SENSACIONAL CARRERA (21/4/2003)

Michael Schumacher ganó ayer su 65.º Gran Premio pero en el podio no hubo ducha de champán; Ferrari ganó en «su circuito», el que lleva el nombre de Dino y Enzo, su 160.ª carrera pero en los boxes del «cavallino» las lágrimas se comían a la alegría. Sólo unas horas antes fallecía en un hospital de Colonia Elisabeth Schumacher. Michael y Ralf, sus hijos, habían volado la víspera a la ciudad alemana, tras lograr los dos primeros puestos en la parrilla de salida, para visitarla. Llevaba varios días en coma y les advirtieron de que el final podía llegar en cualquier momento. Llegó en la mañana de ayer, pero Michael y Ralf decidieron correr. Durante muchos momentos la cabeza fue una pugna entre ambos, porque ambos querían dedicar la victoria a su madre, a Elisabeth. Al final lo logró Michael, el mayor, para subir a lo más alto del podio por primera vez en la temporada. No hubo champán, ni sonrisas y Schumi lograba la victoria más triste y emotiva de su carrera.

Junto a Schumacher subieron al podio el finlandés Raikkonen (McLaren) y el brasileño Barrichello (Ferrari). Ralf era cuarto y Coulthard quinto, en tanto que el asturiano Fernando Alonso daba una nueva lección de pilotaje y sangre fría para clasificarse sexto.

Tras la disparatada carrera de hace quince días en Brasil, el Gran Premio de San Marino disputado ayer en el autódromo Enzo y Dino Ferrari de Imola fue tranquila como ya no se recordaba. Ningún accidente; sólo media docena de abandonos, todos ellos por problemas mecánicos; hora y media de carrera sin necesidad de que aparecieran las banderas amarillas y las posiciones en las primeras posiciones que sólo iban variando conforme los pilotos pasaban por boxes.

Alonso, así, supo demostrar que no sólo sabe navegar en medio de la marejada sino también en la calma chicha.

Ganó dos puestos en la salida aprovechando que a Webber (Jaguar) no le funcionó bien el dispositivo de salida y que eso frenó a Villeneuve (Toyota), que marchaba tras él. El ovetense dio toda una lección de reflejos para sortear a Webber y coger la calle más limpia de tráfico para colocarse en sexta posición. Sexto en la primera curva y sexto en la última recta, un puesto por encima de lo que puede esperarse de la eficacia del actual motor de Renault. Ferrari, Williams y McLaren están, hoy por hoy, muy por delante de la marca del rombo, pero el ovetense pesca como nadie en el río revuelto. Ayer fue Montoya quien se atascó en los boxes -le colocaron mal una rueda, como se la habían colocada mal al asturiano en Brasil- y al tener que realizar otro paso perdió una plaza que Fernando Alonso luego defendió con uñas y dientes hasta el final.

MI MEJOR CARRERA (21/4/2003)

Fernando Alonso, que acabó en la sexta plaza en el Gran Premio de San Marino, comentó una vez finalizada la prueba que ésta había sido una de sus mejores
actuaciones.

"Ha sido una de mis mejores carreras, con una estrategia adecuada y todo ha salido perfecto. Rodé casi siempre solo, y en tiempos de vuelta de clasificación. El coche con más gasolina iba mejor y todo fue perfecto", explicó el sorprendente piloto asturiano, que ahora es cuarto en el Mundial de pilotos.

"Estar en los puntos en las cuatro carreras es mucho más de lo esperado, y estamos demostrando que estamos a un nivel bastante elevado", comentó Alonso, aunque remarcó que "estar delante de un Williams nos hace pensar que tenemos que seguir trabajando para estar adelante, pero no por los problemas de los demás, sino por nuestros méritos propios".

"La salida fue muy buena. Ya lo he comentado varias veces: tenemos un sistema de arrancada muy bueno, y esperaba poder superar a Villeneuve y a Webber, como así fue. Llegué a la primera curva sin problemas, y ese punto era uno de los que más me preocupaba, ya que se llega muy juntos".

"Hemos sabido aprovechar, de nuevo, las circunstancias a la perfección. Ha sido una lástima que Coulthard me haya adelantado en el 'baile' de los repostajes y las vueltas que ha habido entre mi primer repostaje y el suyo. He tenido un poco de tráfico, y bueno, su coche es mejor. Estar ahí es más de lo esperado. Lo he repetido muchas veces: que si acaban los coches de McLaren, Ferrari y Williams, al menos teóricamente, debemos estar detrás", explicó Fernando.

"Salíamos con una estrategia inicial de tres paradas, pero con posibilidades de cambiarla en función del resultado o de la lluvia. Decidimos cargar más combustible en la segunda parada para terminar la carrera y acertamos. El coche va mejor con más gasolina que más ligero, como se pudo ver en los entrenamientos del viernes y en la clasificación del sábado, que se hace con más combustible".

"En la primera fase de la carrera aguanté bien el ritmo de Räikkönen y después al final no tuve problemas para mantenerme por delante de Montoya, ya que del box me tenían bien informado", explicó.

