El R25 ha cubierto 1400 KM sin averias

El R25 ya tiene fiabilidad
Al R25 le faltaba fiabilidad y ya la tiene. En una jornada de ensueño incluso para lo que son unos grises entrenamientos privados, Fernando Alonso rodó ayer en Jerez sin averías la friolera de 123 vueltas. Y con un motor que ya usara en Cheste durante una jornada completa. En total, más de 1.400 kilómetros sin roturas, justo lo que exige el nuevo reglamento (dos grandes premios). Si, además, tenemos en cuenta que 113 vueltas las dio parando sólo para repostar y que el coche no fue cruel en el desgaste de sus neumáticos, entonces dan ganas de ponerse a cantar y fletar un chárter para Melbourne mañana mismo.

Jerez iba a ser una prueba de fuego para el Renault y la está pasando con nota. El ritmo de carrera de Alonso en esta nueva pista, más rápida que la valenciana, sigue siendo demoledor, y ya se ha corrido la voz entre sus rivales: el R25 es un gran coche. Su tiempo, sexto del día, se quedó sin buscarlo a sólo una décima de De la Rosa y cuatro de Montoya. Los Sauber y Toyota de delante iban sin casi gasolina.

Sato perdió el alerón.
En el capítulo de incidentes, el susto del día lo dio Takuma Sato, que perdió el alerón trasero de su BAR a final de recta. Iba a 300 km/h, y el bueno del japonés se pegó un susto de consideración: "Es la primera vez que me pasa algo así. El coche hizo un trompo en séptima velocidad. La pena es que no hemos podido completar el kilometraje previsto". Taku salió del coche ligeramente magullado en su rodilla, pero hoy volverá a la pista. También se salieron Barrichello (en la curva Ángel Nieto), Fisichella, y Nelsinho Piquet.

Para Renault todo pinta de colores y, hasta el momento, con Ferrari mirando para otro lado, la única escudería que está cerca es McLaren. BAR no da una a derechas, Williams no llega y Toyota sólo es competitiva a una vuelta. Montoya estrenó ayer en su MP4/20 unos espectaculares alerones en forma de cuerno por debajo de la toma de aire superior para aumentar la carga aerodinámica. Llegarán más piezas antes de Australia, incluyendo un nuevo morro delantero.

Hoy, Alonso podrá trabajar más en la puesta a punto del R25, algo que no pudo hacer ayer por el estado de la pista, con humedades. Que se preparen, el tiburón ataca de nuevo.