El alemán Michael Schumacher y la escudería Ferrari han
arrasado en el Campeonato del mundo de Fórmula Uno, en el que se esperaba el
final del reinado de ambos y en el que el español Fernando Alonso (Renault) se
confirmó entre los grandes, a pesar de no haber podido lograr ninguna victoria.
Vencedor en trece de las dieciocho carreras, el mundial más largo de la
historia, Michael Schumacher no ha dado la más mínima oportunidad a sus rivales,
ni a su compañero de equipo, el brasileño Rubens Barrichello, que se impuso en
dos, para lograr con cuatro Grandes Premios de anticipo su séptimo título
mundial.
Pero el triunfo de Ferrari ha sido el triunfo de los neumáticos
Bridgestone, producto de miles de kilómetros de ensayos costeados por la casa
japonesa, que tan sólo no han funcionado bien con la pista muy fría, como
sucedió en Bélgica y Brasil, donde las victorias fueron para el finlandés Kimi
Raikkonen y para el colombiano Juan Pablo Montoya.
Si los Ferrari y
Michael Schumacher se han paseado en la mayoría de las carreras, por detrás la
lucha se ha visto incrementada con la competitividad de BAR-Honda, la
confirmación de Renault y los problemas de Williams-BMW y McLaren-Mercedes.
Fernando Alonso se ha confirmado esta temporada entre los grandes, al
ascender dos puestos en la clasificación del mundial para terminar cuarto, sumar
cuatro puntos más que el pasado año y conseguir el mismo número de podios,
cuatro, aunque le ha faltado la victoria.
El español ha sido sin duda el
gran protagonista en las salidas, con algunas memorables como la del Gran Premio
de Estados Unidos en el circuito de Indianápolis. No tuvo suerte en carreras
como Canadá, en la que tuvo que abandonar por avería mecánica cuando estaba en
posición de lograr la victoria, o en Estados Unidos, donde un pinchazo le privo
del podio.
Sin embargo hay que apuntar en el debe de Alonso su accidente
en el Gran Premio de Mónaco en el túnel, al caer en la trampa del alemán Ralf
Schumacher (Williams-BMW), que le dejó el lado sucio de la pista, después de
haber ignorado las ordenes de los comisarios para que cediera el paso desde el
Casino.
A pesar los puntos perdidos Alonso no habría podido arrebatar el
tercer puesto del mundial al británico Jenson Button, ya que su BAR-Honda se
mostró superior en la segunda parte de la temporada, mientras que el Renault de
Alonso notó la falta de desarrollo.
BAR-Honda lograba el segundo puesto
del mundial de constructores, mientras que Renault era tercero y alcanzaba el
objetivo que se había puesto al inicio de la temporada.
Anunciada su
marcha antes de iniciarse la temporada, Juan Pablo Montoya tuvo que luchar
durante más de medio año con un Williams-BMW muy difícil de conducir, en parte
por el morro innovador que la encargada de la aerodinámica, la italiana Antonia
Terzi, había diseñado, que tuvo que ser cambiado al final y eso le costó el
puesto a la ingeniera.
Montoya se despedía de Williams con una victoria
al imponerse en la última prueba disputada en Brasil y finalizaba el mundial en
el quinto puesto a tan sólo un punto de Alonso.
El cambio de
reglamentación con la utilización de un solo motor por carrera ha sido la
pesadilla de McLaren-Mercedes, que ha sido la escudería de punta que menos
vueltas ha dado en los entrenamientos tras las roturas consecutivas que sufrían
sus propulsores.
Al final, como Williams-BMW, enderezaban el rumbo y
Kimi Raikkonen terminaba imponiéndose en Bélgica, la carrera más accidentada de
la temporada.
El italiano Jarno Trulli fue el primero en terminar con la
racha de victorias de Michael Schumacher al imponerse en el Gran Premio de
Mónaco, prueba que dominó de principio a fin y que le sirvió para inaugurar su
palmarés.
Trulli finalizaba su contrato con Renault esta temporada, el
anuncio de la renovación se hacía esperar y a partir de Gran Bretaña, donde
sufrió un accidente, dejó de obtener resultados. La desconfianza entre el piloto
y el equipo era mutua y después del Gran Premio de Italia se anunció la
separación de ambos y el piloto se fue a Toyota.
Ralf Schumacher sufrió
el accidente más grave de la temporada en Indianápolis, que le mantuvo seis
carreras fuera de las pistas, y su puesto fue ocupado por el español Marc Gené
en Francia y Gran Bretaña, en los que no pudo sumar puntos para su equipo y fue
el brasileño Antonio Pizzonia quien le sustituyó en las otras cuatro pruebas.
Después de un año ausente de las pistas regresaba a la competición el
canadiense Jacques Villeneuve para sustituir a Trulli en Renault, pero acusó
demasiado la inactividad y fue incapaz de sumar un punto en las tres pruebas que
disputó.
En el mundial más largo de la historia se incorporaron dos
nuevos circuitos al gran circo, Bahrein y China, éste último realmente
impresionante, con unas instalaciones jamás vistas por su amplitud, que
contrastan con las de algunos circuitos europeos. |