"Llegar a España en cuarta posición del campeonato, a solo dos puntos del segundo puesto, y a uno de Michael, era algo impensable al inicio de temporada. Será una carrera especial para mí y emocionante desde el punto de vista personal. Sólo quiero que la afición no se vea defraudada con mi actuación, ya que voy a dar todo de mí, como hago siempre, pero en España daré un poco más si cabe", manifestó finalmente Fernando Alonso.

ALONSO SEXTO (20/4/2003)

Michael Schumacher (Ferrari) logró en el G.P. de San Marino la victoria más amarga de su carrera, ya que compitió sólo horas después del fallecimiento de su madre. En cuanto a Fernando Alonso (Renault), fue sexto, con lo que ha puntuado en las cuatro pruebas disputadas hasta el momento.

El 'Kaiser' Schumacher, que todavía no había tocado podio este año, subió al peldaño más alto con un brazalete negro en señal de duelo por la muerte de su madre, Elizabeth. Michael venció con la aplastante superioridad de siempre en la que fue la última carrera del monoplaza F2002, que será sustituido en el G.P. de España, dentro de dos semanas, por el F2003-GA. El pentacampeón mundial suma así su quinta victoria en el circuito 'Enzo et Dino Ferrari' de Imola, la número 65 de su carrera.

Ralf Schumacher (Williams), segundo en entrenamientos, tomó la delantera con el semáforo verde, en una salida que se complicó por los problemas de los dos pilotos de Jaguar, Pizzonia, que se quedó clavado, y Webber, que tardó en arrancar y obligó a los pilotos que le seguían a sortearle.

Fernando Alonso estaba sexto y rodaba a un gran ritmo, acosando al finlandés Kimi Raikkonen. En el noveno paso por meta llegó incluso a marcar vuelta rápida. En la cabeza, Michael marcaba de cerca a su hermano pequeño, buscando reducir las diferencias lo suficiente para rebasarle a la menor ocasión.

Los repostajes decidieron
Fernando Alonso fue el primero de los pilotos de cabeza en entrar a repostar. La operación no fue del todo rápida y volvió a pista en décima posición, por detrás de Villeneuve. Cuando entró Ralf Schumacher en el 'pit', dejó el liderato a su hermano y se reincorporó a la carrera en la sexta plaza.

Sin incidentes dignos de mención, fueron las paradas en boxes las que determinaron las posiciones en la carrera. Una vez hubieron repostado todos los coches una vez, la carrera quedó encabezada por Michael, seguido por su hermano Ralf a casi siete segundos y ampliando la diferencia vuelta tras vuelta. Tercero rodaba 'Rubinho', perseguido por Raikkonen, Montoya, Coulthard y Alonso, quien marchaba séptimo.

Cuando se llevaban disputadas la mitad de las 62 vueltas de que constaba la carrera, los Williams entraron para hacer su segundo repostaje, lo que relegó a Ralf a la tercera plaza, por detrás de Raikkonen, y perjudicó mucho a Montoya, que con problemas de neumáticos tuvo que entrar una vez más al 'pit' y cayó hasta la octava posición en la carrera.

OCTAVO EN LA PARRILLA (19/4/2003)

El alemán Michael Schumacher (Ferrari F2002) partirá desde la primera posición en el Gran Premio de San Marino, cuarta prueba del Mundial de Fórmula Uno, que se disputará este domingo en el circuito de Imola y en el que el español Fernando Alonso (Renault R23) saldrá de la cuarta fila.

Michael Schumacher ha cubierto los 4.933 metros de la pista del autódromo Enzo e Dino Ferrari en un tiempo de un minuto, 22 segundos y 327 milésimas, catorce menos que su hermano Ralf (Williams FW25 BMW), que ha sido segundo y la acompañará en la primera fila de la formación de salida del cuarto Gran Premio de la temporada.

En la segunda fila saldrán el brasileño Rubens Barrichello (Ferrari), tercero, a 230 milésimas de su compañero de escudería; y el colombiano Juan Pablo Montoya (Williams-BMW), que efectuó su giro en un tiempo de 1:22.789 y fue cuarto en la sesión de clasificación.

El asturiano Alonso ha efectuado su vuelta rápida cronometrada en un minuto, 23 segundos y 169 milésimas, lo que le ha colocado en el octavo puesto, por lo que saldrá este domingo desde la cuarta fila junto al canadiense Jacques Villeneuve (BAR 005 Honda), que ha sido séptimo.

RENAULT QUIERE GANAR (18/4/2003)

El de Imola no es un circuito particularmente exigente en opinión del director de ingeniería de Renault, Pat Symonds, pero sí un trazado muy repetitivo en el que varias y lentas chicanes aparecen unidas por cortas rectas. Se trata de un circuito en el que es muy complicado adelantar, lo que no fomenta la competición, y en el que hay que saber utilizar muy bien los bordillos de la pista. El trazado premia la eficacia de un buen sistema de frenado y del control de tracción, dos de los aspectos en los que trabajan los ingenieros de cara a esta carrera.

