DECLARACIONES EN MADRID (12/5/2003)

Dos horas antes de esta exhibición por el Paseo de la Castellana de Madrid, Fernando dio una rueda de prensa, donde respondió a las preguntas de los más de 350 periodistas acreditados. Sobre si era consciente de la repercusión que está teniendo en todos los medios de comunicación, el joven asturiano comentó: "Me hago una idea. Pero creo sinceramente que el éxito que estamos teniendo en el inicio de la temporada hay que repartirlo entre cuatro grandes ingredientes", comenzó diciendo Fernando. "En primer lugar hay que hablar del monoplaza, que ha demostrado estar a la altura de los mejores. En segundo lugar hay que hablar del motor, que está demostrando una fiabilidad a toda prueba, a un nivel de prestaciones en carrera que nada tiene que envidiar a los más "punteros". En tercer lugar hay que referirse al equipo, que son capaces de aplicar los reglajes exactos en un tiempo récord y que como se vio en el GP de España, son capaces de cambiarme las cuatro ruedas y ponerme gasolina en menos de siete segundos. Y por último, el piloto. Es decir: yo. Que llevo el monoplaza por la pista lo más rápido que puedo, tratando de hacer bien mi trabajo. Si estos cuatro factores trabajan a la vez, es lógico que lleguen los buenos resultados y entonces se hable mucho de la Fórmula Uno, del automovilismo en definitiva, en España"

Fernando estaba entusiasmado con la "aventura" de rodar por las calles de Madrid: "Mi primera impresión es la de un total asombro. Porque, el hecho de que alguien sea capaz de cortar la Castellana para que los madrileños puedan ver rodar de cerca un monoplaza de Fórmula Uno es, sencillamente, una pasada. Y a título personal, para un deportista como yo, aficionado además del "club merengue" estar con mi monoplaza frente al Bernabeu, es un momento que no voy a olvidar fácilmente. El hecho de poder rodar, con la Castellana para mi solo, sin ver por delante ni por los espejos retrovisores, otros monoplazas de color rojo, ni negro....no te cuento. Después de rodar veremos si cambia mi idea," dijo Fernando.

Después de su corto recorrido, donde puso los pelos de punta a más de uno, comentó: 

"Ha sido impresionante ver toda esa gente, que ha estado horas esperando para coger un buen sitio donde verme, los aficionados llegados desde Asturias, y de muchos lugares de España se merecen todo por mi parte. Toda esa gente aplaudiendo, son momentos inolvidables, además han venido a verme a mí, porque aquí no estaba ni Schumacher ni nadie. Me emociona que pueda hacer sentir eso a toda esta masa de gente, y me siento en deuda con ellos. Una deuda que solo puedo saldar con resultados".

Técnicamente el recorrido estaba bastante bacheado, y Fernando ha hecho lo que ha podido.

"He tenido que quitar el control de tracción para poder girar más fácil, y además quemar un poco de rueda siempre gusta a los aficionados. Tenía que mantener el coche acelerando para que no se calara, y después los baches que con los coches normales no se notan, en el F1 parecía una montaña rusa. No he podido tirar al máximo, pero he cogido unos 260 km/h, que no esta mal", decía Fernando.

El coche utilizado por Fernando llegó directamente desde el circuito Paul Ricard, y fue uno de los utilizados en la carrera de Barcelona. "Estaba pensado utilizar otro coche, pero al final era más práctico traer uno desde el Paul Ricard. Para ello se desplazó el equipo entero de pruebas, con dos coches y los 30 mecánicos e ingenieros que se ocupan de todo, y los tres camiones. Ha sido una prueba privada en toda regla", comenta Fernando.

Los miles de aficionados que le esperaban a la salida del camión del equipo, hicieron que saliera varias veces a saludar. "me encantaría poder firmar todos los autógrafos que me piden y estrechar todas esas manos que me extendían, pero eso es materialmente imposible. Sé que me debo a una afición y espero poder darles todo tipo de satisfacciones en la pista. Ya saben que al volante no me intimidan y mi misión es ganar al mejor. Si en este momento es Michael Schumacher, a él es a quien hay que ganar, si fuese otro, el objetivo sería el mismo, quedar por delante de los demás", comenta Fernando.

El próximo domingo se disputa el GP de Austria, y Fernando dispondrá de un motor potenciado. "Nuestro conjunto es uno de los mejores ahora mismo, sino ahí están los resultados, pero hay que seguir mejorando. El nuevo motor aporta un poco más de potencia, que no vendrá mal en un trazado como el austriaco, pero la mejora es constante en todos los aspectos, y creo que por el momento los entrenamientos matinales de los viernes nos están permitiendo hacer un buen trabajo", comentaba Fernando.

Sobre el futuro Fernando era muy prudente: "Faltan 11 carreras y en ellas, las pruebas de Austria y Canadá van a ser unos test muy duros. Sin embargo, Mónaco, Hungría y en Francia, serán circuitos en los que vamos a hablar muy alto. Eso espero. Por no hablar de la carrera de Suzuka, en donde me siento realmente muy a gusto. En fin, ya veremos"

100.000 ESPECTADORES (11/5/2003)

EFE 11 Mayo 2003. Fernando Alonso, segundo el pasado fin de semana en el Gran Premio de España y tercero en la clasificación del mundial de Fórmula Uno, se ha dado esta tarde un baño de multitudes en el Paseo de la Castellana de Madrid, al volante de su Renault en una exhibición presenciada por cerca de cien mil espectadores.

El poder de convocatoria de Fernando Alonso es impresionante, conocido hace dos meses, antes del inicio del mundial en Australia, solamente por los seguidores de la Fórmula Uno, ahora con tan solo cinco carreras disputadas en las que ha conseguido subir en tres ocasiones al podio, ha logrado reunir hoy en la Castellana a familias enteras llegadas desde todos los puntos de España.
La ministra de Educación Cultura y Deporte, Pilar del Castillo; el Alcalde de Madrid, Jose María Alvarez del Manzano y el director de la Guardia Civil, Santiago López Vadivieso, gran aficionado y habitual participante en competiciones del motor, tampoco han faltado al poder de convocatoria del piloto asturiano.
Gentes subidas en árboles, semáforos, marquesinas de autobuses, cualquier punto elevado era ideal para poder ver sin obstáculos la exhibición de Fernando Alonso al volante de su Fórmula Uno, que ha satisfecho a los cerca de cien mil espectadores.
A pesar de lo corto del recorrido, que no llegaba al kilómetro, el asturiano ha mostrado el poder de aceleración de su monoplaza y el de los frenos, ya que en el recorrido de vuelta había un gran bache cerca del final, que le obligaba a pasar muy despacio
Si la gente, algunos de ellos apostados en la primera fila desde las nueve de la mañana, se ha volcado con Fernando Alonso, el piloto les ha obsequiado con dos vueltas más de la previstas.
Cuando el hipotético director de carrera le bajó la bandera a cuadros, ante las protestas de los aficionados, el asturiano dio aún dos vueltas más y la última pasada la hizo a reducida velocidad saludando con la mano a todos los que habían acudido en esta calurosa jornada de mayo, para ver de cerca al piloto más joven de la historia de la Fórmula Uno en subir al podio.
Como si se tratara de un auténtico Gran Premio, al final la fuerzas del orden se vieron impotentes para frenar la invasión de pista y el asturiano, subido de pie sobre su monoplaza, agradeció a los espectadores su presencia y les prometió conseguir "victorias en el mundial ¿porqué no?, algo que no se había atrevido a confesar en la conferencia de prensa anterior a la exhibición.
Con anterioridad los espectadores, para irse animando tuvieron la oportunidad de ver el desfile de coches de competición de Renault y prototipos de la marca francesa, antes de que los pilotos de rally comenzaran a calentar a los espectadores con sus derrapajes.
Para este exhibición, única en su especie, el equipo Renault de Fórmula Uno ha desplazado a su equipo de pruebas, que hasta el pasado viernes había estado ensayando en el circuito Paul Ricard, al sur de Francia.
Tres camiones, dos coches y veinticinco personas ha sido el operativo de Renault, para que Fernando Alonso, con el mismo coche que quedó segundo el pasado domingo en Barcelona, se diera una baño de multitud y devolviera la Fórmula Uno a Madrid, ausente desde 1981 en el circuito del Jarama.

