NO ESPERAMOS VOLVER A GANAR (8/9/2003)

Nadie en el equipo Renault F1 espera salir el domingo del Autodromo Nazionale en Monza, por la puerta grande, con otro triunfo debajo del brazo.

La escudería franco-británica consiguió su primera victoria de la temporada, hace dos semanas, cuando el joven piloto español, Fernando Alonso, cruzó la línea de meta primero.

Allan McNish, piloto de pruebas de Renault, comparte la modestia de su equipo de cara al fin de semana, cuando se dispute el GP de Italia, en el circuito de Monza; pista de alta velocidad, en la que se espera que el motor RS23 V10 no vaya tan bien como en carreras anteriores.

"Recientemente hemos tenido muy buenas carreras", dijo el escocés. "Monza será una historia diferente, pero creo que podremos competir fuertemente".

El monoplaza azul y amarillo puede que corra 15km/h menos que un Ferrari o un Williams este fin de semana, pero en la salida de las curvas, debería ser tan o más rápido que ellos.

"Las curvas dictan tu velocidad en las rectas, y sabemos que nuestro monoplaza es rápido en esa área", explicó el piloto de 32 años."Como de costumbre, es difícil predecir".

ENTREVISTA DESDE MONZA (3/9/2003)

¿La victoria en Hungría te ha cambiado la visión de las carreras?
FA: realmente no, desde el punto de vista personal, ganar un Gran Premio es algo muy positivo. Soñaba con ello desde hace tiempo. Creo que el impacto ha sido más sobre el equipo. Renault ha hecho esfuerzos increíbles en los últimos meses para alcanzar un gran nivel. Todos han trabajado muy duro, especialmente en el apartado motor y en la integración de los equipos Enstone/Viry. Este resultado no se esperaba. Para nosotros ha sido un premio fantástico.

¿Dirías que ha sido una victoria fácil?
FA: Si. Las calificaciones fueron tuvieron mucho que ver en el resultado, ya que en el Hungaroring es muy difícil adelantar. Durante mi primer sprint me entregué a fondo. Después mantuve la diferencia in tentando mantener la mecánica y los neumáticos, siempre con la preocupación de oír un ruido extraño en alguna parte"

 ¿Piensas que puedes volver a ganar?
FA: En mis sueños, me veía lograr mi primera victoria por problema ajenos. En Barcelona por ejemplo, si el Ferrari de Michael Schumacher hubiese tenido un problema. Nunca hubiese imaginado pasar la línea de meta como ganador después de haber dominado la carrera.

 Tu padre estaba allí, y asistió a la victoria. ¿Es importante su presencia?
FA: No estaba en Malasia, cuando hice mi primer podio, no le gusta mucho el avión, y lo sentí. Ya sabes que mi familia ha hecho muchos sacrificios para poder hacer mi carrera de piloto. Ver a mi padre desde lo alto del podio en el Hungaroring fue muy importante para mí, y creo que para él también.

Se te ve como un campeón potencial, ¿qué piensas de estos comentarios?
FA: No presto demasiada atención a eso. Desde Sepang e Interlagos siempre ha habido elogios. Después mis resultados han sido menos espectaculares y se hablaba menos. Estoy seguro que la prensa se entusiasmará con otro después de Monza.

 El G.P. de Italia está a la vuelta de la esquina, ¿qué esperanzas tienes para esta carrera?
FA: será probablemente el Gran Premio más difícil para nosotros y no tengo muchas ambiciones para esta carrera. El objetivo será recoger algunos puntos. Aunque pensábamos ser competitivos en Hungría, pero no tanto como lo fuimos. Igual tenemos una buena sorpresa en Italia.

¿La vida en la F1 es tan difícil como lo había imaginado?
FA: No. Es más difícil aun. Mi vida ha cambiado mucho este año y no tengo tiempo para mí. Salir a andar en bicicleta durante algunas horas, ir a cenar con mis amigos, a la bolera hasta medianoche, ahora es imposible. Pero si es el precio que hay que pagar para ganar más frecuentemente, no hay ningún problema. 