En el caso de Renault, el equipo está plenamente satisfecho con el rendimiento del coche en esas dos areas, pero aún así se retocarán los frenos para hacerlos aún más eficaces. Imola también exige una buena potencia de motor. Brasil está considerado como uno de los circuitos más desiguales y bacheados del calendario mundialista y se suelen establecer muchas similitudes con el de Imola. ¿Realmente pueden compararse ambos circuitos?


"Aunque el asfalto de Brasil no es de los mejores, actualmente su estado es mucho mejor y los baches existen en todos los circuitos," explicaba Symonds. "En Imola los pilotos deben utilizar mucho los bordillos, lo que puede provocar problemas con la altura del chasis y de la suspensión. Subir los bordillos es muy duro para las suspensiones. Cuando un coche sube un bordillo la velocidad de compresión de un amortiguador alcanza los 300mm/sec: dos veces más que en un bache o un badén. Hemos estudiado el problema estos últimos meses en nuestro banco de siete ejes y hemos sacado algunas conclusiones."

Por otro lado, el circuito no es particularmente exigente para los motores, tal y como nos explica Denis Chevrier, responsable de operaciones de motor en Renault.
"En términos de severidad para el motor podríamos ubicar al circuito de Imola en una dificultad media. De hecho, este circuito nos ofrece dos características que suponen todo un contraste: por un lado, la velocidad media del motor aquí es la quinta más alta de toda la temporada, ya que la aceleración es máxima durante el 61% de la vuelta. Pero por otro lado, las rectas son especialmente cortas (sólo superadas en su reducida longitud por las de Mónaco y Budapest) y los motores sólo llegan a su estado de máxima exigencia durante 9 segundos por vuelta.

Por todo ello, la velocidad máxima en Imola no supera los 310 km/h. Es un circuito de dificultad media, con una variedad muy amplia de curvas y donde el motor debe ser efectivo en todos los terrenos. Es indispensable para obtener un buen rendimiento alcanzar un buen compromiso entre el chasis y el motor."

DEMASIADAS ESPECTATIVAS (18/4/2003)

IMOLA - El Español Fernando Alonso (Renault R23), que ocupa la tercera plaza en el Mundial de Fórmula Uno, declaró que las expectativas que se han creado en España "son exageradas", pero que agradece que la gente le apoye y se interese tanto por él.

"Creo que es exagerado lo que está pasando en España conmigo. Aunque tengo que decir que estoy agradecido por las expectativas que tienen y el interés que están demostrando los aficionados españoles. Pero bueno, creo que son lo bastante inteligentes para saber que este año la posición que nos corresponde en el campeonato (mundial) no es la tercera, si no la séptima o la octava y que ganar carreras no creo que esté listo en menos de dos años", dijo Alonso.

"No creo que esta temporada esté en condiciones de ganar una carrera y desde luego que pienso que no estaré en condiciones de hacerlo en menos de dos años. No tenemos el potencial de Ferrari o McLaren, pero sé que algún día lo conseguiremos. Yo confío en el equipo y ellos en mí, así que todo va bien, pero desde luego que en el 2003 no creo que gané ninguna carrera", explicó.

El genial piloto asturiano, tercero en los últimos dos Grandes Premios, los de Malasia y Brasil, no pudo subir al podio en el último de ellos, ya que acabó hospitalizado tras ser involuntario protagonista de la suspensión de una carrera muy accidentada, al chocar contra la valla de protección tras 'tragarse' con su bólido una rueda del australiano Mark Webber (Jaguar), que a su vez había sufrido poco antes un accidente.

"Ya estoy bien, no tengo ningún problema físico y estoy listo para salir (en el entrenamiento de) mañana. No creo que tenga mañana ningún problema en el coche", dijo.

"No repasé la escena del accidente, no soy una persona que le guste mirar atrás. Lo olvidé casi desde el primer momento y me puse a pensar en Imola", indicó Alonso. "Pero echando un poco la vista atrás, sí que estoy contento de poder estar aquí, porque me hubiese fastidiado mucho haberme perdido a lo mejor uno o dos Grandes Premios por un hueso roto o por cualquier otro problema que hubiese tenido", dijo.

"Ahora que estoy arriba en el campeonato (mundial) y que el coche está yendo muy bien, uno no se quiere perder ninguna carrera. Por tanto, en ese aspecto estoy contento", declaró Alonso.

"Tengo algunas heridas en los tobillos, que te rozan un poco cuando te pones la bota, pero estoy bien. Ayer (miércoles) jugué un partido de fútbol los noventa minutos a todo ritmo (marcó un gol en el tradicional encuentro benéfico que se disputa cada miércoles previo al Gran Premio de San Marino), o sea que no tengo molestias mayores", declaró el piloto de Oviedo.

"No creo que los buenos resultados estén llegando demasiado rápido. Sólo que las circunstancias nos están acompañando y estamos teniendo la suerte de cara: la suerte de poder acabar carreras, de poder coger puntos... y, sobre todo, que los equipos grandes están un poco 'dormidos' y que estamos sacando ventaja de ello", explicó a Efe el piloto asturiano.

