EL COLLARIN ME SALVO...(9/4/2003)

El piloto de Fórmula Uno Fernando Alonso, que hoy regresó a Asturias después de lograr el tercer puesto en el GP de Brasil, considera a Michael Schumacher como el "favorito número uno" para ganar el Mundial, y asegura que sin el nuevo collarín de seguridad habría tenido "problemas graves" en el accidente que sufrió cuando circulaba a 270 kilómetros por hora

Alonso llegó esta mañana al aeropuerto de Ranón, procedente de Brasil, cojeando y con evidentes síntomas de cansancio, donde le esperaban su padre, José Luis, que se acercó a la terminal de llegadas, mientras que su abuela le aguardaba en el interior del vehículo.

Portando la copa por su tercer puesto, que guardada en una bolsa, descendió del avión y ante la presencia de un numeroso grupo de fotógrafos y cámaras de televisión mostró el trofeo, después de pedir ayuda para extraerlo, ya que tenía problemas en un codo a causa del accidente.

"Fue una copa muy luchada", dijo el ovetense, que se refirió a la carrera como "casi una pesadilla" en la que "al final, hubo una buena recompensa".

Recuerda todo del accidente, en el que recibió un "impacto bastante grande", porque siempre estuvo en "perfecto estado", desde que vio una rueda "en medio de la pista" hasta que paró "de dar vueltas".

"Gracias a Dios los coches son muy seguros, y estoy aquí otra vez", indicó el piloto, que instantes antes de encontrarse en la pista los restos del Jaguar de Mark Webber había metido la sexta velocidad e iba a por el primer puesto.

Alonso no supo hasta varias horas después del accidente que había logrado un puesto de podio. "Estaba un poco mareado, tirado en la camilla, vinieron con una copa y no pensé nada, cuando me dijeron que había quedado tercero, no me cuadraban las cuentas porque cuando me llevaron en la ambulancia no sabía si la carrera había seguido, no pensaba que la habían neutralizado en ese momento", señaló.


"No te da tiempo a sentir miedo, pero cuando te acercas al muro y ves que no hay escapatoria, porque da igual que frenes, gires el volante, que hagas lo que hagas, el coche va sin control, te encoges un poco para protegerte del impacto y sientes un poco de angustia en ese momento", confesó.

"No puedo pedir más, en tres carreras un séptimo y dos terceros, y estar tercero en el Mundial, es un buen bagaje", recapituló Alonso, para quien la vuelta a Europa de la competición irá bien a su equipo.

Con lluvia, bien

Sobre la aparición de lluvia en la disputa de Grandes Premios, reconoció que le "va bien", y anunció que "si hay más carreras así, un poco movidas, vamos a tener oportunidad de hacer algo".
"A pesar de que estamos en condiciones muy difíciles fue bastante divertida la carrera para mí", declaró el piloto, que contará con mejoras en el motor de su coche para las próximas carreras, algo que los otros equipos también tienen previsto, pero espera que las suyas sean "más grandes" que las de los rivales.

Respecto a las actuaciones del alemán Michael Schumacher, actual campeón del mundo, piensa que son "casuales de momento", y no cree que sea "muy significativo, ha tenido un poco de mala suerte en estas tres primeras carreras", pero para él "sigue siendo el candidato número uno al título a final de año".

Alonso no esperaba encontrarse en el puesto que ocupa actualmente en la clasificación del mundial, ya que pensaba "puntuar en alguna carrera del año, y si podía conseguir estar en alguna entre los cinco primeros" ya se "conformaba", y en tres carreras ya lleva "tres podios".

Para el piloto asturiano, el actual Campeonato del Mundo está un "poco revuelto", pero ahora en Europa supone que "volverán las cosas normales, los grandes estarán arriba" y espera no descolgarse "mucho de la cabeza".

A Imola, con esperanzas
El circuito de Imola, que acogerá el próximo Gran Premio, intuye que le puede "ir bien", ya que es un circuito "técnico" que conoce "muy bien" puesto que corrió en él "varias veces".

Reconoció la preocupación con la que viven su percance en el equipo Renault, donde todos están "muy satisfechos", y tienen la sensación de estar en un "sueño", después de estar "trabajando muy duro" y de obtener "una recompensa mejor de la esperada".

Considera "demasiada" la expectación con la que se le recibe en Asturias, y desea que "ojalá puedan seguir acompañando los resultados para que todo el mundo disfrute".