PIENSO SEGUIR EN RENAULT (11/5/2003)

Fernando Alonso declaró en una rueda de prensa en Madrid con motivo de una exhibición que realizó con su Renault R23 en el Paseo de la Castellana, que quiere seguir en su escudería: "Creo que Renault me ha dado oprtunidades de estar en un equipo grande y estoy agradecido y por eso pienso seguir con ellos hasta el final del contrato. Las ofertas no son ningún motivo de distracción".

Alonso explicó la exhibición: "Es un ocasión especial para mí estar aquí en Madrid. Que Renault haya conseguido organizar este espectáculo es para quitarse el sombrero. Yo, personalmente, tengo la suerte de estar encima del coche y de disfrutar del apoyo de todo este público".

Sobre el rendimiento del coche en la competición, comentó: "Hombre, estamos luchando con los equipos grandes y estamos terceros en el Mundial de constructores. Todo ha salido a pedir de boca. En algunas carreras el coche va algo mejor, a veces algo peor. Austria no es el mejor circuito para nosotros, pero a ver si sacamos algo".

No se ve ganado una carrera... todavía
Alonso no ve factible ganar una prueba todavía: "No creo que sea posible ganar una carrera ahora, sinceramente. Bueno, todo puede pasar. En Montmeló, si le hubiese pasado algo al coche de Schumacher, habría ganado, pero la verdad es que no creo que estemos ahora como para luchar por la victorias. Lo que busco es puntuar, cuanto más arriba mejor, y si se puede llegar al podio, mejor todavía. Terminar en el podio del Mundial este año sería una sorpresa enorme".

Se rumorea que a algunos pilotos no les cae bien Alonso: "Bueno, no sé, supongo que no tendrá nada que ver con los éxitos. No creo que haya nada contra mí. Imagino que será pura casualidad que nos hayamos cruzado en cuatro grandes premios y no me hayan saludado".

Fernando está orgulloso de la expectación que ha creado: "Creo que aquí en España he dado un empujoncito a la Fórmula 1, por el interés que ahora tiene. Creo que es más importante el prestigio que está cogiendo en España la Fórmula 1 que el hecho de lograr una 'pole', porque era un deporte que estaba demasiado olvidado aquí y la gente no vibraba con este deporte como se tiene que hacer. Es un deporte muy espectacular, muy interesante y estoy orgulloso de que Renault y yo hayamos conseguido generar afición".

"El resultado de Barcelona ha sido muy positivo para el equipo Renault, porque allí el coche iba muy bien. En Brasil fue un poco una lotería y subí al podio, pero en Montmeló el coche funcionaba muy bien. Estuvimos a un nivel muy alto y no nos regalaron el segundo puesto. Fue un paso adelante para ganar respeto".

"De Schumacher envidio sus títulos y el coche que tenía. Si estuviesemos mano a mano con el mismo coche, ahí sí que podría empezar a envidiar algunas cosas concretas y ver qué está haciendo bien y qué no", comentó sobre el 'Kaiser'.

En Montmeló, Alonso hizo un gesto a Ralf Schumacher con la mano cuando le iba a doblar: "Le dije a Ralf Schumacher con la mano que se apartase cuando le iba a doblar en Montmeló, porque si te pones en la derecha para que te pasen, pero no aflojas en la recta, si sigues pisando a fondo, no hay manera de que te pasen, sobre todo con un Williams".

"El coche de hoy es el que usé en Montmeló. Por las características del Circuito de Mónaco, en teoría nuestro coche debería ir bien allí. El año pasado Renault consiguió buenos tiempos allí y, bueno, el coche es diferente e igual allí también es diferente", comentó sobre el próximo Gran Premio de Mónaco, prueba que, por sus características, no requiere una gran potencia y sí buena maniobrabilidad.

EL CIRCUITO DE ALONSO (11/5/2003)

Fernando Alonso. Su nombre suena como un disparo en los circuitos de Fórmula-1. Pero entre los suyos, nadie lo pronuncia. Para ellos, el que antes fue el 'Nanín', el enanín que con tres años pegaba volantazos sobre un kart, ahora es el 'Nano', el de siempre; un chico normal, dicen los que le conocen. Un estudiante normal: apenas iba a clase y aprobaba todo con nota. Un niño normal: siempre fue el más pequeño y el más rápido. Un piloto más: como no tenía medios para entrenarse en los circuitos, se aprendía las pistas de memoria en las réplicas de los videojuegos. Quienes no le conocen le consideran un fenómeno: el más joven (21 años) en lograr una 'pole' y subir a un podio de Fórmula-1. Para ellos es Fernando Alonso. Para los suyos es el 'Nanín', el 'Nano', el que ha hecho de la genialidad un hábito.

Si se quiere buscar su cuna no hay que ir al barrio donde vivió. Su calle, Capitán Almeida, es la misma que hay en todas la ciudades. Paredes caravista delimitadas por un doble río de coches. Hay frente a su portal una papelería con revistas que llevan su rostro. La dueña le conoce sólo por las fotos.

No es ahí donde hay que buscar su historia. Está en el Circuito de Asturias que hace 12 años se inventaron el padre del 'Nano', José Luis, y amigos suyos como José Luis Echevarría. Ahí está su casa, su campo de juegos, de sueños.

Antes de levantar el circuito, los dos 'José Luis', el padre y el amigo, habían pasado años de pueblo en pueblo, de fiesta en fiesta, montado pistas para que compitieran los chavales. «Así pasábamos los fines de semana. Nos íbamos por todo el Norte con los karts», recuerda Echevarría.

'Nanín', claro, iba con ellos. Tenía tres años cuando Lorena, su hermana mayor, se cansó del kart. El crío heredó la montura. «Nosotros teníamos seis años y enseguida empezó a ganarnos». Esto lo dice Álex Rodríguez, rival sobre la pista y amigo íntimo fuera. Los coches eran su juego. Lo que conocían. «Estábamos siempre llenos de grasa, con los karts, o echando carreras con los coches de juguete». O juntando las piezas de varios 'scalextric'. El 'Nanín' comenzó, vuelta a vuelta, a trazar la letras de su futuro. «Tenía algo», insiste su amigo. «Pero por lo demás es un chaval sencillo, como todos».

2.000 kilómetros de viaje

En el bar del Circuito de Asturias, Echevarría repasa la vida del piloto de foto en foto, todas colgadas de las paredes. «Aquí está en Zalla, con los Vilariño, buena gente». El relato del resto de las imágenes comienza siempre igual: «Aquí fue cuando ganó en...». Y aquí -baja un momento la mano y señala una mesa- es donde se 'pica' al parchís. No le gusta perder a nada y hace lo que sea por ganar». Allí halló amigos y novia, Rebeca, la hija del regente del bar. Allí se refugia cuando vuelve de Oxford, sede de su equipo, Renault, y su domicilio ahora. «Muchas veces dicen que está en Inglaterra, pero en realidad está aquí. Y fíjate si será competitivo, que si ve que hay un crío de siete años en la pista, saca su kart y le echa una carrera».