RIESGOS CALCULADOS (1/9/2003)

Siempre hacia adelante. Mirar atrás no sirve de mucho, incluso cuando la visión que rememoremos sea tan grata como la victoria. Esa es la filosofía de Renault, que ya piensa en la campaña 2004 como la de su eclosión definitiva en el Campeonato del Mundo de Fórmula 1. Los objetivos para esta temporada han sido satisfechos sobradamente, lo que permite un cambio de planteamiento para los tres grandes premios que restan en 2003.

Así lo ha revelado Bernard Dudot, el responsable de la motorización francesa, que cree que ha llegado el momento de permitirse ciertas licencias: "En los últimos meses, nuestra estrategia era la regularidad, dar pequeños pasos, sin resultados espectaculares pero sí significativos. Pero tras el triunfo del pasado domingo en Hungría, ha llegado el momento de tomar ciertos riesgos calculados, porque las metas para este año ya han sido alcanzadas".

Y los cambios pueden llegar de forma inmediata, como explicó el técnico galo: "Vamos a dedicar el fin de semana a homologar una evolución del motor Renault para Monza. Si conseguimos su aprobación, es muy probable que dispongamos de una o dos décimas de mejora por vuelta gracias a las modificaciones en la culata".

Al reconocer tales "riesgos calculados", Dudot no oculta que los cambios deben incrementar las prestaciones del propulsor aunque en detrimento de la fiabilidad. Algo que asumen desde la escudería como peaje imprescindible para la preparación del Mundial 2004.

TE QUEDAS PARALIZADO (28/8/2003)

Fernando Alonso aún no ha despertado del sueño que supone convertirse en el primer piloto español capaz de ganar un Gran Premio de Fórmula-1. Ahora su objetivo es seguir escalando peldaños para alcanzar algún día el título de campeón del mundo. A corto plazo quiere descansar algunos días en Oviedo, alejado de la prensa y del enorme estrés que representan las carreras y todo lo que les rodean.

-¿Qué pensaba cuando cruzó la línea de meta y, sobre todo, en la vuelta de celebración en Hungría?

-La verdad es que la alegría que se siente te impide pensar mucho. Es después cuando vas asimilando las cosas. Cuando ves la reacción del público. Aunque parezca mentira, esa alegría te deja un poco paralizado. Me acordaba mucho de los míos, pero también lo compartí con el equipo por la radio y con el público, que hacía ondear las banderas a mi paso. En Renault se ha dado una coincidencia especial con los colores del equipo y con la bandera de Asturias y era curioso ver tanto azul por el circuito. Había empleados de la fábrica de motores de Viry, un ambiente muy especial.

-¿Sintió alguna vez algo parecido?

-Desde la victoria de la F-3000 en Spa no había conseguido un triunfo y nunca te imaginas como podía ser en F-1. Nunca me había parado a pensar cómo sería el momento de ganar una carrera y tampoco había pensado qué organizar para celebrarlo. Y más vale porque si no... Lo que sí había imaginado la noche anterior a la carrera era el podio. Tenía confianza en mí, en el coche, que había progresado muy bien el fin de semana, sin fallos y sin problemas. Los neumáticos también iban perfectos y todo estaba unido para ganar. Habíamos arriesgado un poco más de lo habitual en la elección de la estrategia, pero con unos riesgos muy calculados. Para eso están los ordenadores y no había nada que perder.

El triunfo de la valentía

-¿Fue el triunfo de la valentía?

-Quizás en otras carreras fuimos demasiado conservadores. Salir desde la 'pole' te permite hacer algunos alardes que después dan sus frutos y, si no, como mal menor te dejan en el podio o cerca. La realidad es que la victoria no se me había pasado por la cabeza, pero cuando vi la ventaja que tenía al principio antes de repostar me dije: 'Fernando, no puedes dejar pasar esta oportunidad'. La única preocupación era que el coche aguantase, el resto, como en el anuncio, lo ponía yo.

