Alonso en Kenia

En la piscina de su finca en Malindi (Kenia), Flavio Briatore mira con orgullo a su nueva pareja de pilotos: "Tendremos el mejor dúo del Mundial". Con más de 40º C de temperatura al mediodía, piensa en podios y victorias. Champán y gloria. Schumacher sometido. Y la mejor despedida posible de su periplo en Renault. Fisichella es la novedad de la concentración física de pretemporada en Malindi (Kenia). Con Alonso comparte afición por el fútbol y una buena relación: "Fernando es un piloto excepcional y sé que parte como el número uno del equipo".

Pero estas palabras del italiano no quieren decir que Giancarlo sea una palomita dispuesta a morir estrangulada en el sombrero de mago de Fernando Alonso. El romano acumula una elevada experiencia a un mes de cumplir 32 años. Nueve temporadas, 141 grandes premios y una victoria le contemplan.

Es un maestro en el agua y sus características se asemejan más a las del asturiano volador, es muy constante en carrera. A diferencia de Trulli, que era como Baron Dandy, que se crecía en las distancias cortas. Sus declaraciones son toda una amenaza: "Hasta ahora ningún compañero de equipo en Fórmula 1 ha podido conmigo, no tiene porque ser esta vez la primera". A Jarno ya le dio su medicina en su último año con Benetton Renault, en 2001. 'Nano' es otra historia.

'The Lion in the Sun', la propiedad de Flavio Briatore en la costa keniata, es el lujoso escenario de las jornadas de seis horas de preparación física que realizan allí sus pilotos. Se trata de un complejo que le costó seis millones de euros y ahora es un resort, que puede emplearse para reuniones de alto standing cuando el magnate no lo utiliza ("es mi retiro favorito, mejor que mi otra casa en las Islas Vírgenes") . Tiene playa privada, cuatro piscinas, un gimnasio, dos bungalows de seis habitaciones, un servicio de 50 personas y dos chefs.

Si usted quiere disfrutar de sus servicios, prepárese para desembolsar 5.000 euros al día. Un excelente lugar, con emocionantes puestas de sol, para hacer grupo antes de que empiece la gran batalla.

Y sudar de lo lindo. Entre cuatro y seis horas diarias. Se toca diana a las seis de la mañana para evitar el fuerte calor de las horas centrales del día (allí es casi verano). Edoardo Bendinelli, uno de los dos fisioterapeutas del equipo y ex campeón de Italia de triatlón, les meta mucha caña. El mountain bike es sobre arena blanda y el trekking, sobre dunas. Cuando el calor aprieta, se dedican a actividades más refrescantes, como el piragüismo, el voleibol en la piscina o el buceo. O la musculación en el gimnasio. También hay tiempo para el fútbol sala. Este año han jugado contra un equipo local.

Uno de los mejores momentos es el safari fotográfico. Duermen al raso bajo el cielo estrellado y un guerrero con flechas envenenadas vigilando la tienda de campaña. Los leones pasean a su alrededor, mientras Flavio, Alonso y Fisichella sueñan con subir a lo más alto.