"Sabemos que es difícil ver a los dos Ferrari fuera de carrera y este tipo de cosas y, cuando sucede, estamos ahí para aprovecharlo. Es estar un poco en el momento justo en el lugar justo. De momento, lo estamos consiguiendo, pero tampoco me parece que haya sido una sorpresa. Creo que hicimos muy buenas carreras, con una buena estrategia, muy bien pensadas", indicó Alonso.

"No fue una casualidad ni una lotería de carrera, fue siempre muy meditado todo", añadió.

"En Imola hay que salir como en todos los circuitos, con las expectativas de coger puntos y acabar la carrera. Lo que llegue de más, bienvenido sea y si llega de menos, pues no pasa nada: hay que poner siempre las mismas ganas", comentó el asturiano, que restó importancia a que en la próxima prueba al igual que en Brasil se circule en sentido inverso al de las manecillas del reloj (son los dos únicos Grandes Premios en los que se rueda así).

"Aquí el hecho de que se gire en sentido inverso no se nota nada. Son todo 'chicanas', no hay curvas tan prolongadas hacia la izquierda como en Brasil", explicó Alonso, de 21 años y que en Malasia se convirtió en el más joven de la historia en lograr una 'pole'.

"Me gusta estar aquí, porque este circuito lo conozco más. Aunque conozcas Australia, Brasil y Malasia, como sólo vas una vez al año y no entrenas durante el invierno, te parecen circuitos nuevos. Aquí he estado muchas veces, probando, con la Fórmula 3000, corrí y entrené con Minardi... para nosotros los circuitos de Europa son 'normales', por llamarlos de alguna manera; los otros no tanto", concluyó Alonso.

LA ALONSOMANIA ¿Que es ?...

La Alonsomanía comenzó en Malaisia, pero la primera piedra se puso en el GP de Francia 2002, cuando fue anunciado como piloto titular en sustitución de Jenson Button para 2003 . La prensa británica montó en cólera y se dedicó a destacar la presunta inexperiencia del asturiano. A Briatore no dejaron de preguntarle por su decisión y ahora se deshacen en alabanzas con él. El verano pasado Fernando entró de lleno en el desarrollo del nuevo coche, el R23, con visitas diarias a la fábrica desde su apartamento de Oxford y aportaciones como la posición de conducción, la más tendida del gran circo. El resultado, el mejor chasis de la F-1.

Parece mentira que el ovetense haya sido criticado en Gran Bretaña, porque en realidad es ya casi un hijo adoptivo. Lleva dos años viviendo allí. Primero en un apartamento típicamente inglés en pleno centro de Oxford y desde el 13 de enero pasado en otro más amplio en un suburbio de lujo de la ciudad, The Waterways. Todo blanco, de parqué y con muebles de Ikea. Dos habitaciones. 900 euros al mes de alquiler.

El niño de todos. Desde allí, prepara sus viajes y supervisa todos los detalles. Su obsesión por el trabajo es total y lo suaviza con un excelente humor. Desde que llega a la fábrica del equipo, una broma por aquí, una sonrisa por allá... Es el niño de todos y la pimienta latina en un ambiente aséptico y aburrido. Nano está a las diez en la cama, pero no le importa. Nunca fue trasnochador.

La preparación física es fundamental en su vida. Sin ella quizás no hubiera podido acabar la carrera de Sepang. Con 39º de fiebre, el corazón bombea más lento y el cerebro puede tener pérdidas de concentración. Con niveles casi de ciclista, el ovetense tiene 42 pulsaciones en reposo. Y puede llegar a 210. Su mayor capacidad para rendir en circunstancias extremas le ayudó a mantener el Renault en la pista.

Se machaca tres horas al día para mantenerse en forma. Matteo, su preparador, ha sido campeón de Italia de triatlón. En otra época de la F-1, Alonso no habría podido terminar la carrera, y más después de pasarse la noche del sábado al domingo casi sin dormir y sobre unas toallas empapadas por su sudor. Pero ahora, los pilotos son auténticos atletas. ¿Para cuándo el próximo podio? Es una incógnita pero con El Toro, como le llaman en el equipo, todo es posible.

ALONSO EN LA CASTELLANA (17/4/2003)

Fernando Alonso dará el 11 de mayo una exhibición en Madrid con su Renault R23 de Fórmula 1. La marca francesa está ultimando las negociaciones con el Ayuntamiento de la capital para conseguir los permisos oportunos. Si se salva ese obstáculo, el asturiano rodará por el Paseo de la Castellana con su monoplaza. No se sabe aún el recorrido, pero dos kilómetros ida y vuelta bastarían para acercar las carreras al gran público.

Esta será la primera vez que los aficionados españoles puedan asistir a un espectáculo así. Barcelona ha sido escenario de presentaciones, como una de Benetton en Montjuïc, pero no de exhibiciones en movimiento. Renault toma así el ejemplo de Sauber, que ha realizado varias en Kuala Lumpur, sede de su patrocinador Petronas; y Jaguar, que hace tres años desembarcó con Eddie Irvine en la Quinta Avenida de Nueva York. La ceremonia publicitaria tendrá su equivalente en Italia con Jarno Trulli, el compañero de Nano.