Cuando cita al 'Nano', Echevarría refuerza sus palabras con una galería de gestos. Cierra los puños, los junta y sonríe. «¿Sabes en qué se diferencia de los otros? En la constancia. Por lo demás, es un chico normal». Sí, pero algo tenía. Y por eso los Alonso, padre e hijo, y Echevarría iniciaron un viaje que ha acabado en la Fórmula-1. Los karts en España son un juego; en Italia, una vocación. Por eso, cada jueves, el 'Nano' salía a las dos y media de la escuela. Se subía con los dos 'José Luis' a un Peugeot 405 diesel y partían hacia Parma o Milán. Tardaban 16 ó 17 horas, «eso si no encontrábamos niebla».

Llegaban el viernes, a las seis o las siete de la madrugada, y a entrenar en el circuito. El chico normal frente a pilotos mayores que llevaban allí, dando vueltas, más de tres días. «Los 'bambinos' que compiten en Italia no van a la escuela. Pero la madre del 'Nano' fue inflexible. Su hijo tenía que estudiar». Sábado y domingo había carreras. Sólo una vez no se clasificó para la segunda ronda. Su fama aumentaba. Un enanín, y tan rápido. Europa empezó a saber de él. «En España no le conocía nadie». Luego, tras las competiciones, todos a los hoteles. El 'Nano', su padre y Echevarría, en cambio, se subían al Peugeot: otros 2.000 kilómetros. Llegaban el lunes, de madrugada. El martes, a las 8.30, el crío estaba ya en la escuela, en el Colegio Santo Ángel de la Guarda. Interrumpía su educación para ir al colegio.

Rosa Martínez fue su maestra -matemáticas, física y química- y tutora. «Somos vecinos y muchos días subíamos juntos al colegio. Era encantador, sencillo, el estudiante que todos queremos tener». Con 14 años, ya campeón del mundo de karts, fue incluido en la lista de deportistas de élite del Consejo Superior de Deportes: tenía derecho a exámenes especiales. «Nunca quiso eso. Venía, los compañeros le dejaban los apuntes y se examinaba. Nunca suspendió. Siempre fue muy maduro para su edad».

Un niño maduro. Echevarría coincide: «En Italia, en el Campeonato de Europa, se le rompió el kart cuando iba primero. Luego dijeron que había sido intencionado, que le habían cortado el cable del acelerador. Le pudo la rabia. Se vino hacia mí, me abrazó y se emocionó». Lo normal en un crío de 14 años. «Cuando vi que, a su espalda, venían los periodistas, le avisé. Se secó las lágrimas, se limpió la cara, se peinó y se dio la vuelta, hacia ellos. Siempre mantiene la compostura». Lo normal en un genio.

Compuesto y discreto. Tanto que su maestra tenía que sacarle con ganzúa el relato de sus éxitos. «Nunca nos comentaba nada. Había que preguntarle. Y respondía lo de siempre, que había ganado». Ahora, el colegio parece un museo. Cada aula, cada carpeta, está vestida con fotos de Fórmula-1. Cerca de la escuela está el Instituto Clarín. Allí hizo BUP y dejó COU. Los elogios de su entonces tutora, Lola Lorenzo, son el eco de su antecesora: «Cuando sus compañeros se enteraron de que había ganado una carrera en Fórmula 3000, empapelaron toda la clase con fotos suyas. Le dio tanta vergüenza que no quiso entrar».

Lo que él no quería contar lo cuenta José Luis Echevarría, narrador de hechos extraordinarios con el tono de lo cotidiano: «Una vez nos invitó Emilio de Villota -ex piloto de Fórmula-1- al Jarama, a probar un fórmula Fiat. 'Nano' nunca había visto el circuito, ni siquiera sabía manejar las marchas». El niño vio pasar varios bólidos pegados al muro de la pista. Quedó maravillado al ver cómo cortaban el viento. «Quería probar, pero como había dos pilotos del Mundial de motos dando vueltas, tuvo que esperar. Aprovechó para ensayar el cambio de marchas en el aparcamiento, en un coche normal». Con esa mínima base se enjauló en el fórmula. No llegaba ni a los pedales. Todos pensaban que no iba ni a arrancar. A la cuarta vuelta ya pasaba pegado al muro. «Y acabó sacándoles cuatro segundos a los demás».

Cariño hacia su padre

«Parece frío y distante si no conoce, pero es porque tiene miedo de que le vean como a una estrella». Sus pocas palabras son una cualidad genética. «Su padre es igual», subraya Echevarría. «Cuando el 'Nano' me ve, me da dos besos. Nunca le he visto hacerlo con su padre». Entre ellos el cariño convive con el silencio, con la economía de gestos; como si no hiciera falta adornarlo. José Luis, el padre, que trabajó en un fábrica de explosivos, y Ana, la madre, empleada de El Corte Inglés, lo dieron todo por aquel sueño infantil. Incluso, hasta renunciaron a asistir a buena parte de la juventud del 'Nano', que la pasó solo en habitaciones clónicas de hotel.

De su tránsito por los hoteles, el 'Nano' extrajo otra muestra de su 'normalidad'. Tan joven y tan solo, metido en un deporte tan caro. En la habitación, le quedaban el teléfono para hablar con Rebeca y sus padres, y la 'playstation'. La videoconsola le sirvió para calcar en su mente todos los circuitos. Era la única manera que tenía de ensayar sobre unas pistas inaccesibles para él. Aprendizaje en soledad. «Los otros pilotos se reían. Hasta que llegaba el día de la carrera».

A Echevarría se le escapa en este punto, y por una vez ,una definición destinada a un elegido: «Él lleva otra velocidad». El normal es distinto, único. Algún imán tendrá para que todos los que le conocen se conjuren en su favor: cuando competía con Nissan, los mecánicos pasaban noches en vela montando y desmontando el motor del 'Nano'. «Al ganar la primera carrera no se vino hacia mí. Primero fue a celebrarlo con los mecánicos. Por cosas así digo que el 'Nano' es el de siempre. Y creo que ya pasó el tiempo de que nos lo cambien».

LA CASTELLANA SE PREPARA (10/5/2003)

Los trabajos de acondicionamiento de un tramo del madrileño Paseo de la Castellana para la exhibición este domingo del equipo de Fórmula 1 de Renault y la actuación de Fernando Alonso a los mandos de su monoplaza, han comenzado este viernes en los aledaños del estadio de fútbol, Santiago Bernabéu.

Octagon S2, compañía del grupo editorial Motorpress especializada en organización de eventos deportivos, es la encargada de hacer el montaje del circuito de más de dos kilómetros de longitud entre el Bernabéu y la Plaza de Cuzco y de las instalaciones necesarias para acoger al equipo y a los coches de competición Renault que participarán en la exhibición.

Los primeros trabajos, explicó a EFE Miguel Angel Guerrero, portavoz de Octagon, se están llevando a cabo en la explanada frente al estadio de fútbol, zona en la que se instalará el box del equipo Renault de Fórmula 1 y del resto de los coches, así como una sala de prensa y una zona VIP para invitados y autoridades.

Tribunas para 7.000 espectadores

En el recorrido, serán instaladas tribunas con capacidad para 7.000 espectadores sentados, invitados por distintas compañías relacionadas con el evento, y dos barreras de protección, una primera en la que serán utilizado un dispositivo de guardaraíl especialmente homologado para impactos a gran velocidad y una segunda formada por vallas altas para evitar que el público pueda invadir el recorrido.