-¿Era el Renault el coche perfecto para Hungría?

-Sí. Era el coche perfecto para ese circuito, con los neumáticos ideales y un motor que ayudó bastante con este aumento de potencia y, sobre todo, con un mayor margen de utilización en cuanto a revoluciones. El equipo funcionó a la perfección, los repostajes fueron como siempre sueñas. Todavía no he despertado y para ver todo en su verdadera dimensión hace falta más tiempo. Veo las cifras, los periódicos de Inglaterra, los de Polonia también, y en España sé que se ha armado una buena. Salió todo a la perfección, no se podía pedir más

-¿Hubo muchas celebraciones familiares?

-No lo sé, pero por lo que he hablado con ellos no hubo nada especial. Mi padre estaba muy contento, pero en la misma línea de tranquilidad. Fue un momento histórico para el automovilismo en España. Siempre nos tocaba estar ahí agachados y ahora vamos levantando cabeza. En algunos deportes siempre se llevaban la palma los extranjeros y por primera vez un español ha mandado en un Gran Premio. La afición se lo merecía. Me siento orgulloso de haber formado parte de ese momento histórico, que emocionó a tanta gente, incluyendo a nuestro Rey, que es un fiel seguidor de nuestro deporte y a quien no sé como agradecerle su apoyo. Bueno, sí que sé, logrando más victorias, aunque quizás para la próxima tenga que esperar un poco.

-¿Qué importancia tiene la afición en su evolución?

-En Minardi quizás corría para mí, para mis intereses. Ahora corro para los intereses de un equipo que lucha por algo grande y sobre todo me siento empujado por una afición y también corro para ellos. Siento a un país detrás de mí y eso me anima aún más a esforzarme para el futuro.

-¿Está en su mejor momento de forma?

-Sí. No quiero pecar de pedante, pero estoy en mi mejor momento. Desde el inicio de la temporada, e incluso antes, cuando hicimos la concentración de invierno en Kenia, he ido progresando. Nunca descuido la preparación. En cuanto llego al hotel, los miércoles previos a un Gran Premio, lo primero que hago es ir al gimnasio y después voy al circuito. Si no puedo trabajar físicamente no puedo dormirme. Es como un rito, que exige sacrificio, pero que te da unas satisfacciones enormes. Mis preparadores físicos, Eduardo y Fabrizio, también tienen mucho que ver en la temporada que estamos haciendo. Creo que el Fernando Alonso de esta fase del campeonato es el mejor de su trayectoria como piloto.

-¿Será obligado estar siempre en el podio, a partir de ahora?

-Estoy seguro de que va a haber decepciones, porque no siempre se puede estar en el podio o luchando por la victoria. De aquí a final de temporada será complicado repetir un podio, podría ser en Suzuka, pero también va a ser difícil. Estoy seguro de que después de Monza la euforia bajará un poco, porque Italia será el Gran Premio más complicado para nosotros. Si conseguimos allí un resultado discreto todo volverá a la calma rápidamente.

A toda prisa

-A Fernando Alonso todo le llega deprisa. El título, matemáticamente, todavía es posible, pero ¿quizás sería más real pensar en el año próximo para una meta semejante?

-Eso más que un sueño es una utopía que no va a darse, pero bueno a mí nunca me ha gustado esperar ante nada. Soy muy impaciente y si tengo la oportunidad no la dejo escapar. Lo lógico sería intentar ganar carreras en 2004 y esperar acontecimientos, pero la lógica últimamente no se impone mucho. Todos preveían a Schumacher sexto campeón del mundo y mira como lo está pasando. Le puede ocurrir como en el Tour, donde se quedan en cinco. Claro que me gustaría intentar luchar por el título desde la primera carrera del año que viene, pero veremos qué pasa. Si tengo la oportunidad, seguro que lo intentaré.

-Este año Renault tiene un chasis a la altura de los mejores y unas ruedas muy buenas, pero ¿cuál es el ingrediente que falta, la guinda de ese pastel?

