Vaya con el hombre de hielo.
De Iceman a Kimi on the rocks. Las malas lenguas llaman así al brillante
Raikkonen por su afición en sus ratos libres al vodka. Sobre todo en sus últimas
y recientes vacaciones en un lujoso centro turístico de la Playa del Inglés en
Maspalomas (Gran Canaria). Según cuenta el semanario de su país Siete Días y
transcribe el Bild, el finlandés montó un numerito que está muy mal visto en la
hipersofisticada, pulcra y fariseica Fórmula 1. Deprimido por la supuesta
ruptura con su mujer, la modelo y Miss Escandinavia 2001, Jenny Dahlman, Kimi y
los amigos que le compañaban se cogieron una cogorza de campeonato durante dos
noches consecutivas.
En la primera, el rápido piloto de McLaren acabó invitando a gritos a
todo el personal: "Os pago las copas a todos, ahora ya no hay nada de que
preocuparse, me ha dejado Jenny". En la segunda, en un bar que detenta un
finlandés, se cayó al suelo cuando fue invitado a subirse al escenario para
saludar por el cantante del local. El semanario finlandés muestra unas fotos
exclusivas esclarecedoras.
El ex piloto Hans Stuck escribe en
Bild: "No es normal que un piloto haga algo así en público. Raikkonen es un
ejemplo para millones de jóvenes. A Schumacher nunca le pillarían en un renuncio
así. Eso se llama profesionalidad". La preocupación ha llegado hasta Mercedes,
que quiere pilotos ejemplares: "Trataremos este asunto fuera de los medios y de
forma razonable", concluye Norbert Haug, responsable de la
marca.
Irvine fue el último piloto
noctámbulo Si
pensamos en el prototipo de piloto juerguista, el último gran exponente de esa
clase en vías de extinción fue Eddie Irvine. El irlandés, que dejó la F-1 en
2002 tras su paso por Jaguar, fue subcampeón del mundo con Ferrari en 1999
cuando logró cinco podios para la Scuderia. Todavía hoy, ya retirado, se pasea
por el paddock con tres señoritas y los que se acercan a él dicen que su perfume
tiene un exceso de alcohol.
Las
fiestas de James Hunt en los 70 Murió a los 45 años de un ataque al
corazón, pero James Hunt vivió deprisa, sin perderse ninguno de los placeres que
la vida le ofreció. El piloto británico ganó diez carreras en la década de los
70 y logró subir al podio en 23 ocasiones y el título mundial en 1976.
Juerguista profesional, sus fiestas antes del GP de España se hicieron famosas
en Madrid. Las mujeres eran su vida y en su tiempo fue el piloto opuesto a Niki
Lauda, apodado la computadora humana.
"Estaba borracho y he bailado, ¿pero por qué no puedo
hacerlo?" Kimi
Raikkonen aprenderá una lección después de este anécdotico suceso: no puede
comportarse como cualquier otro chaval de 25 años. En eso basa su defensa, que
tiene derecho a hacer lo que quiera en su tiempo libre. Lo que pasa es que la
juerga de marras no cae bien en un equipo que exigen una imagen perfecta. Estas
son las palabras de Kimi al diario de su país, Ilta Sanomat: "Sí, estaba
borracho, vale. Se ve claramente en la foto. He bebido y he bailado. Pero, ¿por
qué no puedo hacerlo? Cada uno se relaja como quiere. Algunas veces quiero ser
un chico normal. Así que esto es algo que no le importa a
nadie".
Kimi no
se subirá a un coche hasta enero y la razón le asiste, pero su equipo no quiere
que la excepción sea norma y pueda afectar a un piloto hasta ahora
ejemplar.
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