Seguridad en las pruebas

 
Antonio Heras es el director de carrera del circuito de Jerez. Cada jornada de pruebas privadas de F-1 llega al circuito a primera hora de la mañana. Se sienta enfrente de una batería de pantallas de televisión y controla, de nueve a cinco, todo lo que sucede en la pista. Ante sus ojos, las imágenes de 37 cámaras (boxes incluidos) que se conectan automáticamente al paso del coche determinado por el control. Unos sensores detectan a los monoplazas en cada curva. La seguridad de Alonso y el resto de estrellas está en sus manos.

Es el Gran Hermano que vigila todo lo que sucede en la pista para ordenar a los comisarios su intervención inmediata en caso de accidente. Como en los anteriores tests del trazado andaluz, en los que Luca Badoer les puso un nudo en la garganta tras un accidente a más de 250 km/h. A las órdenes del director de carrera se encuentran 54 oficiales y un completo equipo de profesionales que incluye tres médicos y hasta un piloto de helicóptero. El gran circo no volverá al trazado jerezano hasta después del parón invernal, en diciembre.

En lo deportivo, la jornada no dio demasiado de sí. Alonso aprovechó las 75 vueltas que rodó para probar algunas piezas nuevas para Brasil y tener también su primer contacto con los neumáticos de 2005. De nueva construcción, resultan claramente más lentos que los de este año porque deben aguantar la duración de un gran premio. El asturiano logró el quinto tiempo de la jornada (1:17.532), justo delante de Pedro de la Rosa. El probador de McLaren se está haciendo un profundo conocedor de Jerez. Sólo en el último mes, ha rodado el equivalente a once grandes premios (3.350 kilómetros).

El catalán tiene cada vez más posibilidades de quedarse en la escudería de las flechas de plata, toda vez que lo más normal es que Button siga en BAR un año más, y David Richards mantenga la estructura de pilotos de esta temporada. Con Davidson de tercero, Pedro pierde sus opciones de ser reserva del equipo de moda de la F-1.

Otro hombre que está en el mercado es Franck Montagny. El piloto francés se marcó ayer el mejor registro de todos los equipos que han probado esta semana con un tiempo de 1:16.297. Las malas lenguas ven en esta sorprendente resurrección un intento de venderle a Jordan para la temporada próxima.

Incluso se dice que Montagny llegaría, a través de un acuerdo con Briatore, acompañado de los motores que necesita la escudería. Propulsores Renault. Esa es una hipótesis. Pero la contratación del piloto galo podría significar la reducción en la factura de los motores Cosworth, que Flavio Briatore quiere reflotar a través de su empresa Mecachrome.