-Sin duda nos falta un motor más potente y en ello están trabajando al máximo los equipos de ingenieros y mecánicos de las dos sedes, de Viry y Enstone. La aerodinámica es muy buena y todo lo demás también. Ahora tenemos que sacar un mayor rendimiento del motor, y en Renault saben muy bien como hacerlo. Estoy seguro de que el año que viene estaremos entre los mejores en ese apartado también. La nueva reglamentación obliga a un cambio de planteamiento ya que el motor ha de durar todo el fin de semana. La moral está muy alta a todos los niveles del equipo, y por lo que pude ver en Polonia, también a todos los niveles de la empresa. El año que viene acabar todas las carreras será importante también para poder aspirar al título, así que las claves del nuevo motor del coche serán la potencia y la fiabilidad.

-Hablar de título es hablar de adversarios ¿Cuáles serán sus próximos rivales?

-Montoya y Raikkonen, además de Michael Schumacher, quien tiene aún hambre de triunfo y si no gana este año estará enrabietado para el próximo, y todo el equipo suyo igual. Montoya y Raikkonen son más jóvenes que él, están en equipos fuertes y serán rivales durísimos. Quizás me toque menos enfrentarme a la generación de los Barrichello, Coulthard e incluso Schumacher, pero sin duda Kimi y Juan Pablo serán obstáculos que habrá que salvar para poder ganar en el futuro. El mejor de ellos no sabría decir quién es, aunque si Montoya va a McLaren en 2005 podría verse quién es el más rápido. Para hacer comparaciones reales hay que comparar compañeros de equipo.

-¿Qué le pasa a Michael Schumacher?

-Pues nada anormal. Sigue siendo el mejor -ahí están sus cinco títulos mundiales-, pero no tiene un coche tan competitivo como se podía esperar o como tenía el año pasado y sufre como el resto de los mortales. Ahora que el Ferrari no es tan competitivo se demuestra la importancia del coche. Le va a tocar sudar tinta para ganar el título esta temporada.

EL DESCUBRIDOR (28/8/2003)

Son muchos los que creen que Flavio Briatore fue quien 'descubrió' a Fernando Alonso y lo trajo hasta la F1. Pues bien, eso no es del todo falso, pero tampoco es cierto. El primero que apostó por Fernando fue su representante, Adrián Campos, y después Gabriele Rumi, el que fuera propietario del equipo Minardi.

"De todos los que conformaban el paddock de la F1, el primero que se interesó por Fernando Alonso fue Gabriele Rumi," aseguraba Adrián Campos al diario italiano la Gazzeta dello Sport. "Recuerdo que aquello sucedió después de que Fernando ganara una prueba de la F3000 en Spa en el año 2000. Gabriele vino a verme y me dijo que quería a Fernando en su equipo y que haría todo lo posible por traerlo a la F1. Firmamos un contrato con él y un año después Fernando estaba pilotando para Minardi."

Adrian Campos sigue siendo el representante de Fernando Alonso, pero ahora su implicación es mínima. "El término representante no es probablemente el más exacto," explicaba Campos. "Por supuesto que estuve con él y lo ayudé desde que empezó su carrera, pero ahora ya no puedo hacer mucho más. Había un límite que no podía cruzar. Me encargué de negociar su contrato con Minardi, pero a partir de ahí ya eran palabras mayores. Así que fuimos a ver a Flavio Briatore, que se hizo cargo del contrato de Fernando."

"Pero a diferencia de lo que se ha dicho, Fernando no está libre. Ahora es Flavio quien gestiona el contrato de Fernando,"
concluía Campos.

