Se esperan cinco mil personas
en Jerez para ver a Fernando Alonso dar vueltas con su R24. A tres euros por
barba, un buen negocio para la pista andaluza. Al asturiano le han estropeado
una semana de descanso, pero en Renault tienen el orgullo herido después de
perder casi por completo sus opciones al subcampeonato mundial. Así lo cuenta
Pat Symonds, el jefe de ingeniería del equipo: Nuestro espíritu nos llevará a
dar el máximo en Brasil. Allí estrenaremos nuevas piezas que vamos a probar en
Jerez. Nuestra aproximación a Interlagos será muy agresiva: terminaremos el año
con orgullo independientemente del resultado final del
campeonato.
En
principio, el plan era utilizar a los dos probadores, pero la escudería tiene el
objetivo de poner en forma a Villeneuve, que se entrenó ayer y volverá a repetir
hoy (en Suzuka afrontó la carrera sin rodar en todo el fin de semana, y sin casi
experiencia con el monoplaza, cuenta Symonds). Respecto al número uno español
del equipo, quieren encontrar algunas de las claves que impiden al monoplaza
azul tener un comportamiento homogéneo en curvas.
Por eso tiene más mérito la
regularidad del asturiano en el último GP de Japón. En la tanda más larga
después de un repostaje, su ritmo de carrera fue el octavo, y cuarto entre los
coches que iban a dos paradas. Con un monoplaza, que era el 12º en velocidad
pura, por detrás incluso de los Sauber.
Los problemas que arrastran desde el
inicio de año se han mostrado crónicos. Para compensar el nuevo motor de ángulo
cerrado a 72º (centro de gravedad más alto), agruparon todos los órganos
mecánicos en la parte posterior del coche. El resultado es una capacidad de
tracción extraordinaria, que les permite tener la mejor salida del Mundial y el
coche más ágil en curvas lentas. Pero lo que sufre es la neutralidad en virajes
rápidos. Un poco al estilo de los Porsche 911 de calle, el mejor ejemplo de un
coche todo atrás.
Alonso explicó en Suzuka cuál es el comportamiento del R24: Es
subvirador, se va de delante, a la entrada de las curvas, pero no tiene una
regla fija y a la salida te puede dar un coletazo. No sirve de nada ponerle más
carga en el alerón delantero, porque entonces se vuelve muy agresivo. El domingo
pasado, sin tiempo para trabajar en la puesta a punto, el monoplaza mostró, de
la forma más cruda posible, sus características. La suerte para el final de año
puede estar en las curvas medias y lentas de Interlagos, más adecuadas al
R24.
Una de las
razones del fiasco japonés fue la escasa preparación de la prueba. En los
anteriores tests, Franck Montagny se dedicó a probar los neumáticos Michelin de
2005, con construcción para aguantar el doble de kilometraje. Eso es a lo que se
está empleando estos días De la Rosa, con McLaren, y acabó satisfecho: No
perdían demasiado con los actuales |
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