Estos dispositivos son los utilizados en circuitos de velocidad o de rally provisionales instalados en medios urbanos, zonas cerradas o cubiertas, como los montados por Octagon en pruebas de exhibición del automovilismo deportivo.

Los trabajos más intensivos tendrán lugar durante la jornada de este sábado, hasta el cierre de ese tramo a la medianoche para ser cuidadosamente limpiado por petición expresa del equipo de Fórmula 1, explicó la fuente, para evitar cualquier incidencia durante la rodadura de los coches.

Alonso evitará los baches

Los baches y las imperfecciones en el asfalto serán marcados para ser evitados por Fernando Alonso, ya que se ha decidido no alterar la capa de aglomerado de la Castellana.

El trazado va será oval, con una vuelta íntegra al trazado de la Plaza de Cuzco y vuelta normal frente a la tribuna que cerrará el recorrido en el Santiago Bernabéu.

Este tipo de exhibición no es la primera vez que se hace, ya que los Campos Eliseos, en París, ha sido escenario varias veces de la actuación de un Fórmula 1, así como la Quinta Avenida neoyorquina y la ciudad de Londres.

La exhibición madrileña está prevista al mediodía tras una rueda de prensa de Fernando Alonso ante los más de 300 periodistas acreditados para la ocasión.

PILOTARIA GRATIS (10/5/2003)

"No voy a decir nombres, pero algunos pilotos con los que tenía relación cordial ya no me saludan cuando me cruzo con ellos en el circuito y tampoco me han felicitado". La respuesta de Fernando vino al hilo de sus buenas relaciones con Michael Schumacher y con el resto de la parrilla de Fórmula 1. Para el alemán, el español sólo tiene elogios: "Hacia afuera tiene una imagen más dura, sobre todo cuando hay periodistas delante, pero el trato conmigo y con el resto de pilotos siempre es bueno. Supongo que todavía no me ha tocado luchar cara a cara con él. Cuando tiene un choque con un piloto o le adelantas, las relaciones suelen acabarse. Yo, como siempre he estado atrás... De cualquier manera, la clave es ser correcto. Si encima sales del coche y te dedicas a criticarle, es normal que te pueda coger manía. En mi caso no creo que suceda eso".

Montoya, el mejor
Fernando fue especialmente amable con Juan Pablo Montoya, del que dijo: "Me llevo muy bien con él, hablamos mucho y su familia ha pasado por el box para hacerse fotos conmigo. El idioma también ayuda", explica sobre el piloto colombiano.

Otra de las reflexiones más interesantes de Alonso, en la comida organizada ayer por Renault España en Madrid y en la que pudimos charlar tranquilamente con el piloto sin las prisas propias de los grandes premios, se produjo al evaluar qué ha supuesto la carrera de Barcelona. "Creo que ha sido el impulso para darnos a conocer (habla siempre en plural del equipo) a parte del extranjero. El podio de Malasia se achacó a que el coche iba bien puntualmente en ese circuito, el de Brasil, a la suerte de que suspendieran la carrera tras el accidente, pero Barcelona fue un gran premio normal, sin abandonos importantes, sin accidentes y se ha visto que tenemos un gran potencial, y que estuvimos luchando con los Ferrari. Para mí, las mejores han sido las dos últimas y la peor Malasia. Estaba enfermo y sólo pude pilotar al 80 por ciento en las últimas veinte vueltas".

De lo que no quiere hablar es de cuándo llegará la primera victoria: "No es un objetivo ahora mismo y no se le puede poner plazo", decía Fernando, aunque luego reconocía que "si es posible. Si a Schumacher le llega a pasar algo en Barcelona ya la tendríamos, pero no es algo a plantearse".

Uno de los lugares señalados por la mayoría de los compañeros de mesa para un posible triunfo era Mónaco (1 de junio). Fernando reconoce que "esperamos ir bien allí. El año pasado, Trulli tuvo una gran actuación, pero lo que no pasa por nuestra cabeza es ganar".

Preguntado por el nivel de los actuales pilotos de la F-1 y de quién le impresiona en particular, Alonso afirma que "no me impresiona ninguno. Quizá Schumacher el que más, por su constancia y por que es un martillo. Está metido al cien por cien en su trabajo el viernes, el sábado, en la pole y en la carrera. Del resto, ninguno en espacial. ¿Webber? tampoco, el que sí me ha sorprendido es Pizzonia". Luego se le pidió que hiciese una clasificación particular entre todos. "Es imposible. Este es un deporte que depende del coche y nunca sabremos lo que hubiera hecho Schumacher si no hubiese entrado en Benetton. Hoy podría estar en Jordan. Por ejemplo, Fisichella, sin haber estado en un grande está muy bien considerado, pero no se sabe si lo pondrías entre los primeros".

Pilotaría gratis
Una reflexión importante llegó al mencionarle los 12 millones de euros anuales en los que ya empiezan a tasarle en algunos medios británicos. "No creo que valga nada. Hago lo que me gusta y encima me pagan. Yo me conformo con ganar lo justo para vivir y lo único que quiero es ganarlos a todos en la pista y ser el mejor piloto del mundo. Creo que si no me pagasen, correría igual".

Fernando se mostró ilusionado con la cita del domingo en Madrid. "Es una oportunidad única de ver un Fórmula 1 en las calles, algo que puede que no se repita en la historia. Debería venir gente, no sólo desde Asturias, sino de todo el mundo", afirmaba.

VEINTIDOS AÑOS DESPUES (10/5/2003)

Veintidós años después, Fernando Alonso recuperará para Madrid la magia de la Fórmula-1. El Gran Premio en el circuito del Jarama de 1981 ya forma parte de una historia muy lejana, tanto que ni el propio piloto ovetense había nacido aún. Lo que sucederá mañana en el madrileño paseo de la Castellana, entre las plazas de Lima y Cuzco, no es comparable a un Gran Premio. Pero ya es algo. Y los aficionados a la Fórmula-1 cuentan las horas, los minutos, que quedan para poder ver al asturiano y su bólido en acción.

Fernando Alonso tampoco oculta su ilusión, más sabiendo que contará con el respaldo de su afición más fiel, de los integrantes de la peña que lleva su nombre y de miles y miles de incondicionales de prácticamente todos los puntos de España. «El ambiente está caldeado y correr en Madrid es perfecto. Es una oportunidad única ver a un Fórmula-1 rodando por calle. Creo que no sólo debería venir gente de Asturias, sino de todo el mundo», dijo.

Renault ya ha anunciado que desplazará dos monoplazas para la exhibición que Fernando Alonso protagonizará entre las 12 y 13 horas de mañana. El segundo coche, explicaron fuentes de Renault, será utilizado como reserva del que conducirá el asturiano, con reglajes especiales para rodar sobre un asfalto distinto al de los circuitos y a menor velocidad de la desarrollada en competición.

Ni quinta ni sexta

El propio Fernando Alonso, que ayer entregó los premios del Programa de Educación Vial de Renault, dijo que probablemente no engranará en la Castellana ni la quinta ni la sexta velocidad, aunque garantizaba espectáculo.

El hecho de rodar a una menor velocidad de la habitual hará que los mecánicos utilicen hidrógeno para el refrigerado de los radiadores de su bólido. El equipo Renault estará atendido en Madrid por uno de los grupos de mecánicos utilizados en entrenamientos, distintos al de carreras, integrado por dieciséis técnicos e ingenieros, que transportarán el material en tres camiones de gran tonelaje (en un Gran Premio se utilizan de 10 a 12 camiones).