Alonso bromea sobre la preferencia de la gente en Asturias por el Gran Premio de Brasil en detrimento del encuentro de fútbol disputado por el Real Oviedo ante el Eibar. "Eso es porque el fútbol no va muy bien tampoco, por desgracia, ojalá que el fútbol se recupere, y el automovilismo esté también en cabeza", dijo.

Intentará estar en Imola en las mejores condiciones, para lo cual se desplazará a Italia mañana miércoles, o el próximo jueves, y allí se someterá a los controles de los médicos del equipo.
Lamentó no haber podido participar en la ceremonia de entrega de premios en Interlagos, porque ese es uno de los "momentos más bonitos" de una competición en la que ambiciona que su equipo pueda mantener la fiabilidad que está teniendo, y que le permite ser el único equipo en el que los dos coches "acabaron las tres carreras y por eso sumar puntos muy fácilmente".

IMPRESIONES DE LA CARRERA (8/4/2003)

Fernando Alonso salió del hospital el lunes por la mañana, y se fue directamente al hotel Meliá de Sao Paulo, para tomar una ducha y salir hacia el aeropuerto de Guarulhos, con dirección a España. Como siempre estaba sonriente.

"Fue un accidente muy fuerte, pero del que solo salí con magulladuras, y estaré en plena forma para la carrera de San Marino. De Malasia salí con fiebre, de aquí un poco peor, pero bueno, solo tengo algunas magulladuras, y lo que más me molesta es el muslo izquierdo. Después tengo un par de cortes en los tobillos, que me hice con los pedales, pero nada más"

El impacto más fuerte fue el primero. "El golpe fuerte fue contra las ruedas de la izquierda. Cuando vi la rueda no tuve tiempo de hacer nada, y lo malo es que se me metió debajo y me dejó sin dirección y salí disparado contra las protecciones", comenta Fernando.

Antes de llegar hasta allí estaba haciendo una gran carrera. "En la salida no tomé riesgos, dejé mucha distancia con los primeros. Había seis locos en un grupo, y después a mucha distancia estábamos Button y yo, pero muy tranquilos."

"Estaba haciendo una buena carrera y era capaz de ganarla. Les estaba cogiendo con facilidad, y aunque tenía que parar repostar, lo iba a hacer justo en la vuelta del accidente, porque estaba el coche de seguridad en pista, hubiese salido cuarto y con ruedas nuevas, habría ganado. Otra vez será. El coche está yendo muy bien, me siento muy fuerte y voy a darlo todo en todas las carreras", comentaba el asturiano.

Fernando se enteró de que había sido tercero cuando le llevaron la copa al hospital del circuito. "Me quedé sorprendido, y me alegré mucho. Pensé, Mira en tres carreras dos podios no está mal para comenzar la temporada.", decía Fernando.

El momento del accidente fue dramático. "A mi no me dio tiempo a nada. Dos curvas antes me llamaron por radio para decirme que entrara en boxes a repostar y me preguntaron si quería neumáticos de seco o lluvia. Pedí los de lluvia y en eso estábamos cuando me encontré los trozos de coche en medio de la pista", comenta el asturiano.

"Me dolía todo el cuerpo, y cuando salí del coche lo único que quería era sentarme. Enseguida vinieron los médicos y me decía ¡quieto, quieto¡, yo trataba de calmarles diciendo que no tenía nada, pero no me hacían ni caso. No me quitaron el casco. Pero lo mejor vino en el hospital. Cuatro médicos comenzaron a quitarme la ropa y a cortarme el mono y la camiseta, les decía quietos, quietos, pero ni caso. Pensaba que tenía un agujero en la tripa, porque estaban muy apurados, pero casi me daba la risa del montaje que tenían. Me colocaron una cánula en la muñeca que me hizo más daño que el accidente, y después el oxígeno, todo muy aparatoso", comentaba Fernando.