EL DESCANSO DEL GUERRERO (27/8/2003)

Fernando Alonso ya se encuentra en su domicilio de Oxford, tratando de digerir el exitoso fin de semana en Hungría. Aunque ya mira hacia adelante

Fernando Alonso regresó ayer a su domicilio en Oxford para seguir el trabajo con Renault, sin tiempo para celebraciones después de pasar en Hungría el mejor fin de semana de su vida deportiva que concluyó con su primera victoria en el Mundial. Alonso, que pasó el lunes en Polonia, reconoció que "todavía no he tenido mucho tiempo para asimilar lo que he logrado". En declaraciones al diario francés 'L'Equipe', el asturiano aseguró que "la victoria en Hungría es muy importante para mí y mi carrera profesional y también para el deporte. Tengo claro lo que me ocurrió aunque tampoco estoy pensando en ello todo el tiempo ni estoy en las nubes. Quizá sea algo que tenga que ver con mi carácter".

Después de reconocer que seguía siendo el mismo Alonso tras el GP de Hungría, explicó que prácticamente no se enteró de lo que ocurrió en carrera ya que sólo se preocupó de abrir hueco entre sus perseguidores."Sólo me enteré al final, cuando vi a Montoya en el podio. También quise saber cómo le fue a mi compañero Trulli, pero nada más.Ya tendré tiempo de visionar la carrera... porque las guardo todas en mi casa", aseguró.

AYUDA DE WEBBER

De la carrera, reconoció que el australiano Mark Webber le dio una 'ayudita' al principio, cuando más lo necesitaba. "Me permitió ganar unos segundos preciosos al principio aunque no fue la clave de la victoria. La clave fue el coche que funcionó de manera fantástica a lo largo de la carrera. Lo cierto es que sólo forcé la máquina en las primeras 20 vueltas. Después, nunca exprimí el motor al máximo evitando que se rompiera y también evitando los bordillos para evitar sorpresas. Ya tenía calculado ir medio segundo más lento en las últimas 50 vueltas", explicó al rotativo francés. "Creo que si Webber no hubiese estado ahí delante, igualmente hubiésemos dominado la carrera".

Uno de los momentos estelares fue cuando dobló al campeón del mundo, Michael Schumacher. El asturiano reconoció darse cuenta que lo avanzaba pero "mi preocupación estaba más en cómo ayudar a mi compañero Trulli a conservar su posición sobre Schumacher que adelantarlo en sí", dijo.

Alonso es realista y sabe que repetir victoria esta temporada "será prácticamente imposible" aunque no descartó volver a subir al podio. "Creo que nos queda una buena oportunidad en Suzuka, pero nada más. Monza e Indianápolis serán unas carreras muy difíciles para nosotros y nuestro objetivo en ellas será limitarnos a sumar más puntos para el campeonato".

El ovetense prácticamente no ha tenido tiempo para descansar después del último GP. En la fábrica de Enstone ya le esperan esta semana."Hay que revisar las novedades que vamos a probar en Monza aunque luego me tomaré algunos días de descanso", dijo.

El director del equipo Renault, Flavio Briatore, fue otro de los grandes 'triunfadores' junto a su pupilo español. El italiano aseguró que "Renault ha sorprendido a todo el mundo esta temporada. La victoria en Hungría fue un hecho histórico para nosotros después de 20 años sin lograrlo y con el piloto más joven de la historia". Para Briatore "esta victoria es especialmente importante porque hemos superado a las mejores escuderías en carrera y no gracias a los abandonos", dijo. "Este coche ha demostrado una fiabilidad extraordinaria y ya nos hemos convertido en una realidad junto a los mejores. Doy las gracias a Renault por la confianza en dejarme reestructurar el equipo y esta victoria sirve de un poco de pago en retorno por ello".

BUENAS ESTADISTICAS (26/8/2003)

Se mire por donde se mire, Fernando Alonso es el mejor. Las comparaciones con otros grandes campeones de la historia de la Fórmula 1, aunque siempre pudieran resultar odiosas, también favorecen al piloto asturiano. Dos de los grandes de este deporte de la alta velocidad, el fallecido Ayrton Senna y el actual pentacampeón, Michael Schumacher, se han visto rebasados en sus estadísticas por el supersónico Alonso. El ovetense, tras su incontestable triunfo en Hungaroring, se ha convertido en el mejor corredor por edad y menor número de premios disputados. Es decir, Fernando Alonso es el piloto más joven en ganar una carrera y lo ha hecho corriendo un número de pruebas menor que las dos figuras antes apuntadas, Senna y Schumacher.