La actuación de Alonso estará precedida por las exhibiciones de distintos coches de competición de la marca, algunos de ellos históricos, como un 4-4 que participó en Montecarlo, o un Alpine A106. También se podrá ver un Renault 5 Maxi Turbo 2, un Maxi Megane, y los Clio Súper 1600 pilotados este año por Puras y el asturiano Hevia, así como el nuevo Fórmula Renault, que estrena un motor V6 y que será pilotado por Montagny, piloto de pruebas de Fórmula-1.

Fernando Alonso, a pesar del fulgurante inicio de temporada, aseguró que «las previsiones del equipo siguen siendo las mismas». Así se expresó el piloto tras la entrega de premios a la que asistió a Madrid, un acto marcado por el protagonismo de Alonso y su persecución por los cientos de escolares participantes. Alonso respondió con un «claro que lo ganaré» a la pregunta de uno sobre Schumacher, el que hoy es considerado su principal oponente.

SE VA EL INGENIERO DE MOTORES (9/5/2003)

 

Jean Jacques His, el 'gurú' de los motores de Renault, no verá el debut del nuevo motor RS23B en el GP de Austria. Ayer anunció su marcha de la escudería para "emprender nuevas actividades profesionales". Una marcha que será efectiva el próximo 31 de mayo, aunque su labor en estos días estará encaminada sobre todo al traspaso de poderes

En la prueba austríaca, la próxima semana, Fernando Alonso debe contar con una evolución importante en su motor que le permitirá disponer de mayor potencia. En algunos círculos se estima que el nuevo motor podría ser hasta 25 CV más potente que el actualmente utilizado por el piloto español.

No es la primera vez que His deja Renault Sport. Ya en 1986 abandonó la marca francesa para ir a Ferrari, pero volvió a Renault dos años después y tuvo una participación decisiva en el desarrollo de los motores que permitieron a Renault conseguir seis títulos mundiales entre 1992 y 1997.

La renuncia de His se produce apenas dos meses después de que fuera relevado como director de Renault Sports Moteurs para que pudiera centrarse en el desarrollo técnico del motor.

Flavio Briatore, que desde entonces asume también la dirección de la división de motores, repesco a Bernard Dudot, el que fuera técnico estrella de Renault en la época de sus grandes éxitos, para llevar el día a día del departamento, mientras que él está sólo martes y miércoles en Viry-Chgantillon, ya que los otros días se encuentra en la sede británica del equipo Renault Sports.

His se sentía cuestionado por las constantes alusiones a la falta de potencia del motor V10, que desde fuera se atribuían a lo osado de la solución técnica elegida, un motor con la V muy ancha para bajar el centro de gravedad. "Cuando llegé a Renault Sports el proyecto ya estaba iniciado, así que no puede decirse que sea mi proyecto", delcaró recientemente, a la par que aseguró que Renault continuará con su arquitectura de motor actual

NO CREO QUE PUEDA GANAR (9/5/2003)

El piloto del equipo Mild Seven Renault F1 Team, el español Fernando Alonso, no cree que pueda ganar un Gran premio este año.

"Yo tengo 21 años y son novato en la Fórmula 1 y en Renault  es mi primer año como piloto titular. Lo que probamos en Barcelona es que podemos ser competitivos como los mejores equipos, como fue el caso de Ferrari que su coche es muy superior a todos. Ellos son los grandes candidatos a ganar los títulos de este año. En España tuvimos un gran fin de semana y no es normal estar tan cerca de Ferrari, por lo que no se si ocurrirá nuevamente. No creo que gane mi Primer Gran Premio este año, ese no es mi objetivo. Eso sí, el coche va a seguir mejorando", dijo Alonso.

El español también se refirió al Gran Premio de Austria, próxima cita de la Fórmula 1 a disputarse el día 18. "Para el próximo Gran Premio de Austria contaremos con una ligera evolución en nuestro motor. Nada extraordinario, pero que debería ayudarnos a mejorar un poco más. El equipo trabaja sin descanso y esta próxima carrera debe ratificar que tenemos opciones de puntuar en todas las prueba e incluso de subir al podio cuando se nos presente la oportunidad", concluyó Alonso.

Por su lado el director técnico del equipo francés, Mike Gascoyne, no coincide con su piloto ya que sí considera que Alonso puede lograr una victoria este año. 

"Fernando es un piloto que puede ganar una carrera aunque esté al volante de un coche más lento que el de sus rivales. Fernando no juega la misma liga que Michael Schumacher, pero creo que lo conseguirá", dijo Gascoyne.

 LA CUNA DE LA ALONSOMANIA (7/5/2003)

 Aterrizamos en Asturias, la tierra de Fernando Alonso. Una vez en un taxi, el primer comentario de Javier, su conductor, alude al 'Nano'. "¡Qué pasada lo de Alonso! ¿Ha visto lo que les hizo a los Ferrari?". No sabe si soy periodista ni tan siquiera si me gusta la Fórmula 1. "Estaba leyendo el reportaje de Marca y me emocionaba lo que contaba Gemma. Cómo cantaban los segundos los aficionados cuando entraba en boxes, parecía que yo lo vivía en directo". Lo dice emocionado sin saber tampoco que trabajo en Marca y por supuesto ni muchísimo menos que conozco a Gemma. Los halagos a mi compañera, me llenan de orgullo.

Un orgullo que sienten por Fernando, sus vecinos. En su calle ovetense (Capitán Almeida), todos están locos por verle. Borja, el mecánico de 'Cristamóvil', el taller que hay en esta calle, sueña con tenerle de cliente. "Me gustaría que me trajera su Renault Clio para hacerle la puesta a punto". En 'La Cima', la cafetería situada enfrente de su casa, Alejandro muestra dichoso la foto que le dedicó Fernando. Luis Ángel, socio número 96 de la peña 'Fernando Alonso Magic', lo tiene claro: "Conocen al deportista, pero no a la persona. Desde los 11 años ha estado viajando. Muchos de ellos apenas habían oído hablar de él hasta hace poco".

El circuito de Asturias, su verdadera 'casa'
La resaca por el segundo puesto del 'Nano' en Montmeló colgó el lunes en muchos bares el cartel de "hoy cerramos para dar descanso a los clientes". Nos dirijimos hacia su verdadera 'casa', el circuito de karting de Asturias, cerca de la urbanización La Barganiza. Es el sitio de paso obligado de Fernando cada vez que viene a Oviedo. De acompañante, Luis Ángel Lavandera, uno de sus fieles de toda la vida. "Cuando le conocí, él tenía 12 años y yo 35. Nos enfrentábamos en las carreras sociales, que se hacían de vez en cuando y que no distinguían por categorías. Nos ganaba a todos, incluso a pilotos buenos de rallies que venían por aquí. Yo me bajaba del kart y quedaba asustado. Tan pequeño, él era todo casco. Le decía: 'Nano' eres un fenómeno y él se avergonzaba". Un desvío frente a una señal que indica Oviedo, 11 kilómetros, Gijón, 15 nos sitúa en un par de minutos en el circuito. ¡Qué forma de orbayar! "Por eso al 'Nano' le gusta que llueva. Está acostumbrado y sobre agua no hay quien le gane".

Entramos en su pequeño refugio. A razón de seis euros, puedes dar ocho vueltas en el kart. Están a punto de cerrar y no hay público. La lluvia les ha asustado. Un par de mecánicos se afanan revisando algunos karts. Numerosas jaulas sirven de refugio de estos pequeños coches. "Una vez me encerró en una y se marchó corriendo". Luis cuenta una de las escasas travesuras de aquel niño. Fotos y más fotos ilustran el taller, la pequeña cafetería. Dos muy significativas. En una aparece con Ricardo Morán. "Era el único niño que le hacía algo de sombra, incluso le ganaba alguna carrera". Ricardo, muy buen amigo de Fernando, trabaja ahora en Valencia y se ocupa de la telemetría en el equipo de Adrián Campos. En la otra, Fernando en la carrera del Mundial de karting que ganó en Bélgica en 1996 y a la derecha aparece junto al entonces su jefe de mecánicos, Genis Marcó, otro de sus mentores.