Puestos a pedir, el espectáculo podría incluir un cambio de neumáticos, tal y como suele hacer Sauber en la calle principal de Kuala Lumpur. Y una foto junto a un taxi de la capital, al estilo de Jaguar con uno de los clásicos y archiconocidos coches amarillos que pueblan la Gran Manzana. El problema puede ser controlar la indudable avalancha de público que puede darse por ver gratis a la nueva estrella mediática del deporte español. De todas formas, más problemas de logística causa el final de la Vuelta a España y no pasa nada.

Sobre las hipótesis de recorrido, una muy factible comenzaría en la Plaza de Castilla y podría terminar en la Plaza de Cuzco, con ida y vuelta. Aunque para los madridistas acérrimo sería mejor que bajara un poco más para poder pasar por el Santiago Bernabéu, donde juega el equipo de los amores del piloto asturiano.

Tras el GP de San Marino debe comenzar la promoción de la vuelta de un Fórmula 1 a Madrid más de veinte años después del último gran premio en 1981. Aquel que ganó Gilles Villeneuve y los cinco primeros llegaron separados por menos de un segundo y medio. Eso sí, esta vez no será en el circuito del Jarama. La filial española de la marca quiere que la exhibición sea un gran bombazo publicitario.

Ver a Fernando derrapar su monoplaza de 800 CV sin control de tracción bien merece la pena el paseo. Hasta podría venir su club de fans desde Asturias. De todas formas, que nadie se espere sensaciones parecidas a las de verle al límite en un circuito. Sólo se trata de un divertimento.

Renault es uno de los equipos más imaginativos del Mundial. Cada año lleva a sus pilotos a Malindi (Kenia), donde además de preparación física se obtienen imágenes inigualables. Fernando y Trulli también han disfrutado del Gran Cañón del Colorado, han sido modelos por un día en Milán y portada de revistas italianas de moda. Se trata de captar a un público joven y dinámico y nada mejor para lograrlo que meter un Fórmula 1 en el centro de Madrid.

LISTO PARA EL NUEVO DESAFIO (17/4/2003)

Aunque ya ha pasado un tiempo desde su accidente, Fernando Alonso reflexiona sobre su final en el Gran Premio de Brasil: "ha sido el peor accidente de mi carrera, pero obviamente estoy satisfecho con el funcionamiento del sistema HANS ", dice él, "para mí, el sistema en el coche, no es nada incómodo, y definitivamente, en ese momento fue una ventaja. Con este tipo de accidentes, normalmente sufres dolores de cuello, y yo no he tenido ningún problema. Pienso que en este sentido, el dispositivo HANS me ayudó, y funciono a la perfección en este accidente." 

Ahora, el español sólo piensa en competir de nuevo, este fin de semana, en Imola. "Siempre disfruto al regresar a Europa: aunque hasta ahora hemos tenido buenos resultados, pienso que ahora es cuando el campeonato realmente comienza para nosotros, conozco Imola muy bien porque competí allí con F3000, y es donde probé para Minardi. Los pilotos necesitan ser agresivos y eso encaja con mi estilo. Disfruto compitiendo allí y creo que podemos conseguir un buen resultado."

La pista italiana ya no tiene secretos para Fernando. "No hay partes especialmente difíciles en esa pista", el desafío más grande está en tener el coche preparado para que la suspensión aguante. Aún así, tenemos una gran oportunidad, porque el coche parece funcionar muy bien en esas circunstancias." 

EQUIPO RENAULT (16/4/2003)

Una gran temporada está teniendo el equipo Mild Seven Renault F1 Team. Es el único equipo que colocó a sus dos pilotos en la zona de puntos en los tres primeros Grandes Premios y está segundo en la copa de constructores. Ahora se viene la serie europea que comienza con el Gran premio de San Marino. El equipo y sus pilotos, el italiano Jarno Trulli y el español Fernando Alonso, deberán demostrar que lo hecho en las carreras fuera del viejo continente no fue casualidad.

"Volver a Europa es algo que me gusta. Es agradable tener tiempo para estar en casa y para poder entrenar bien. En cuanto a los resultados obtenidos hasta ahora, el balance es bueno, aunque es cierto que estoy un poco decepcionado con mis resultados en Malasia y en Brasil. Hasta ahora he sumado en cada carrera, lo que comparado con el año pasado cuando no acabé ninguna de estas tres primeras pruebas es un resultado muy positivo. Así es que a pesar de todo creo que puedo afrontar la carrera de Imola con mucha confianza y seguro de mis posibilidades. En cuanto a la puesta a punto, la clave está en lograr ser rápido en las rectas y obtener un buen equilibrio en las frenadas. Hasta ahora el coche ha respondido muy bien en ambos aspectos esta temporada. Para los pilotos, ésta es una carrera muy emocionante, pero también es larga y muy dura. Mi preparación para esta carrera está siendo la misma de siempre, pero obviamente este próximo domingo contaré con el apoyo de los Tifosis. Todos los miembros de mi club de fans estarán allí y espero que disfruten de un gran fin de semana. Confío en poder celebrar mi Gran Premio número 100 con un buen resultado", dijo Trulli.