La sorpresa se la llevó cuando le dijeron lo del helicóptero. "Mi única obsesión eran las cosas que había dejado en el box, el teléfono, la ropa, el pase, y cuando comencé a oír lo del helicóptero, me preocupé. Les decía que tenía que coger el avión por la noche, pero ni caso. Me pusieron otro collarín más fuerte y al helicóptero. No dejaron subir a Adrián (su manager), porque no había sitio. Después en el hospital radiografías, escáner, de todo un poco, fue la leche, pero estoy bien y con ganas de que llegué Imola y a ver que pasa", termina Fernando

NO SUFRE LESIONES (7/4/2003)

Los espectadores de Interlagos corearon el nombre de Fernando Alonso cuando era trasladado en una camilla para ser evacuado del circuito El ovetense se quejaba de un golpe que recibió en su pierna izquierda
El piloto asturiano Fernando Alonso no sufre lesiones, tras el aparatoso accidente que sufrió durante el Gran Premio de Brasil, prueba en la que, pese al siniestro, terminó en tercera posición, lo que también le vale para ocupar el mismo puesto en la clasificación general provisional del Mundial de pilotos, después de haberse disputado hasta la fecha tres grandes premios: Australia, Malasia y Brasil.

Fuentes próximas a los médicos que tratan a Fernando Alonso en el hospital Sao Luis de Morumbí, en Sao Paulo, explicaron que el piloto asturiano «no tiene ningún hueso roto. Su estado es satisfactorio, pero quedará ingresado 12 horas en observación», explicó el personal médico tras someter al piloto a varias pruebas radiológicas.

Los facultativos indicaron que el asturiano sólo se quejaba de un golpe en la pierna izquierda cuando ingresó en el centro hospitalario.

Desde el primer momento en que Fernando Alonso traspasó las puertas del hospital paulista, los médicos que le atendieron señalaron que el asturiano siempre «permaneció consciente y estable».

Alonso fue atendido de inmediato en la pista del circuito de Interlagos por médicos del Hospital Sao Luiz y luego fue trasladado en helicóptero a una de las sedes de ese centro asistencial «para la continuación de la evaluación inicial» que se había realizado después del accidente.

Primer reconocimiento

Los espectadores de las tribunas situadas en la subida de boxes, en el sector donde se registraron los accidentes del australiano Mark Webber (Jaguar) y de Fernando Alonso (Renault) corearon el nombre de este último cuando era trasladado en la camilla a la ambulancia para ser sometido a un primer reconocimiento.

Los espectadores brasileños compensaron con sus gritos de ánimo la actuación de Alonso, protagonista de numerosos adelantamientos y su ausencia del podio.

El accidente de Alonso se produjo en el transcurso de la vuelta 55 al colisionar contra una de las ruedas del Jaguar de Webber, que se encontraba en medio de la pista y que no pudo ver el piloto ovetense, cuando circulaba a una velocidad aproximada de 260 kilómetro por hora.

Con la suspensión delantera rota, Alonso chocó frontalmente contra las protecciones del lado izquierdo de la pista y el coche salió rebotado hacia el derecho, donde terminó su loca carrera, tras golpear también con la barrera de ese lado. El ovetense bajó por su propio pie del coche, cojeando visiblemente de la pierna izquierda y se sentó en la pista apoyando la espalda en el muro de protección y levantó el pulgar de la mano derecha indicando que se encontraba bien.

El director de carrera decidió dar por terminada la prueba y las asistencias comenzaron a atender el piloto, que se quitó el protector del cuello y el casco y le pusieron un collarín en el cuello, para prevenir posibles lesiones en el caso de que tuviese algún tipo de lesión cervical.

Cuando fue subido a la camilla para introducirlo en la ambulancia que debía trasladarlo a la clínica del circuito, el público comenzó a corear su nombre y Alonso volvió a levantar de nuevo el pulgar de la mano derecha para indicar que se encontraba bien.

Tras ser sometido a un primer reconocimiento, los médicos decidieron trasladarle en helicóptero al hospital Sao Luiz de Murumbí, en donde deberá permanecer doce horas en observación.

La carrera brasileña se convirtió desde el banderazo de salida en una auténtica locura debido a las adversas condiciones meteorológicas. Los abandonos y las salidas de pista se sucedieron durante todo el recorrido

NO PUDE EVITARLO (7/4/2003)

El Piloto Asturiano, sufrió un aparatoso accidente en el Gran Premio de Brasil, ha declarado en la habitación que ocupa en el hospital San Luis del barrio de Morumbí en Sao Paulo, donde permanece en observación, que le duele todo el cuerpo, pero que estará a punto para la próxima cita del Mundial.

Con el susto todavía reciente, el piloto asturiano reconoció que el accidente de Interlagos había sido el más grave de su trayectoria: "Me duele todo el cuerpo, pero he tenido mucha suerte y no tengo nada roto. Ahora lo que quiero es descansar, ha sido un accidente muy fuerte, el más grave de mi carrera deportiva".

