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Fernando Alonso se salió de pista en la
duodécima vuelta del GP de Bélgica
del pasado domingo. De no ser por un problema técnico,
¿podría haber ganado la carrera? Quizás.
La imagen ha hecho sobresaltar al equipo: cuando
iba en cabeza del GP de Bélgica, Fernando
Alonso se salió primero en la curva Les Combes.
Dos curvas más tarde, su coche se vio de
nuevo desestabilizado al aproximarse a la curva
lenta de Rivage. La parte trasera del coche derrapó
de nuevo: el coche se paró en la gravilla.
Fernando salió del asiento y echó
una ojeada a sus neumáticos. Estaban recubiertos
de aceite del motor. Era el abandono.
Hasta ese momento, las esperanzas del Renault
F1 Team estaban en alza. El examen de la carrera
parece que, como en Canadá, Fernando estaba
en condiciones de batirse para conseguir la segunda
victoria en un GP.
La primera indicación la tomamos de la
lista de las mejores vueltas en carrera. Fernando
es cuarto, justo detrás del McLaren de Raikkonen
y los dos Ferrari. Su mejor vuelta es ocho décimas
de segundo más lenta que la del finlandés
(1´45"898 contra 1´45"108), pero Fernando
la estableció en la décima vuelta
y Raikkonen en la número 42 y con los neumáticos
en buen estado (gracias a la neutralización
de la carrera por el safety car) y poca carga de
gasolina. Hasta el abandono del coche Renault, el
mejor crono de Mclaren era 1´45"647: sólo
unas décimas mejor. Además, en las
vueltas 10 y 11, Fernando había comenzado
a alejarse de Raikkonen:
Raikkonen realizó la mejor vuelta ideal
(la suma de los tres mejores sectores) después
de la neutralización de la carrera. Es decir,
la vuelta ideal de Fernando es muy parecida a su
mejor vuelta: sus tres mejores sectores suman 1´45"439.
Es un resultado casi idéntico al de Michael
Schumacher (1´45"433).
En una vuelta, Fernando era el más rápido
en el primer sector, el segundo en el tercero, y
sólo perdía tiempo en la segunda parte,
permitiéndose correr al ritmo de los Ferrari,
y sólo cediendo ante Raikkonen. En lo que
concierne a la velocidad punta, Fernando estableció
el séptimo valor (316.7 km/h) mientras que
Raikkonen era sexto con 318.7 km/h. Alcanzar la
línea recta que lleva a Les Combes habría
sido misión imposible.
Sin embargo, Fernando sólo hizo siete
vueltas enteras lanzado, lo cual es poco para sacar
conclusiones. ¿Cómo habría
reaccionado su coche en las paradas siguientes?
No lo sabremos nunca. Una cosa es cierta: la batalla
entre Fernando y Kimi habría sido dura, y
habría decidido el ganador.
Al terminar el fin de semana, el resultado no
parecía positivo para el Renault F1 Team,
pero había algunas razones para alegrarse.
El R24 fue muy competitivo en un circuito que no
era favorable al principio de la temporada. Además,
quedan cuatro carreras y el equipo todavía
tiene ocho puntos de ventaja sobre su más
directo rival en el campeonato de constructores.
El equipo está en buena posición para
aumentar esta ventaja y no esperar a la última
vuelta para defender su posición. ¡A
por Monza!
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