"El pasado día viernes comencé con un tratamiento para recuperarme bien. Estoy bajo un tratamiento de láser, masajes, ultra sonido y sobre todo trabajo en los músculos que sufrieron en el accidente de Brasil. En aproximadamente 3 días estaré en perfecto estado físico y disputaré el gran premio de San Marino sin ningún tipo de inconveniente. Siempre disfruto al regresar a Europa: aunque hasta ahora hemos tenido buenos resultados, pienso que ahora es cuando el campeonato realmente comienza para nosotros, conozco Imola muy bien porque competí allí en mis épocas de la Fórmula 3000, y es donde probé para Minardi. Los pilotos necesitan ser agresivos y eso encaja con mi estilo. Disfruto compitiendo allí y creo que podemos conseguir un muy buen resultado. No hay partes especialmente difíciles en esa pista. El desafío más grande está en tener el coche preparado para que la suspensión aguante. Aún así, tenemos una gran oportunidad, porque el coche parece funcionar muy bien en esas circunstancias", dijo Alonso.

Su director técnico, Mike Gascoyne, explicó las características del trazado.

"En los papeles Imola es un circuito que no nos favorece. Es una pista que exige mucho a los frenos, creo que en esa materia es la pista mas exigente de al temporada. Podremos ser tan competitivos como ocurrió en Melbourne. Un factor que seguramente será determinante son los neumáticos, principalmente por las temperaturas mas bajas", dijo Gascoyne.

CIRCUITO DE IMOLA (16/4/2003)

Siempre, el trazado de Imola se caracterizó por ser demasiado ondulado. Eso, según una de las teorías, causó la rotura de la columna de dirección del monoplaza de Ayrton Senna, en 1994. Justamente esa zona, la de la curva Tamburello, debió ser modificada. Imola es un trazado rápido o, más bien, era. Porque con las variantes en Tamburello y la chicana Villeneuve, la velocidad a la llegada a la variante Tosa se disminuyó a casi 240 km/h, 90 menos de los que se alcanzaban anteriormente. En este trazado las frenadas tienen enormes efectos sobre los cronometrajes por vuelta, en el auto y en la condición física del piloto, pues el cuello y la espalda son muy exigidos. Comenzó a construirse en 1950, pero recién recibió a la primera carrera en 1957. Es conocido como el Autódromo Enzo y Dino Ferrari.Recordado por los accidentes fatales que sufrieron Roland Ratzemberger y Ayrton Senna en 1994. Debido a estos accidentes, el trazado fue modificaco, especialmente en la curva Tamburello, donde reposa un monumento de Senna.Aunque Imola queda en Italia, el Grand Prix lo organiza San Marino.El ganador del año 2001 fue Ralf Schumacher, quien obtuvo la victoria para Williams en este trazado luego de 4 años, y su primera victoria luego de 70 grandes premios disputados.

Ultimos ganadores de este circuito:

2002: Michael Schumacher (Ferrari)
2001: Ralf Schumacher (Williams)
2000: Michael Schumacher (Ferrari)
1999: Michael Schumacher (Ferrari)
1998: David Coulthard (Mclaren)
1997: Heinz-Harald Frentzen (Williams)
1996: Damon Hill (Williams)
1995: Damon Hill (Williams)
1994: Michael Schumacher (Benetton)
1993: Alain Prost (Williams)
1992: Nigell Mansell (Williams)
1991: Ayrton Senna (McLaren)
1990: Ricardo Patrese (Williams)
1989: Ayrton Senna (McLaren)
1988: Ayrton Senna (McLaren)

ALONSO NO ME SORPRENDE (14/4/2003)

El pentacampeón del Mundo de Fórmula 1, Michael Schumacher, reconoce que no le han sorprendido los excelentes resultados del joven piloto español Fernando Alonso (Renault) en los tres Grandes Premios disputados hasta el momento en esta temporada de 2003.

"No me sorprende, me lo esperaba así de fuerte", explica el alemán. El número uno del automovilismo mundial no sólo alaba las prestaciones del pupilo de Flavio Briatore en las pistas -"Es un óptimo piloto", asegura-, sino que tiene elogios también para la personalidad del español: "Además es una persona simpática".

Schumacher analizaba asimismo en una entrevista que publicó hoy el diario 'Il Corriere della Sera' a otros pilotos de la parrilla y para algunos, como su compañero, Rubens Barrichello, su hermano Ralf, Giancarlo Fisichella, Mark Webber, Kimi Raikkonen o Jarno Trulli, tenía buenas palabras, mientras que reservaba sus críticas principalmente a Juan Pablo Montoya y Jacques Villeneuve. Sobre el colombiano explicaba que en este inicio de temporada le ha parecido "un poco decepcionante". "No ha mejorado como yo creía. Prometía más", destacó el piloto germano, mientras que del canadiense destacó que "haría mejor concentrarse en pilotar que en hablar".

