Los comisarios no quisieron empujar

 
Si es Ferrari, no hay excusa para que todos ayuden. En Nurburgring 2003, Michael Schumacher también mantuvo el motor de su monoplaza en marcha. Lo mismo que Alonso. Sin embargo, entonces los comisarios sí que ayudaron al alemán a volver a la pista. Esta vez la responsabilidad directa fue de los hombres que estaban en la segunda variante. Aunque quizá no fuera de forma malintencionada.

El comisario Angeletti no siguió las órdenes del director de carrera, Charlie Whiting, que le pidió por radio que empujaran al español para que volviera a la pista. Su respuesta fue que lo estaban intentando, pero que no podía hacerse porque las ruedas estaban enterradas en la grava. Las imágenes delatan que ni se molestaron en empujarle y le dijeron enseguida que no. Angeletti, que se declara fan de Alonso, se explica: Ese coche sólo podía sacarse de la grava con una grúa, las ruedas de atrás estaban semienterradas. El reglamento está de parte del piloto asturiano, porque su artículo 157 estipula que los comisarios pueden empujar el coche siempre y cuando se mantenga en marcha, no así si el motor está parado. Eso es lo que aplicaron con el heptacampeón el año pasado... pero no esta vez.