El brasileño, igual que Alonso, también se inició en los karts a la temprana edad de los 3 años, y logró su primer triunfo partiendo de una «pole» en su carrera número 16 (año 1985), siendo piloto precisamente de Lotus-Renault y contando con 25 años y 30 días de edad. El pentacampeón alemán, actual líder del mundial aunque con tan sólo un punto de ventaja sobre Montoya, ganó su primera carrera partiendo de una «pole» en el año 1994 en el circuito de Mónaco, cuando contaba con 25 años y 132 días y ya había corrido 42 pruebas de Fórmula 1. Alonso no desaprovechó su segunda «pole» e hizo pleno con 22 años y 26 días en la carrera número 13 de este año.

Dos «poles», una victoria, un segundo puesto y dos terceros: Alonso, por edad y número de carreras disputadas, es ya mejor piloto que Senna y Schumacher, los dos campeones más carismáticos de la época moderna.

DESPUES DE LA RESACA (26/8/2003)

Despues de la celebracion de la Victoria y de la consiguiente resaca continuamos actualizando la pagina. Pedimos disculpas a los que nos siguen habitualmente pero la euforia nos desbordo y...

Alonso, satisfecho con el doblaje a Schumacher
Fernando Alonso dejó claro en Hungría que está llamado a ser el nuevo ídolo del automovilismo. La carrera tuvo un momento simbólico, que fue el doblaje de Michael Schumacher por el español. "Es una satisfacción", reconoció el asturiano en el programa 'Estudio Olímpico', de la televisión pública polaca.

"Sencillamente, mi automóvil estaba perfectamente preparado, mientras que el suyo le creó problemas desde el comienzo de la prueba. Se me presentó la oportunidad y conseguí doblarlo", añadió Alonso. "Confieso que en la pista húngara sentí enormes ganas de ganar la prueba y que, en realidad, todo me ayudó a que lo consiguiese", dijo Fernando.

"Nunca siento miedo cuando compito, pero pienso que no soy en esos momentos consciente de la gran velocidad a la que circulamos, pero cuando se producen accidentes sí pienso en el riesgo, porque todos suelen ser graves, aunque la seguridad en las carreras ha mejorado mucho en los últimos años", dijo Alonso.

Para el español es imposible predecir quién ganara el Mundial de este año, aunque sabe muy bien lo que tendrá que hacer el piloto que conquiste el título. "Tendrá que pilotar en las tres carreras que quedan de manera perfecta y entregándose a tope en cada una de ellas, hasta el fin", dijo Alonso.

Los periodistas polacos que entrevistaron a Alonso le pidieron que revelase de qué club español es hincha y el joven campeón confesó que del Real Madrid. "Lo he sido siempre, porque es el equipo con mejores jugadores, como es el caso de Beckham, que en los primeros partidos no ha demostrado su arte, pero lo hará en los siguiente demostrando que es uno de los mejores", concluyó.

El joven campeón español visitó Varsovia para participar en la campaña de promoción en Polonia de la marca Renault y de los cigarrillos Mild Seven.

MADERA DE CAMPEON( 25/8/2003)

Ayer, Fernando Alonso vio cumplido su sueño: imponerse en un Gran Premio de la máxima categoría del automovilismo mundial. Ahora su objetivo es el campeonato del mundo, pero llegar hasta aquí no ha sido fácil

Todo el mundo conoce a Fernando Alonso a estas alturas. Pero llegar hasta aquí no ha sido nada fácil para el asturiano. La victoria de ayer, en Hungría, sólo ha sido la culminación de un sueño que empezó hace 19 años, cuando el piloto contaba con sólo tres primaveras. Fue entonces cuando el asturiano tuvo su primer contacto con el mundo del motor, a bordo de un kart. Su familia, y en especial su padre, José Luis Alonso, quien ayer siguió en directo la victoria de su hijo en el circuito de Hungaroring, ya debieron ver en aquel jovencito dotes para la velocidad y dejaron que Fernando continuara en contacto con los karts.