Echevarría, su valedor
Falta el jefe, el director de la instalación, José Luis Echevarría, que marchó a Galicia. Junto al padre de Fernando, su gran valedor. "Ha llamado Echeva que ya viene". Merece la pena esperar. Aparte de su familia, nadie como él conoce a aquel niño que se montó en un kart a los 3 años. Aparece minutos antes que Juanjo, el padre de Rebeca, la novia de Fernando. ¡Qué duelos mantiene con el 'Nano' al futbolín o al parchís! "Nos picamos porque no le gusta perder". Enseguida le echa un capote José Luis. "Si Fernando tiene que hacer alguna trampilla para ganar, la hace. El día que se descuide Schumacher le quita la llave de su Ferrari para que no salga. Es un ganador".

En el circuito es donde pasa más desapercibido Fernando. Aquí se transforma. Disfruta haciendo juegos de magia e imitando personajes famosos. "Imita muy bien a Aznar", apunta José Luis.

José Luis cuenta cómo sólo el Ayuntamiento de Oviedo apoyó a ese niño que tenía maneras de crack. "Ahora muchos se suben al carro. Aquí hay unos cien potenciales Fernandos Alonso y en otros circuitos habrá bastantes también, pero hay que ayudarles". José Luis recuerda cómo le improvisaron un circuito, cuando todavía no existía éste, en un concesionario de Peugeot, Auto Nalón, que está a la entrada de Oviedo. "El jefe de ventas nos dejaba el aparcamiento los fines de semana para que montásemos el circuito y ahí Fernando daba vueltas y más vueltas. Todos se iban y él seguía dando vueltas. Orbayaba, pero él seguía dando vueltas. Disfrutaba derrapando".

La constancia ha sido la llave del éxito. Cuando se inauguró el circuito hace 11 años, Fernando iba allí todos los días. "Salía del colegio y se quedaba hasta las 10 de la noche". José Luis lo tenía claro por entonces. "Es una desgracia coincidir con el enano éste porque se los va a cepillar a todos. Le pasó con Ricardo Morán, con Antonio Morón y ahora con Trulli. El colmo de otro gran piloto es coincidir con Fernando porque consigue hacer que pasen desapercibidos".

Se manchaba de grasa a la mínima
Mientras otros niños jugaban, el 'hobby' de Fernando era revisar una y otra vez el motor de su kart, hacer ajustes.... "Eso se lo enseñó su padre y era capaz de detectar cualquier anomalía enseguida", explica Luis Ángel. "Una vez su padre y yo no sabíamos qué le pasaba a un kart. Llamé a Fernando -entonces tenía 15 años-, se montó y a las dos vueltas nos dijo: es un problema de chispas, cámbiale la bujía. Nos quedamos locos. Se manchaba de grasa a la mínima".

José Luis, como instructor, marcaba con tiza la trazada que debían seguir sus alumnos. "Él siempre pasaba por la raya y yo era incapaz de repetir una trazada igual", explica Luis Ángel. "Se metía por sitios imposibles". José Luis le tenía estudiado. "Poseía un gesto clave. Siempre que iba a adelantar se recolocaba en su asiento y entonces atacaba. Lo hacía donde nunca lo había intentado antes, donde nadie lo esperaba".

Fiel a Iame, su escudería en el karting
La fidelidad es otra de las grandes virtudes de Fernando. En su época de karting, siempre corrió con la escudería Iame. "Para que te hagas una idea, era un poco mejor que Minardi en la Fórmula 1 y bastante peor de lo que es Renault", explica José Luis. Iame tenía dos furgonetas y una carpa, mientras las otras escuderías iban con sus trailers y toda la parafernalia propia del gran circo de la Fórmula 1. A pesar de ello, Fernando siempre se metía entre los 34 finalistas -competían en cada prueba unos 350- y luchaba por la victoria. "La educación de su padre, hacía que Fernando nunca se quejara, aún sabiendo que disponía de menos medios que los demás. Una vez el director de la escudería me preguntó si el padre de Fernando estaba enfadado porque nunca protestaba. Generalmente, los padres piensan que sus hijos son los mejores y no hacen más que quejarse. Por eso, aquello les sorprendía". Le llovían las ofertas. La PCR, una de las escuderías pujantes, se interesó por él. La fidelidad estaba por encima de todo. "En cualquier país del mundo, te entregaban un dossier de prensa con 200 fotocopias de artículos que aludían a ese niño que con 14 años había sido campeón del Mundo y en España casi ni se enteraban". Dos meses antes de ser campeón mundial, en el de Europa, les dejó helados a todos. "Había que correr tres mangas clasificatorias para la final. Ganó las dos primeras y en la última, acabó tercero. ¿Qué ha pasado, 'Nano'? Tranquilo, sabía que el tercer puesto me valía para salir primero en la final y no era cuestión de desgastar las ruedas. Yo alucinaba", cuenta Ángel Luis, que le acompañó en aquel viaje.

Viajes interminables
En aquella época, la única claúsula innegociable la marcaba Ana, su madre. "Para seguir corriendo, hay que aprobar en el colegio". Aquellos viajes de casi 2.000 kilómetros, Oviedo-Parma, con un coche que no pasaba de los 120 km/h. se hacían larguísimos. No tanto como el que sus seguidores realizaron el pasado domingo a Montmeló. "Cerrado del 1 al 6 de mayo", reza el cartel que hay colgado en el bar Casa Marina. Está situado a las afueras de Oviedo, en la Manjoya, enfrente de la fábrica de explosivos donde trabajaba su padre y que ahora es un solar. Lo regenta Roberto. "Se puede decir que es su padre adoptivo. Por el trabajo de su padre, Fernando siempre iba por allí".

Ahora a Fernando le salen peñas que buscan lucrarse a su costa. Todo el mundo presume de conocerle. "Vengo de hacerme una llave y el cerrajero me ha analizado la carrera de Fernando, curva a curva", relata José Luis. Ejemplo de este 'boom', se vivió el pasado domingo en el circuito de Montmeló. En el camping del circuito, sólo se hablaba español. Hace dos años, en el mismo lugar, cuando Fernando circulaba a bordo del Minardi, Ángel Luis Lavandera era el único español en aquel camping.

EL MEJOR JOVEN DE LA HISTORIA (7/5/2003)

Con 21 años, ninguno de los grandes se había subido al podio en la F-1. Schumacher corría en Prototipos y Senna ganaba la Fórmula Ford británica

A la edad a la que Fernando Alonso lucha contra Michael Schumacher, Juan Manuel Fangio construía su propio taller mecánico en Balcarce (Argentina). Desde los trece, llevaba un coche para buscar piezas en otros pueblos cercanos. Aprendió a pilotar sobre las piedras del camino con un Overland de cuatro cilindros. Era 1924 y las cosas han cambiado mucho desde entonces. El Chueco llegó a la F-1 con 38 años después de ganarlo todo sobre turismos en Argentina. Ahora se buscan niños prodigios criados en el kárting. Como Fernando Alonso, que ha logrado a los 21 años tres podios, algo insólito en la historia del Mundial.