EL RIESGO ES MI VIDA (13/4/2003)

Quienes le conocen afirman que la sencillez y una precoz madurez recubren la personalidad de este joven ovetense de 21 años criado sobre circuitos de velocidad. La firmeza de su carácter sobresalió hace siete días, cuando, tras colisionar a 260 kilómetros por hora contra los restos de un monoplaza en Brasil, mantuvo la serenidad que se les presupone a los pilotos experimentados. Y Fernando Alonso lo es, porque, a pesar de que su debú en Fórmula-1 se produjo en 2001, lleva compitiendo desde los tres años, cuando le regalaron su primer kart.

Una juventud pasada a toda marcha, durmiendo en el asiento trasero del coche mientras su padre conducía rumbo a Italia para que aquel adolescente participase en sus primeras pruebas internacionales. «No ha sido un camino de rosas», afirma. Pero Alonso, campeón en todas las categorías del 'karting', lo ha recorrido por una razón: «Desde pequeño me ha gustado competir y no perder en nada». No cree haber nacido sólo para las carreras; sin embargo, las domina. El próximo domingo será la siguiente, precisamente en Italia, donde se recupera del siniestro. «El viernes comencé el tratamiento con láser, ultrasonidos, masajes, de todo. En dos o tres días estaré en perfecto estado».

-¿A qué velocidad iba en el momento del accidente de Interlagos?

-Era la zona del inicio de la subida que da acceso a la recta de meta; rodaba a unos 260 kilómetros por hora.

-¿Qué sintió al ver los trozos de coche en medio de la pista?

-Nada en especial. Sólo que se había acabado la carrera. Y después del accidente, comprobar que no tenía nada roto y que no iba a tener problemas para recuperarme enseguida.

La cara del miedo

-¿Y nada de miedo?

-Te da poco tiempo para sentir nada, pero algo sí. Cuando colisioné contra aquella rueda, se me enganchó debajo del coche; me quedé sin dirección y salí lanzado contra la pared de neumáticos, sin poder frenar. Luego reboté y me fui hacia el lateral contrario de la pista. En ese momento ves que se te acerca de nuevo la barrera y piensas que debe de estar bastante dura. Lo único que te domina es una sensación de impotencia.

-¿Es la primera vez que ve las cosas tan negras?

-No, porque ya he tenido algún accidente parecido. Sólo te das cuenta de la velocidad a la que conduces cuando te sales de la pista. Se va muy rápido y cualquier problema, un fallo, una avería, dispara esas mismas sensaciones. Ves llegar el muro de protecciones a toda velocidad.

-¿Qué le ofrece la Fórmula-1 a cambio de ese riesgo?

-El riesgo forma parte de mi vida y me ofrece lo que siempre he querido, competir. Desde los tres años, cuando participé en mi primera carrera, viajo con el riesgo encima.

-¿Se imagina su vida si su padre no le hubiese regalado aquel kart?

-Supongo que habría dirigido mis pasos hacia algún otro deporte. Me gusta la competición, y me hubiera sacrificado y entrenado para llegar lo más lejos posible. Como ciclista, futbolista Aunque no sé si hubiera alcanzado el máximo nivel, como he logrado en el automovilismo.

-¿Cuándo se dio cuenta de que lo suyo eran las carreras de coches?

-Nunca, casi ni ahora mismo. Es algo que me divierte, que me gusta; además, me está saliendo bien la apuesta. Lo he dado todo por la competición automovilística y, de momento, no me puedo quejar. Pero no creo que haya nacido sólo para las carreras y que no sirva para otras cosas.

-¿Qué pasará si no alcanza los triunfos que todos esperan?

-Nada, aunque parece que soy el único que está preparado para ello. Hay un momento de euforia que hay que aprovechar para potenciar nuestro deporte, pero sé que vendrán tiempos difíciles. Yo estoy mentalizado; hay que ser realista, mejorar mucho y luchar por metas más altas. Si se pueden conseguir resultados como los de estas primeras pruebas del Mundial, perfecto, pero hay que reconocer que han sido fruto de carreras 'revueltas'. Sin embargo, aprovechar los fallos de los mejores es también una virtud. Hay que estar ahí y, por ahora, lo vamos consiguiendo.

Un juego

-¿No es demasiada presión competir desde tan pequeño? ¿Quizá durante un tiempo lo consideró sólo un juego?

-No es mucha presión y nunca lo he considerado un juego. Bueno, tal vez los tres o cuatro primeros años. Después, cuando cumplí los diez, dejó de serlo. No me gustaba perder. Si no me lo tomo en serio, no me lo paso bien, y para estar en esto muchos años hay que disfrutar.

-¿Se ha dejado mucha niñez por el camino?

-No ha sido fácil, ni un camino de rosas. He tenido que hacer muchos viajes solo o durmiendo en el asiento trasero del coche mientras mi padre conducía. Salíamos de Oviedo y llegábamos a Italia día y medio después, corría y de vuelta a Asturias, para ir al colegio. Habrá mucha gente que quizás no sepa estas cosas y que piense que he llegado a la Fórmula-1 por una varita mágica. Detrás de cada logro siempre hay un sacrificio importante.

-¿Tanta importancia le da a la victoria?

