Jornada de descanso

El tifón 'Ma On', el vigésimo segundo que llega este año a Japón, alteró su trayectoria y no pasó finalmente por Suzuka. De esta forma, la Fórmula 1 recupera poco a poco la normalidad, ya que al final todo quedó en una intensa lluvia que cayó por la mañana. Por la tarde dejó de llover, con lo que se espera que el domingo se disputen sin problemas las dos sesiones de calificación y la carrera, prevista para las 7:30 (horas española).

Una vez que se dio a conocer la suspensión de la jornada del sábado, los pilotos se lo tomaron con calma. Algunos de ellos optaron por una velada de 'karaoke' que se prolongó, en el hotel del circuito, hasta bien avanzada de la madrugada. Fernando Alonso, que el domingo disputará su quincuagésimo Gran Premio, no fue uno de ellos; se retiró pronto y dedicó la jornada del sábado a hacer deporte, primero en el gimnasio y luego en la piscina. Además, firmó autógrafos a los numerososo y apasionados aficionados japoneses. También hubo partido de fútbol, la otra gran pasión del séptuple campeón mundial, el alemán Michael Schumacher.

La normalidad llegó por la tarde, al fin, al técnico circuito japonés, propiedad de Honda, la fábrica que suministra los propulsores al equipo BAR, que en Suzuka celebra su centésimo Gran Premio de Fórmula 1. La pista comenzó a secarse y algunos, como Mario Theyssen, el director técnico de BMW, aprovecharon para dar la vuelta al circuito practicando la carrera a pie. A media tarde (hora local) los primeros aficionados ya comenzaron a ocupar sus puestos en las gradas.