El asturiano se convirtió en Sepang en el piloto más joven de la historia en lograr una pole. Tenía entonces 21 años y 236 días. También en Malaisia se erigió en el más precoz en subirse al podio un día después. Y aún puede ser el ganador de un gran premio con menor edad. Troy Ruttman aparte (ganó cuando los grandes no iban a Indianápolis), el neozelandés Bruce McLaren se impuso en el GP de EE UU de 1959 con 22 años y 104 días.

El debut del ovetense en la Fórmula 1 es casi de récord. Es el tercero más joven de siempre. Cuando saltó a la pista con su Minardi en Australia 2001 tenía 19 años, siete meses y cuatro días. Le preceden el mexicano Ricardo Rodríguez y el neozelandés Mike Thackwell. Y lo hizo sin poner un duro. Lauda, Stewart y Piquet (tres títulos) utilizaron su procedencia de familias pudientes. En otra esfera se movía Schumacher, que no debutó en la F-1 hasta los 22 años (Jordan). Con 21, competía en resistencia con Mercedes, que le fichó para su programa de jóvenes pilotos. Venía de haber participado en la Fórmula 3 alemana, donde en 1989 un tal Frentzen le precedió en el campeonato que ganó Wendlinger.

En F-1, sin embargo, pronto demostró un talento descomunal. Puntuó en su tercera carrera, con un Benetton, y ganó su primer gran premio tras 18 carreras. Senna hizo un podio en su sexto gran premio (Mónaco 84). Y antes, a los 21 dominaba la Fórmula Ford británica. ¿Cuándo ganará Alonso un gran premio? Lleva 22 disputados. A él eso no le preocupa: "No lo veo posible este año y no me importan las comparaciones históricas. Respecto a los grandes yo aún no he logrado nada".

Michael Schumacher (Alemania): No condujo hasta los 13

A los 21 años, Michael Schumacher ni siquiera había debutado en la F-1. Lo hizo a los 22 años, ocho meses y 21 días, en Bélgica. Schumi corría con Mercedes en Prototipos y ya había estado en la Fórmula 3 alemana y el kárting.

J. M. Fangio (Argentina): No condujo hasta los 13

Eran otros tiempos y Fangio no se subió a un coche hasta los 13 años. Era un coche del garaje donde trabajaba. Con 25 disputó su primera carrera con un Ford A del 1929. Y no llegó a competir en la F-1 hasta los 38 años.

Alain Prost (Francia): Prefirió retrasar su debut

No debutó en la F-1 hasta los 25 años. Después de una exitosa carrera en la Fórmula Júnior, McLaren le ofreció correr la última prueba del año en 1979, pero no aceptó, no se veía listo.

Ayrton Senna (Brasil): Ganó la F-Ford con 21 años

Después de ser subcampeón del mundo de kárting en 1979 y 1980, Senna se fue a Inglaterra, donde disputó la Fórmula-Ford 1.600 con 21 años. Ganó los dos campeonatos con doce triunfos. Debutó en F-1 en 1984, con 24 años.

Niki Lauda (austria): Usó sus influencias familiares

La familia de Lauda era una de las más adineradas de Austria y utilizó sus influencias para iniciarse en la competición. Empezó con las carreras en cuesta y a los 21 años competía en la F-3.

Jackie Stewart (GBR): Un ambiente de carreras

Su familia tenía un taller, un concesionario de Jaguar, su hermano mayor corría... La pasión de Stewart por los coches era casi una cuestión genética. Probó para varios equipos y a la edad de Alonso competía en la Fórmula Júnior británica.

Nelson Piquet (Brasil): Escuela del kárting

Piquet es otro de los discípulos del kárting. En 1971 fue campeón de su país y ganó la Fórmula Super V en 1976. Dos años después, ganaba la F-3 en Inglaterra.

Jim Clark (GBR): Llegó a la F-2 con 22

El 7 de abril de 1968 se mató quien para muchos estaba llamado a ser el mejor piloto de la historia. Sólo diez años antes se había subido por primera vez en un F-2.

EN LA CASTELLANA (7/5/2003)

El 11 de mayo, la Castellana será de Fernando Alonso

El próximo domingo 11 de mayo, a las 12 de la mañana, el Paseo de la Castellana se convertirá por un día en la pista de Fórmula 1 por la que Fernando Alonso exhibirá su poderío como piloto, ante toda la afición. Esto será una semana después del Gran Premio de España en Montmeló. El recorrido trazado para la ocasión discurre entre la Plaza de Cuzco y la de Lima. Unos 1.500 metros de recta (entre ida y vuelta) en los que deleitar a los amantes de la F1. Además el aparcamiento frente a la entrada del Santiago Bernabéu será utilizado como parque cerrado. Durante el recorrido, Fernando tendrá plena libertad para desconectar el control de tracción de su Renault y dejar boquiabiertos a su público con espectaculares derrapadas y cruzadas bajo el estruendo de la música de su motor F1, de nada más y nada menos que de 18.000 r.p.m.

  Renault aprovechará la ocasión para mostrar al público sus coches de competición, entre los que se incluye el
Clio súper 1.600 del Campeón de España de Rallys, Jesús Puras, quien al final acompañará a Fernando en la pista. Por si esto fuera poco, podremos ver circulando una selección de los concept-cars más innovadores de Renault, únicos en el mundo. Los aficionados de la gran competición tienen la magnífica ocasión de disfrutar de la velocidad y la espectacularidad de la F1 y de nuestro piloto revelación Fernando Alonso, una combinación explosiva que pocos se van a querer perder.

CON LOS PIES EN EL SUELO...(6/5/2003)

Fernando Alonso se ha tomado unos días de vacaciones para aislarse de la presión y tensión que vivió el pasado fin de semana en el Circuito de Cataluña. Sin descuidar su preparación física, Fernando se fue desde Barcelona directamente a su Asturias natal, donde permanecerá hasta que viaje a Madrid para rodar el próximo domingo con su coche por la Castellana.

No tiene límites. El listón cada vez está más alto, pero él sigue tocando con los pies en el suelo. Vive en una especie de sueño, como en una nube, pero la base es tan sólida que se adivina un futuro brillante delante suyo.

¿Cómo se digiere una jornada como la que usted vivió el domingo en el Circuito de Cataluña?

Fue el día más importante de mi carrera. Eso lo vengo diciendo desde Malasia, pero es que es cierto. Me siento en una nube y no sé qué decir. Todo fue perfecto y no levanté el pie en ningún momento. Fueron 60 vueltas al sprint. Sólo a dos vueltas del final me dijeron que aflojara, que levantara el pie. Ser segundo es un gran resultado.

¿Qué balance hace de este Gran Premio de España?

Ha sido un fin de semana perfecto. Subir al podio, dar la vuelta final con toda la grada entusiasmada, con los comisarios en la pista arrodillados, que fue el homenaje que me hicieron y no esperaba. Si no llega a ser porque los Ferrari habían traído aquí su coche nuevo, les gano.

¿Cuál es su secreto para poder evadirse de la presión?

Quizá sí que no soy muy normal fuera de la pista, pero dentro de la pista creo que soy un piloto bastante agresivo, en cuanto a adelantamientos y fogosidad, pero fuera de la pista, la presión, el agobio y la gente y todo eso que dicen no lo siento. Debo vivir en otro mundo, porque yo no lo veo así.

¿Cambiará algo este extraordinario resultado de cara al futuro?

Para mí, no. Seguiré dando el máximo siempre, como he hecho hasta ahora, y estaré contento. No me afecta la presión, entre otras cosas, porque cuando das el máximo estás contento contigo mismo y no te preocupa lo que salga.

¿Vive en un sueño?

Sé que, a veces, los resultados acompañan; otras veces, no. Lo que sí parece ser es que soy el único preparado para los malos tiempos.

