Fernando Alonso, de 22 años, que el año pasado se convirtió en el piloto más
joven de la historia y el único español en ganar una carrera de Fórmula 1 -en
Hungría-, ansía subirse de nuevo a un podio que se le niega, debido a diversos
contratiempos, desde la primera prueba del año, en Australia. En una entrevista
exclusiva con la Agencia EFE en el circuito de Indianápolis, la 'meca' del
automovilismo americano -donde el domingo se disputará el Gran Premio de Estados
Unidos-, el piloto asturiano revela diversas opiniones acerca de la Fórmula 1 y
de su entorno.
P: De las cosas que hace dentro de la Fórmula 1, ¿sobre
qué porcentaje decide usted mismo?R: Sobre muy poco. En el equipo está
todo organizado y estipulado. A ti te queda la libertad de subirte al coche y
hacerlo como puedas o sepas. Fuera de la pista, la libertad es poca y en los
circuitos, en cuanto a las decisiones que se toman respecto al coche, a
entrenamientos y otras cosas, tampoco tienes mucha libertad. Hasta que no te
subes al coche, te pones el casco y sales por el box, estás muy atado a las
órdenes del equipo.
P: ¿Está en una jaula de oro?R: No. Creo
que este es un trabajo como otro cualquiera. Supongo que los periodistas tampoco
tienen toda la libertad que quieren. Tendrán que ir sujetos a las normas que les
dictan los de arriba.
P: ¿Se acuerda de la primera vez que vio a
Flavio Briatore (el director de la escudería Renault y su descubridor para la
F-1)? ¿Le impresionó conocerle?R: Lo veía por la tele cuando competía en
la Nissan o en los 'karts'. Luego, cuando estaba en la Fórmula 3000, lo veía en
los circuitos. Personalmente, me acuerdo que lo conocí hará cuatro o cinco años,
en su casa de Londres. Y es normal que en esos momentos me impresionará
conocerle, porque él es alguien importante en la F-1.
P: ¿Cómo cambió
su relación con Briatore hasta ahora?R: Desde hace dos o tres años
tenemos una relación muy diferente, desde que empezamos a ir a Kenia a hacer las
preparaciones físicas de invierno. Vamos a su casa y vemos su lado más humano.
Aquí en las carreras tiene una imagen un poco particular. Pero allí le vemos
como uno más, como un amigo. El haberlo podido conocerlo mejor ha mejorado la
relación y todos nos sentimos más a gusto con él.
P: Hace unos años,
nadie se hubiera imaginado un piloto español entrando regularmente en los
puestos de puntos y luchando por podios y victorias en Fórmula 1; pero, a la
vez, la afición española es exigente y casi parece que esté usted obligado a
ganar todas las carreras. ¿Esto le provoca presión? ¿Se la provoca usted
mismo?R: Yo no me meto presión y en España supongo que pasa eso, pero
siempre es así. Sin ir más lejos, el año pasado, después de los dos podios en
las primeras tres carreras, hubo un momento en que, si no llego a ganar en
Hungría, parecía que el año había ido 'así, así'. Que había empezado muy fuerte,
pero que tampoco habíamos hecho gran cosa. Este año habrá gente que espere que
gane una carrera o dos y ojalá que así sea. Pero si no es así, no creo que tenga
que ser una decepción, porque ganar no es fácil. Sí es cierto que los pilotos
españoles nunca tuvimos la oportunidad de estar en los puntos y luchar por los
podios. Ahora quizá no valoramos esto como lo valorábamos hace dos o tres
años.
P: ¿Ve factible lograr esa victoria, o esas dos, este año?
¿Dónde cree que tendría más oportunidades de lograrlas?R: Es imposible
saberlo. Las veo factibles, aunque difíciles. Desde luego, no es algo que vea
imposible. Sin ir más lejos, en Canadá tuvimos muchísimas opciones de victoria
en un circuito en el que no pensábamos haber ido rápido. Nombrar un sitio donde
piensas que puedas ganar es complicado. A veces, en un circuito en el que crees
que vas a ir mal te llevas una sorpresa y te sale todo bien.
P: ¿Su
día más feliz en la Fórmula 1 fue el triunfo en Hungría?R:
Sí.
P: ¿Fue también el más feliz de su carrera deportiva?R:
(se piensa la respuesta) Quizá sí. Yo corría en campeonatos del mundo de 'karts'
con pilotos muy buenos y muchos se quedaron por el camino. He tenido que pensar
algo esta respuesta, porque llevo 19 años corriendo y he tenido momentos muy
felices. Pero al ser la categoría mayor y la que más repercusión tiene hace que
la de Hungría sea la victoria más feliz. O la que más voy a recordar, desde
luego.