Alonso recuerda el suplicio que vivió en la vuelta 54. "Me vi sorprendido por los trozos de coche esparcidos por la pista. Había visto desde la curva tres o cuatro banderas amarillas y la señal de "SC" (coche de seguridad en pista), pero cuando ponen esta señal hay banderas amarillas en todo el circuito, lo que no me esperaba era ver tanto trozo de coche en medio de la pista. No pude evitar la rueda esa y después fue todo muy rápido, salí del coche un poco atontado por el impacto. Me dolía el muslo izquierdo, pero sabía que no tenía nada roto".

A pesar de los dolores, el piloto de Renault mostró su satisfacción por el gran inicio del Mundial: "Estoy animado porque estaba haciendo una buena carrera, que como se preveía era por eliminación. El coche iba bien y estaba adelantando posiciones, y haciendo adelantamientos como en Australia".

"Cuando vi que los dos Ferrari estaban fuera pensé que tenía posibilidades reales de ganar", prosiguió Alonso, que consiguió su segundo podio consecutivo, a pesar de que no pudo subirse al tercer cajón. "Estar por delante de Schumacher en la clasificación, y a un punto solo del segundo, Coulthard, era algo que no podía imaginar al inicio de la temporada, pero aquí estoy, en una cama de hospital, con dos terceros puestos en tres carreras y la moral alta, como siempre".

Con la vitalidad característica de sus 22 años, Fernando Alonso piensa ya en la cita del 20 de abril en San Marino: "Fue mala suerte, pero dentro de lo malo, hay que dar gracias a Dios porque no tengo nada y estaré listo para la próxima carrera. Ahora solo me hace falta descansar un poco para volver a estar en plena forma".

El piloto tuvo palabras de agradecimiento para todas las personas que se han preocupado por su estado. "Quiero agradecer a todo el mundo que se ha preocupado por mí. Sé que me ha llamado mucha gente, el presidente de la federación, Carlos Sainz... No quisiera dejarme a nadie sin nombrar. Desde aquí les mando un abrazo y espero poder dedicarles otro podio, porque según va la temporada, puede pasar de todo".

DE INFARTO.... Maestro.(6/4/2003)

Fernando Alonso (Renault) consiguió un tercer puesto épico en el G.P. de Brasil, tercera prueba del Mundial de Fórmula 1, tras Kimi Raikkonen (McLaren) y Giancarlo Fisichella (Jordan). El piloto español acabó en el hospital después de impactar violentamente contra el Jaguar de Webber, que se había salido y quedó destruido en medio de la pista. Afortunadamente, sólo sufre contusiones... ¡y ya es tercero del Mundial!

Fue una de las carreras más accidentadas que se recuerdan. De hecho, estaba prevista a 71 vueltas sobre el circuito de Interlagos, pero fue interrumpida en la 55 tras el citado accidente del australiano Webber en la subida hacia boxes y el posterior de Alonso al colisionar con una rueda que quedó en medio de la pista.

El piloto asturiano, que se bajó del coche por su propio pie, aunque cojeando de la pierna izquierda, fue atendido en la pista por los servicios médicos del circuito y trasladado a la clínica del circuito para realizarle los primeros controles. Posteriormente fue evacuado en helicóptero al hospital de San Luis de Morumbí, para realizarle exámenes más profundos que, afortunadamente, sólo detectaron contusiones. Y es que Fernando es un atleta
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NO VIVO DE RECUERDOS... (3/4/2003)

El español Fernando Alonso (Renault), que en el último Gran Premio hizo historia en Malasia, al convertirse en el piloto más joven en conseguir la 'pole' y al lograr su primer podio, declaró a EFE que "eso ya está olvidado" y que ahora sólo piensa en el Gran Premio de Brasil de este domingo.

El asturiano Alonso explicó que ya ha asimilado el fin de semana de ensueño de Malasia.

"Es algo que ya dejé atrás, las carreras son así, unas veces salen mal y otras bien. Cuando salen mal decimos que hay que pensar en la siguiente, algo que se utiliza mucho... así que cuando salen bien tampoco hay que echar las campanas al vuelo", dijo.

"No hay que vivir de los sueños, ni del pasado: ya está olvidado lo de Malasia", añadió Alonso, que a los 21 años, siete meses y 21 días se convirtió en el piloto más joven de la historia en lograr el primer puesto en la parrilla de salida de un Gran Premio de Fórmula Uno.