Cinco carreras y todas ellas en los puntos, sumando tres podios y colocándose tercero en la clasificación provisional, a sólo siete puntos del líder. ¿Cambia este panorama la decoración, sus planteamientos?

Mi objetivo sigue siendo estar siempre entre los 10 primeros, sobre todo en la sesión de clasificación y, luego, en carrera busco estar entre los ocho primeros para sumar algún punto. Junto a Ralf, yo soy el único piloto que ha sumado puntos en las cinco carreras y hay que mantenerse en esta línea, pero no es fácil.

No es fácil, pero usted parece hacelo muy fácil...

Siempre intentas quedar lo más arriba posible y ojalá pudiera estar muy arriba cada domingo, pero es imposible hacer un pronóstico en Fórmula Uno; es un deporte demasiado complicado.

Tercero en el Mundial de pilotos y tercero en Constructores...

La posición que ocupamos en el Mundial de constructores no es la que nos corresponde en este momento por el potencial del coche, pero tampoco nos la han regalado. Estamos aprovechado las ocasiones y hemos hecho las cosas bien hechas, pero lo lógico sería que en las próximas carreras estén de nuevo por delante de nosotros.

Se le compara repetidamente con Michael Schumacher. ¿Es el mejor halago?

Me entra por un oído y me sale por otro. Ahora, los resultados salen y todo el mundo habla bien de mí, pero sé que cuando los resultados no acompañen, los elogios se convertirán en críticas. Hay que seguir siendo uno mismo y hacer siempre lo máximo.

¿Cómo es su relación con Michael Schumacher?

Muy buena y de respeto mutuo. En Barcelona, los dos estuvimos hablando del partido de fútbol que jugaremos en Austria, cuya recaudación será para una fundación benéfica infantil.

Por último, ¿cómo lleva tanto elogio?

Me gustan, pero hay que tener tranquilidad y tocar con los pies en el suelo. Sé que vendrán tiempos duros y hay que estar preparado. Además, sólo tengo 21 años...

¿ EL REY EN LA CASTELLANA ? (6/5/2003)

Renault ya ha invitado a Su Majestad para ver al asturiano con su monoplaza el próximo domingo en el recorrido de La Castellana

Lo del próximo domingo en Madrid promete ser un bombazo. La exhibición de Fernando Alonso por el Paseo de la Castellana congregará, a buen seguro, a miles de personas en el kilómetro y medio de recorrido. Y más después de su segundo puesto en Barcelona. El asturiano llegará a la capital de España la noche del viernes, rodará un spot publicitario para televisión el sábado en un estudio de Madrid y dará unas vueltas con un Renault R202 del año pasado desde el mediodía del domingo. Su paseo con el Fórmula 1 no dudará mucho (unos cuarenta minutos), pero merecerá la pena. Y también lo será por las autoridades que coparán la tribuna destinada a tal efecto. La más importante, El Rey.

Su Majestad tiene muchas posibilidades de acudir al evento organizado por Renault después de perderse el GP de España por sus ineludibles compromisos con la visita del Papa. También podría estar el presidente del Gobierno, José María Aznar, que ha sido invitado y tiene a un gran aficionado en la familia, Alejandro Agag. Y también se espera la presencia de Alberto Ruiz-Gallardón, presidente de la Comunidad de Madrid, y del alcalde de la ciudad, José María Álvarez del Manzano.

De Cuzco a la plaza de Lima y vuelta, a 18.000 revoluciones por minuto. Antes, está previsto un desfile de automóviles clásicos de competición de Renault (Tipo K, Nervasport, 4/4, Alpine, un Maxi 5 Turbo...) y la participación de los vehículos actuales de la marca, entre los que se encuentra el Renault Clio Super 1.600 de rallys, que llevará Jesús Puras, y un Fórmula Renault V6 en las manos de Frank Montagny, habitual de las World Series y probador de Renault en F-1.

Este espectáculo, adelantado por AS durante la Semana Santa, servirá también para conocer los últimos prototipos (concept car) de la marca francesa, como el Ellypse y Koleos. La empresa encargada de la organización, Esedos, adaptará el trazado urbano sellando todas las alcantarillas entre Lima y Cuzco.

EL CLAN ALONSO (6/5/2003)

La Fórmula Uno es un circo itinerante con escala en más de catorce países diferentes. Lógicamente, si uno tiene sus obligaciones laborales la única opción para poder ver rodar los bólidos pasa por plantarse delante del televisor, que es lo que hace siempre Ana, la madre de Alonso. Dependienta de El Corte Inglés en Oviedo, la de Barcelona fue la primera carrera de F-1 que presenció en directo.

José Luis y Ana, sus padres, Lorena, su hermana, Rebeca, la novia, y Campos, el mentor, le arropan. El 'clan Alonso' encaja con una sencillez pasmosa los hitos logrados por el menor de ellos

Nada más cruzar la recta por última vez, tras la flamante estela del mejor bólido pilotado por el Schumacher pentacampeón, el delirio estalló en la Moreneta, la curva teñida de azul, se extendió por todos los rincones de Montmeló y se asentó en el paddock, frente al motorhome de Renault. Ahí estaban amigos, conocidos, seguidores y prensa con rostros unánimes de perplejidad, que todavía parecían asimilar la tremenda imagen: el azul entre los dos rojos por excelencia. Todo el mundo se felicitaba, pero ¿qué le dirá usted a su hijo cuando le vea? preguntamos a José Luis, padre de la sorprendente criatura: "Las palabras sobran, le daré una palmadita en la espalda y él ya se sentirá compensado ¿Verle por delante de los Ferrari? Sólo ha sido una anécdota más de la carrera".

Con esta naturalidad pasmosa encaja el 'clan Alonso' los hitos que el menor de ellos está logrando este año cada vez que pisa, o vuela, por el asfalto. Fruto quizás del temple desarrollado tras sus muchos años de contacto con la nitroglicerina, cuando trabajaba de maestro industrial en una fábrica de explosivos, José Luis parece ser el causante de la competitiva mentalidad de Fernando ­frío, sin fisuras, maduro­, como ya lo fuera también de inculcarle su pasión por los coches. El fue quien le construyó un kart rudimentario cuando el hoy piloto de Renault tenía sólo tres años.

"Como año tras año ha ido progresando llega un momento en el que no te das cuenta de dónde estás", asegura José Luis, hoy director deportivo de Adrián Campos Motorsport, el ex piloto que en 1996 descubrió el diamante en bruto entre tanto cristal impregnado de gasolina. Y Alonso está ya en la Fórmula Uno, cuyo mandamás, Bernie Ecclestone, le señaló hace tiempo como sucesor de Dios, Ayrton Senna. Pero ni entonces ni ahora, cuando periódicos como 'La Gazzeta dello Sport' titulan en portada 'Alonso, el Schumacher español', el clan se inmuta. No lo hace su hermana, Lorena, médico de profesión, "he vivido la carrera como cualquier otra, aunque no esperaba este resultado; con que acabara yo ya me conformaba", aseguró; ni Campos, muy seguro del talento de Alonso, "es que no falla. No me extrañaría que este año cayera la primera victoria", aventuraba; ni tampoco él: "Si me dicen que seré campeón del mundo, me entra por una oreja y me sale por la otra", sentencia.

Las más emotivas del 'clan' son Ana, su madre y Rebeca, su novia. "Sólo deseaba que se acabara la carrera. Contaba las vueltas y pensaba 'una menos'... Yo sería incapaz de mantener la calma con toda esta gente", relataba Ana, que pasó tantos nervios como Rebeca. "Lo hemos pasado fatal, mucho más nerviosas que cuando lo vemos por la tele".