Campeón de Asturias, en categoría infantil del campeonato de karting, con sólo 7 años; subcampeón de España, categoría cadete, con 10; campeón de España en la categoría junior a los 12; y un largo etcétera de éxitos que harían que en 1999 el equipo de Adrián Campos, actual manager del piloto, se fijara en el asturiano y lo hiciera debutar a bordo de un monoplaza, nada menos que para sustituir al campeón de 1998 de Fórmula Nissan, Marc Gené. Aunque era la segunda vez que pilotaba un coche dotado con cambio de marchas ­como tenía 17 años aún no tenía carnet de conducir­, en las pruebas privadas que hizo al final de la temporada, ya impresionó al rodar en los mismos tiempos que el campeón, cosa que proyectó al asturiano, a sus 19 años, hacia la órbita de la F-3000, categoría en la que se impuso en Spa, uno de los circuitos más selectivos de la categoría.

El paso de Fernando Alonso por la F-3000 fue corto, pero decisivo. Una excelente temporada sirvió como reclamo de dos grandes de la Fórmula 1: Flavio Briatore y Jean Todt. Finalmente fue el italiano quien ganó la partida y, tras fichar a Alonso por cinco temporadas, cedió al asturiano a la escudería Minardi, donde ejercería de segundo piloto junto al brasileño Tarso Marques. Durante su paso por Minardi, Fernando Alonso no cosechó grandes éxitos, dadas las limitaciones del coche, pero en más de una ocasión superó a su compañero de equipo y llegó a obtener una meritoria décima posición. Briatore reclamó los servicios del asturiano, tras su impresionante debut en la Fórmula 1, de manera que Alonso se convirtió en probador oficial de la escudería francesa, con la intención de que se familiarizara con el equipo y con su monoplaza.

En 2003, Fernando Alonso ha dado el salto definitivo a la máxima categoría del automovilismo mundial. Ya ha ganado su primer Gran Premio, siendo el piloto más joven que conseguía tal hazaña, pero ahí no acaba su historia. El próximo objetivo es la consecución del campeonato del mundo de Fórmula 1 y Michael Schumacher ya ha empezado a temblar.

ESPERO UNA BUENA CARRERA (22/8/2003)

El Asturiano Fernando Alonso (Renault), sexto clasificado en el Mundial de Fórmula Uno, declaró en el circuito de Hungaroring que, aunque tiene muchas ganas de conseguirlo, el podio no le "quita el sueño".
 
"En las últimas cuatro carreras que quedan para que acabe el Mundial no me marco ganar una de ellas, no tengo objetivos fijos, nada en particular, pero me gustaría hacer otro podio para volver a saborear lo que es", dijo Alonso   "Aunque tampoco me quita el sueño. Si lo puedo conseguir, sé que vendrá por sí solo, pero si no lo logro, no pasa nada. Pero bueno, aquí en Hungría tengo muchísimas ganas de salir. No sé por qué, pero es una sensación interna que tengo desde hace algunos días y creo que puede ser un fin de semana muy bueno", comentó a Efe el piloto asturiano.
 
"Creo que esta carrera me puede ser favorable, en teoría, pero también lo era sobre el papel la de Mónaco y sufrimos muchísimo. A ver mañana cómo se da el tema, pero tengo muchas ganas de salir, insisto".
 
"Esta carrera la tengo señalada y aparte que porque para el equipo puede ser beneficiosa, a mí me gusta mucho el circuito, ya que tras desaparecer Spa (en Bélgica, que el año próximo regresará al calendario), tanto Suzuka (Japón) como éste se han convertido en mis favoritos", explicó.
 
A Alonso, que esta temporada ya ha superado con creces las expectativas, con tres podios -fue segundo en Barcelona y tercero en Malasia y en Brasil- el parón vacacional le ha sentado "muy bien".
 