P: ¿Se arrepiente de algunas declaraciones que haya hecho
alguna vez? Por ejemplo, las posteriores a su incidente con Ralf Schumacher en
Mónaco. ¿Ve las cosas de otras manera ahora en frío?R: Nunca. Hombre,
diría más cosas, pero las tengo que callar. No porque me lo recomiende nadie. Me
las callo yo.
P: ¿Le caen mal algunos pilotos? ¿Con cuáles se lleva
bien?R: Hay pilotos con los que te llevas peor, por su comportamiento; y
otros con los que te llevas mejor, porque todavía no te ha pasado nada con ellos
(ríe). En la pista hay roces, como cuando estás en la vuelta buena y hay un
piloto que sale en su vuelta de calentamiento y te entorpece el paso, por
ejemplo. Mal, mal, hay dos o tres pilotos que te caen mal. Y otros dos o tres
que te caen bien. Me caen bien mi compañero (Jarno Trulli) y también (Juan
Pablo) Montoya y Rubens (Barrichello). Hablan español y son con los que más
hablo. Además, nunca me han hecho nada malo. Los que me caen mal prefiero no
nombrarlos.
P: ¿Le da tiempo a pensar en otras cosas fuera de la
Fórmula 1?R: Hay muchas cosas que me quedan lejos, porque no les presto
ninguna atención, pero no porque esté demasiado ocupado con mi trabajo. La
Eurocopa, ahora, o el Tour, cuando empiece, lo sigo. Hay tiempo de sobra aunque
esté aquí las 24 horas o esté viajando por el mundo. En otro orden de cosas, me
preocupa lo mismo que a un ciudadano normal. Este es un trabajo como otro
cualquiera.
P: ¿Pensó alguna vez que no llegaría a ser piloto de
F-1?R: Nunca me obsesioné por ello. Si llegaba, bien. Si no hubiera
llegado, no pasaba nada. El momento, si llegaba, llegaría cuando tuviese que
llegar. No porque yo llevase un patrocinador, porque no lo tenía.
P:
Ya se han escrito varios libros sobre usted. ¿Qué le parece?R: No me
gusta.
P: ¿Por qué?R: Porque no son míos. No me han pedido
permiso y son libros en los que algún periodista un poco más listo de lo normal
recogió lo que había salido en prensa, sobre todo el último año; y lo que hay en
las páginas-web para escribir lo que había hecho en los 'karts'. Y lo vende
diciendo que es mi libro. Es una pena que algún aficionado lo compre pensando
que va a encontrar información, porque no encontrarán nada nuevo. Yo no he
contado nada. Ya lo contaré, en todo caso, cuando haga yo uno.
P: La
F-1, ¿es deporte? ¿es espectáculo? ¿negocio? ¿Todo a la vez?R: Depende
de para quién, todo a la vez. Para las compañías es un negocio. Para los
pilotos, un deporte, porque sólo nos importa la carrera. Para los jefes de
equipo será un negocio... para el público, un espectáculo. Es una combinación de
muchas cosas.
P: ¿Cabe otro español en F-1? ¿Quién y cuándo?R:
Ojalá pudiéramos tener varios, como Brasil o Alemania. No sé cuánto tendríamos
que esperar. A lo mejor dentro de dos o tres años aparece un piloto muy bueno
que esté corriendo ahora en alguna fórmula. O igual hay que esperar diez años y
salen cinco de golpe. Es imposible saberlo.
P: El año pasado aquí en
Indianápolis sorprendió al presentarse el jueves con una pegatina de 'Nunca
Mais' (plataforma ciudadana crítica con el tratamiento gubernamental del
hundimiento del 'Prestige") en el casco, que luego no usó durante el Gran
Premio. ¿Qué fue lo que pasó?R: Me mandaron quitarla.
P:
¿Quién?R: El equipo (ríe). Hombre, tampoco sabía si la iba a usar en la
carrera. De todas formas, creo que ya había lanzado el mensaje a todos los
españoles.
P: ¿Llevaría otros lemas?R: Llevaría cualquier lema
que fuese con mi manera de pensar.
P: ¿Por qué este año le acompaña
Luis García Abad y no Adrián Campos a los circuitos?R: Este año hay más
trabajo que hacer. A partir del año pasado, llegaron más patrocinadores, como
Hero, Sandoz, PlayStation, Leaseplan... y hacían falta dos personas para
trabajar conmigo. Uno tiene que quedarse en España y otro viene. Pensamos que el
más apropiado para venir era Luis.
P: Por último. ¿Cuándo será campeón
del mundo?R: No sé. Lo que digo siempre: podría ser el año que viene,
dentro de dos o dentro de diez. Dependemos del coche. Para ganar tienes que
estar en el mejor coche. Los 'super-héroes' no existen.