-Cuando tenía cinco años, salía con mi madre para ir al colegio, que está a quinientos metros de casa, y le daba un poco de ventaja, hasta la esquina; después, salía corriendo para ver quién llegaba antes. Ella me permitía ganar porque yo ponía tanto empeño que me dejaba el hígado. Competía por todo, nunca me ha divertido caminar por caminar.

-¿Qué papel juega la familia en su trayectoria? ¿Sigue los consejos paternos?

-Siempre tenemos que seguir los consejos paternos. Y, en mi caso, aún más. Vengo de una familia modesta, y ahora estoy rodeado de gente, grandes hoteles, un equipo enorme que trabaja sólo para mí A veces, eso te ciega y no ves la realidad. Desde fuera se observan las cosas mejor; por eso son muy necesarios los consejos que te dan los tuyos. Sus opiniones son muy importantes.

-¿Su madre ve las carreras por televisión? ¿Qué le comenta?

-Claro que las ve, pero no dice nada especial.

-Después del accidente, ¿con quién habló primero?

-Con mi padre, mi madre y mi hermana. Con todos a la vez, porque les llamé desde el hospital con el teléfono de Adrián -Campos, su 'manager'-. Se pusieron uno en cada aparato de casa. ¡Hice una rueda de prensa familiar!

-¿No quema mucho estar dando vueltas por el mundo?

-Sí, cansa bastante. Te das cuenta a final de temporada; los viajes se hacen cada vez más pesados. Después de Navidades viene el coche nuevo, ilusiones renovadas, recargas las 'pilas' y arrancas otra vez con ganas. Pero, durante el año, sí se acumula cansancio. Este mundillo quema un poco.

-¿Cómo lleva lo de la popularidad?

-Tengo bastante claro que sigo siendo el mismo, así que lo llevo bien. Soy consciente de que, en cuanto vengan un par de malos resultados, ya nadie te va a saludar o te va a llamar con el mismo calor. Somos así. Agradezco mucho que la gente me conozca y se preocupe por mí. Estoy encantado, pero no me produce una satisfacción excesiva.

-¿Se echa de menos ser un joven anónimo?

-En ocasiones, sí. No por estos éxitos recientes, ni desde ahora; desde que corría en la Fórmula Nissan. No estoy en casa casi nunca, siempre de viaje. No puedo hacer muchas cosas que hace un joven de mi edad. Es el tributo al trabajo y a la profesión que tengo.

-¿Qué piensa de la gente que ahora se le arrima cuando antes no le hacía ni caso?

-Las cosas son así y no se pueden cambiar. Esta gente no ayuda cuando más se la necesita. Seguro que hay pilotos en el 'karting', por hablar de mi deporte, que podrían llegar lejos, pero no tienen respaldo. Cuando estás arriba, todo el mundo te quiere y te apoya. Eso no tiene arreglo.

-¿Es consciente de que muchos jóvenes le han convertido en su ídolo? ¿No añade más responsabilidad a su vida?

-Ahora tengo que llevar las patillas rectas; si no, todos las querrían llevar torcidas (risas). No siento esa responsabilidad extra, aunque soy consciente de que, desde hace más o menos un año, no puedo hacer algunas cosas que se me pasan por la cabeza. Tengo que guardar una imagen y una compostura. No puedo aparecer en determinadas actitudes o situaciones.

-¿Cómo supera la tensión anterior a una carrera?

-De ninguna manera especial. En algunas carreras estás más relajado, incluso puedes echar una siesta antes de la prueba, durante los tiempos muertos. En otras, la tensión se libera hablando con el ingeniero sobre la puesta a punto del coche o cogiendo un cojín en la habitación de los pilotos, en el propio circuito, y golpeándolo contra la pared o contra el preparador físico que está contigo, para jugar un poco. Ya ve, nada especial, lo que me sale de dentro.

Hacer el tonto

-¿Le gusta la lectura?

-Sí, pero es por épocas. Igual en una semana leo dos libros que estoy dos meses sin leer; depende de cómo me dé. Me gustan las novelas policiacas, tipo Sherlock Holmes.

-¿Por qué vive en Oxford?

-El equipo tiene la sede allí y es importante estar cerca de ellos. Hacer un piña en todos los aspectos, ir a comer a la cantina... Es una forma de hacer grupo, y eso se nota después en el ambiente de la Fórmula-1, cuando aparecen las tensiones.

-¿Qué opina cuando ve a alguien por la autopista a 200 km/h?

-Pues que, seguramente, estará haciendo el tonto, por muchas razones: igual no tiene el coche apropiado o ni siquiera está preparado para eso. Pero, sobre todo, porque hay sitios para correr más adecuados, como los circuitos. Me parece una irresponsabilidad cuando veo familias que van a toda velocidad por la carretera, y además sin prestar atención. Se te ponen los pelos de punta. Aunque también es verdad que, en muchas ocasiones, los accidentes no son culpa de la velocidad en abstracto, sino de ir rápido donde no se puede.

-¿Qué coche tiene?

-Un Renault Megane DCI, que va perfecto. Tiene una línea bonita y original, y además no gasta nada.