"Durante las vacaciones desconecté, en parte si y en parte no, pero viene bien estar relajado unos días fuera de las carreras. Sirve para recargar baterías y afrontar la última parte de la temporada con ganas", dijo a Efe el ovetense, de 22 años, el más joven de la historia en firmar una ´pole´. "No es que no tuviese la ganas antes, pero siempre viene bien reposar un poco a mitad o algo más avanzado el año. Vuelves con más ganas", añadió.
 
"Espero que esto se traduzca en un buen resultado el domingo y confío también en que el coche responda. Estoy muy motivado aquí en Hungría", recalcó el mejor piloto español de F-1 de todos los tiempos.
 
"Este circuito me gusta desde la primera vez que vine. Siempre me salieron bien las cosas aquí, primero en la (Fórmula) 3000 y luego con (la escudería) Minardi (en la que pilotó cedido por Renault hace dos temporadas): después de cinco o seis carreras de estar el 21, cuando vinimos a Hungría volví a ser el 18. Fue otra subida. Además, en las últimas carreras de cada temporada acabo muy fuerte y este año espero que sea así también. Tengo unas ganas tremendas de volver a hacer un buen fin de año", comentó asturiano.
 
Alonso opinó que el Hungaroring, cuyo trazado ha sufrido algunas modificaciones con respecto al año pasado "no ha cambiado mucho".
 
"La primera curva no es tan cerrada como pensaba. Es más o menos como la de antes, pero 200 metros más allá. La última ´chicane´ ya o la hay y en su lugar hay una curva normal bastante lenta, como la de Magny Cours (Francia) antes de la última ´chicane´", explicó Alonso.
 
"Toda la parte nueva está bastante sucia, o sea que para las pruebas de la mañana del viernes (los ensayos privados que efectúan tres escuderías, entre ellas Renault) vamos a sufrir un poco y no creo que vayamos a sacar ventaja en este sentido".
 
"Prácticamente vamos a limpiar el circuito para los demás. Pero bueno, esperemos que se limpie rápido y así aprovechar por lo menos la segunda hora del entrenamiento privado", apuntó.
 
"La clasificación será muy importante", comentó a Efe el piloto del Principado. "En todas las pistas es difícil adelantar, pero siempre te queda alguna parte. En Hockenheim está la recta, larga y ancha; en Silverstone también se vieron adelantamientos, pero aquí se van a ver muy pocos", indicó el asturiano.
 
"Por eso, la clasificación tendrá enorme importancia, pero no definitiva: la carrera volverá a ser larga, a setenta vueltas, con muchas posibilidades de remontar, salgas en la posición que salgas.
La carrera se prevé bastante dura, por el calor, tanto mecánica como físicamente. Pero sí que tengo bastante interés en hacer bien la crono aquí", declaró a Efe Alonso.
 
El asturiano es el trigésimo sexto mejor pagado entre todos los actores -pilotos, propietarios, constructores, ingenieros, etcétera- de la Fórmula Uno, según una de las revistas líderes en el sector, "F1 Racing", que le presume unas ganancias anuales de 7,2 millones de dólares.
 
"Eso es como el que en el 2005 voy a estar entre los cinco pilotos mejor pagados... son dos artículos desafortunados", comentó, no sin evitar una sonrisa, Fernando, que opinó de nuevo que en Hockenheim se escapó "una buena oportunidad de lograr un podio".
 
"No lo analicé durante las vacaciones... no pensé más en ello, pero tengo la misma sensación que tenía, que es que podía haber estado más adelante y que se nos escapó una buena oportunidad de subir al podio, bastante fácil; fácil, entre comillas", dijo a Efe Alonso.
 
"Ibamos segundo y tercero a mitad de carrera y nuestra posición final real fue cuarto y quinto (su compañero el italiano Jarno Trulli fue tercero y él, cuarto, gracias al pinchazo del alemán Michael Schumacher, líder del Mundial, que bajó del segundo al séptimo puesto final). Por tanto, no fue una carrera brillante", concluyó Alonso.