"Este buen resultado ni me resta presión, ni me exige mayores responsabilidades. Ni lo uno ni lo otro", explicó a EFE Alonso. "La presión me la pongo yo mismo. Es un año en el que tengo que aprender muchas cosas, en el que me han cogido para estar en un equipo grande como Renault y para empezar a luchar por cosas grandes", añadió.

"Intento hacerlo lo mejor posible siempre y que en el equipo cause una buena impresión", declaró a EFE el piloto ovetense.

El hecho de que desde su éxito en Malasia se hayan incrementado las llamadas, tanto de particulares como de los medios de comunicación, es algo que Alonso lleva "bien".

"Es mejor así a que no te llame nadie", opinó el asturiano.

"Siempre que hay interés por ti, es una buena señal. De todas maneras, todavía falta mucho por hacer. Tengo 21 años y ha sido muy bonito haber sido el más joven en lograr una 'pole', porque por lo menos esperemos que mi nombre quede algunos años escrito sobre el papel", explicó a EFE Alonso.

"Pero bueno, hay que pensar que estoy preparándome para intentar algún día luchar por algo grande. Tengo 21 años, me queda tiempo para hacerlo y también pienso que tengo el equipo adecuado para crecer con ellos y aproximarnos a los equipos grandes", manifestó el de Oviedo.

"Los objetivos en Brasil son los de siempre, es decir, intentar hacer el mejor papel posible, pero sin fijarse en ninguna posición en particular", dijo.

"Sabemos que cada carrera es una historia nueva y veremos qué pasa. Pero tenemos la moral muy alta después de la carrera de Malasia. Creo que somos el único equipo en el que acabaron los dos coches (en los puestos de puntos) en las dos carreras. Eso quiere decir que tenemos una buena fiabilidad", indicó a EFE Alonso.

"Acabar la carrera otra vez así sería un éxito y una buena posición también

''Estaremos al mismo nivel que en Malasia" (2/4/2003)'


El piloto español Fernando Alonso, se convirtió en la auténtica sensación en la última carrera del Mundial, el GP de Malasia, tras conseguir subir al podio en su segunda prueba como piloto de Renault y hacerse con la pole position del Circuito de Sepang. El asturiano ya ha pasado a la historia como el piloto más joven en conseguir una pole, arrebatándole ese récord a Rubens Barrichello.

Pero si todo lo conseguido por Alonso en Malasia no fuera ya lo suficientemente meritorio, hay que recordar que Fernando lo lograba aquejado de una gripe galopante que le obligaba a disputar la carrera con 39 grados de fiebre. Afortunadamente, el asturiano ya está plentamente recuperado y dispuesto a afrontar un nuevo reto, el GP de Brasil.

¿Cuál es su opinión del circuito de Interlagos?
"No es uno de los que más me guste desde el punto de vista del pilotaje. Es uno de los más duros físicamente, y eso es algo interesante, ya que se necesita una buena forma física. Lo bacheado del asfalto y rodar en sentido contrario a las agujas del reloj, hace que después de unas cuantas vueltas el cuello se resienta, por eso he estado trabajando mucho esa parte del cuerpo durante las ultimas semanas, sobre todo la parte izquierda. Para los pilotos es una buena prueba del fondo físico que tenemos y la carrera al final se hace muy dura".

¿Está ya recuperado de la fiebre que sufría en Malasia?
"Si, ya me he recuperado completamente. He pasado unos días con mi familia en Oviedo, y me siento ahora estupendamente".

¿Le ha sorprendido la reacción de los españoles tras su podio?
"Si, me ha sorprendido hasta donde han llegado las cosas. El resultado que conseguí en Malasia ha impactado mucho y durante dos o tres días se ha hablado más de eso que de fútbol. Ha sido casi increíble que el fútbol estuviera en un segundo plano por detrás de la F1. No creo que siempre vaya a ser así, pero es interesante que haya subido en popularidad".

¿Cómo espera hacerlo en Brasil?
"Es difícil saberlo, ya que las cosas cambian carrera a carrera, pero creo que estaremos al mismo nivel que en Malasia. Contamos con un buen material y tenemos grandes ventajas con los entrenamientos extras de los viernes, ya que ponemos a punto el coche antes que otros equipos, y nos adaptamos antes para el Gran Premio que el resto de los pilotos".