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El equipo Renault ha hecho una clara elección de
futuro. Esa elección se personaliza en la figura del piloto español Fernando
Alonso. Ante la próxima carrera en tierra belga, el niño mimado de la afición
española nos cuenta algunas cosas.
Fernando, has subido al podio en tres de las
últimas cuatro carreras - las cosas parecen estar funcionando muy bien para
ti. Sí, la verdad es que acabé muy satisfecho en Hungría, y de hecho con
todos mis resultados desde la carrera de Magny-Cours. No he tenido ningún
problema mecánico en estos últimos Grandes Premios, no he cometido errores y las
cosas han salido tal y como esperábamos. Estamos rondando el podio en cada
carrera, y a veces lo conseguimos y otras no, pero estamos trabajando al máximo
en todos los aspectos. Pensando ya en Spa, no creo que lleguemos allí con tanta
confianza como la que teníamos antes del GP de Hungría, pero a lo largo de este
año ya hemos visto que las sensaciones sobre una carrera pueden ir cambiando a
medida que transcurre el fin de semana. Será todo un reto poder subir al podio
en Spa, pero lo intentaremos. El equipo está trabajando bien y el coche es
rápido, así que necesitamos estar al máximo nivel durante todo el fin de
semana.
A la hora de poner a punto el coche para Spa,
¿en qué áreas hay que concentrarse? Este es un circuito diferente al resto,
con un carácter distinto, y los pilotos tenemos que estar preparados para asumir
ese desafío. Es muy difícil contar con un coche perfecto en todos los aspectos
en Spa, ya que la vuelta allí es muy larga, así que hay que ser pragmático y
tener una confianza plena en el coche. Nosotros nos centramos en el equilibrio
del coche a alta velocidad y en conseguir un monoplaza estable en las curvas
rápidas, aunque también hay que asegurarse de hacerlo bien en las secciones más
lentas. Después hay que ir ganando confianza vuelta a vuelta para conseguir ir
al límite.
Hay quien dice que con los cambios que se han
hecho en el circuito la curva de Eau Rouge ya no es lo que era. ¿Está de
acuerdo? Puede ser, pero aún así no creo que sea fácil. Llegas a la curva en
bajada, al final tienes un cambio brutal y rápidamente estás subiendo. Desde el
habitáculo no puedes ver la salida y llegando al final de la subida no sabes qué
trayectoria seguirá el coche. Es una curva crucial para conseguir un buen crono,
y también en carrera, ya que condiciona tu velocidad en la recta que le sigue y
por tanto puedes perder mucho tiempo si cometes un error. Además, también es
importante para la confianza del piloto. Te provoca una sensación muy especial
en cada vuelta que pasas por allí, ya que sientes una presión en la espalda como
consecuencia de la aceleración vertical. Es muy extraño, pero muy divertido
también.
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