ALONSO EN ASTURIAS

Alonso, después de recoger este viernes el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes de manos de Don Felipe de Borbón, ha celebrado el exitoso año este mediodía con 20.000 personas que se han congregado en el centro de la capital asturiana.

El campeón del mundo de Fórmula Uno participó previamente en un coloquio celebrado en el Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo, el escenario desde el que sus seguidores siguen sus actuaciones desde que llegó a la Fórmula Uno, y en el que ha compartido escenario con los periodistas Antonio Lobato, José Javier Santos, Julián Reyes y Manu Carreño.

Con el periodista ovetense Antonio Lobato como conductor del acto, bajo el anuncio de "Buenos días Oviedo, Asturias, España y el mundo entero", y al ritmo de la canción que el músico asturiano Ramón Melendi compuso para Alonso, hizo su aparición en el escenario el piloto, ante el delirio de los presentes.

En un acto distendido, el piloto de Renault bromeó con el público, mostró reiteradamente el agradecimiento a la afición, mantuvo su talante crítico con la prensa, y terminó los sesenta minutos que compartió con sus aficionados imitando a Antonio Lobato, al repetir con idéntico tono de voz la ya popular frase del periodista: "Si esto es un sueño, que no me despierten".

"Quería estar aquí en muchos momentos, viendo toda la gente que ha estado siguiendo cada carrera, pero tengo que estar corriendo", confesó Alonso en alusión a la presencia habitual de sus aficionados en el Auditorio.

Sobre el dominio de Ferrari en los últimos años, el asturiano bromeó: "Sé que hacía falta renovar el rojo, que ya llevaba muchos años", y ensalzó la aportación de sus seguidores, a los que ya se les conoce en todo el mundo como "la marea azul".

Dijo que casi ha sido él quien ha pedido un "autógrafo" a los más de cincuenta aficionados alonsistas que asaltaron el 'paddoock' en el GP de China por haber sido capaces de llegar hasta allí, una zona "en la que es imposible entrar, incluso yo, cuando se me olvida el pase tengo muchos problemas".

"Me siento doblemente orgulloso, por mis éxitos y por la afición", dijo el piloto, que confesó que nunca le habían puesto una multa de tráfico en Asturias; que conduce tres coches: Clio, Megane y Vel Satis, y que sí se imagina acabar su carrera deportiva sin pasar por el rojo.

Sobre los gestos que ha popularizado con sus manos, Alonso desveló que algunos se deben a una serie infantil mexicana, 'El Chavo del ocho', que veía cuando era pequeño y regresaba del colegio, en la que decían: "Eso, eso, eso", además de esa señal alusiva a los pajaritos, dedicada a su abuela, en la primera victoria, y que luego hizo extensiva para que algunos "hablen ahora".

Alonso, que reconoció sus preferencias por aquella curva "más peligrosa, porque es la que más adrenalina da", confesó que su querencia por las supersticiones le ha obligado a terminar la temporada portando una enorme maleta para llevar todo aquello que en algún momento le había dado suerte.

Anunció que al conocido "toma, toma, toma", con el que celebra sus éxitos, incorporará a partir de ahora el gesto típico de escanciar la sidra, la bebida típica asturiana, que ya ha realizado al ganar en el GP de Brasil.

El ovetense se tomó unos segundos para responder a la pregunta de cual es, a su juicio, el mejor piloto de la actual, cuyo fallo recayó finalmente en el alemán Michael Schumacher, y fue contundente al asegurar que prefiere salir quinto y ganar, antes que hacerlo desde la 'pole' y obtener el triunfo, porque al "salir de atrás, sabe mejor".

Alonso dijo que espera poder llevar a cabo en su ciudad natal una exhibición como la que el equipo Renault realizó en Madrid; que el italiano Jarno Trulli, su compañero de escudería la pasada temporada, es el piloto con el mejor se lleva, y que, en ocasiones, se ha sentido "maltratado" por la prensa.

Sobre la posibilidad del paso del motociclista Valentino Rossi a la Fórmula Uno, precisó: "No tengo una opinión muy clara, si quiere venir que venga".

Finalmente, el piloto, que ante la pregunta de si para correr en Fórmula Uno hay que estar loco, respondió tarareando: "No estamos locos, sabemos lo que queremos...", desveló que ayer Don Felipe, tras entregarle el Premio, le dijo: "Enhorabuena, no te has pasado de frenada aquí".