| BALANCE FINAL | |||
|
Está a punto de cerrar su etapa en Renault. ¿Qué sensaciones tiene? Estoy ilusionado por el futuro y triste por dejar un equipo con el que hemos hecho historia. El equipo Renault ha sido fantástico, son como mi familia en la F-1 y siempre les llevaré en el corazón. Michelin también lo deja y eso significa mucho para mí, ya que yo sólo he competido con Michelin desde mi debut en el año 2001. Esta temporada, lo más fácil para ellos habría sido dejarse ir teniendo en cuenta que era su último año. Sin embargo, recuperaron su mejor nivel y nos ofrecieron la ventaja que necesitábamos para ganar el título. Ahora empiezo una nueva aventura. ¿Es consciente de que será el único campeón en la parrilla la próxima temporada? No creo que eso cambie nada para mí o en mi forma de afrontar el Mundial. Siempre he creído que para ser campeón, la combinación entre el coche y el piloto es lo más importante. No puedes ser campeón sin un buen coche, y yo sí lo he tenido estos últimos años. Cuando corría para Minardi luchaba al máximo simplemente por no acabar el último, y no creo que haya cambiado demasiado desde entonces a ahora. ¿Se ve capaz de ganar el próximo año con McLaren? McLaren es un equipo muy fuerte, con muchos recursos. Este año no han hecho una buena temporada, pero trabajaremos duro para poder estar al 100% en el 2007. Pero, por supuesto, como con cualquier otro equipo, habrá un periodo de adaptación, pero daré lo máximo, como siempre, e intentaré ganar. ¿Tuvo claro que iba a sumar el segundo título o, por el contrario, tuvo dudas? El carácter de una persona o de un equipo se comprueba cuando está bajo presión, y la actitud en Renault y Michelin durante la temporada fue ejemplar: luchamos hasta el final y lo hicimos de una forma deportiva. Para mí, ésta ha sido la mayor lección, no sólo para la Fórmula 1, sino para mi vida. Reajustamos el coche para trabajar sin el mass damper, y el personal de Viry trabajó día y noche para mejorar el motor: a todos los niveles, la determinación fue increíble. En Monza ya sabíamos que teníamos un coche que podía volver a ganar, y así se vio en China, aunque la victoria se nos escapó por otros problemas. Aquel fue el único momento en el que me entraron las dudas, pero me dije a mí mismo que todavía quedaba mucho por delante. ¿Cómo se desarrolló la lucha por el título con Michael Schumacher? ¿Fue especial medirse directamente con él? Ha sido fantástico poder medirme con Michael, un privilegio para mí. Ya dije en el 2005 que era muy importante ser campeón mientras Michael siguiera compitiendo, ya que eso le daría más valor y reconocimiento al título. La historia dirá que los dos últimos campeonatos en los que él participó los ganó Alonso, y eso me hace sentir muy orgulloso. Repasando la temporada, ha habido distintas fases. En la primera mitad el dominio fue claro... Comenzamos muy bien. Estábamos listos para la primera carrera, nuestro coche estaba preparado y el motor también estaba a punto. Fuimos capaces de ganar las tres primeras carreras de la temporada, ya que nuestro conjunto estaba a un 95% de su potencial. Pero no debemos olvidar que en Bahrein, sólo superé a Michael por unos metros al salir del box en la última parada, y él nos batió a nosotros en Imola y Nürburgring. Los Ferrari siempre han estado ahí, muy cerca desde el principio, y han tenido algo más de margen de mejora en su conjunto. Mediada la temporada, la gente ya decía que el título iba a ser fácil, pero esa sensación nunca existió dentro del equipo. Indianápolis, punto de inflexión... Fue un fin de semana complicado y mediado el verano la presión en el equipo fue tremenda. Los Bridgestone funcionaron mejor con el calor, y también apareció el problema del mass damper. Aquella fue la primera decisión que nos puso bajo presión, hubo otra en Hungría y cometimos un error que nos costó la victoria. Y después llegó Monza, donde nos penalizaron en la sesión de calificación. En Italia, las cosas empeoraron aún más con una avería de motor que hizo que toda nuestra ventaja desapareciera. Después, en China, Michael me igualó a puntos y todo el mundo pensó que el título sería para Ferrari. No fue así. En Japón las aguas volvieron a su cauce... Sabíamos que el Ferrari era rápido, pero también que lo era el Renault. Y tenía la convicción de que el tiempo iba a poner a cada uno en su sitio y que el campeonato iba a ser para quien más lo hubiera merecido. Siempre creeré que merecimos este título, y de alguna manera teníamos que ganarlo para demostrar que el deporte está por encima de cualquier otra cosa. |