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"Fernando, gracias por hacernos felices". El lema de la peña
'F-1 Oviedo', la número 1 de Fernando Alonso, no es una exageración. Nada
impide que sigan siendo sus incondicionales,
ni que les obliguen a cambiar el
nombre de su peña por que
supuestamente entra en competencia
desleal con su marca. Sus
componentes, cerca de 300, son felices siguiendo la estela de su paisano hasta
donde pueden. Ayer estaban seis o siete de ellos en Cheste atentos a los
primeros entrenamientos de Alonso y calculando los viajes de este año. Ya tienen
listos seis, cada uno más variopinto que el anterior, y son el vivo ejemplo de
que no es imposible seguir por el mundo a Fernando, que no es un sueño
'montarse' un viaje con hotel y entrada incluida a un gran premio sin pasarse de
los 300-350 euros en las carreras de cerca, en las europeas.
Será porque
uno de los miembros de la peña trabaja en Marsans y está explotando esta nueva
veta de viajes al precio más barato posible a través de touroperadores locales,
de compañías de vuelo baratas o de lo que sea.
Y no es el único. El RACC,
por ejemplo, se compromete a montar un viaje a la carta, con aviones, autobuses
y hoteles, y a encontrar una entrada del precio que se le pida para la carrera
elegida de las 19 que componen el Mundial. Otras, como El Corte Inglés, preparan
'packs', pero para las carreras españolas tanto de Fórmula 1 como de
Motociclismo, y otras muchas agencias aún no han encontrado en el automovilismo
el enganche para hacer promociones y viajes.
No es tan
difícil Lejos de lo que muchos aficionados piensan, ver Fórmula 1 en
directo no es tan difícil. Para el Gran Premio de España basta con buscar en El
Corte Inglés, La Caixa, el RACC o llamar al circuito. Además, en éste último te
ofrecen alojamiento y posibles ampliaciones turísticas. Y para las de fuera,
prácticamente lo mismo, porque cualquiera puede conseguir una entrada para un
gran premio y combinarla con un viaje por su cuenta.
Un camino para
encontrar 'tickets' es Internet. En las páginas web de algunos circuitos se
pueden obtener aunque con el pago es adelantado mediante el número de tarjeta de
crédito. En el de Francia o Bélgica, mediante fax o e-mail se pueden reservar
hasta 40 ó 50 entradas, pero en otros, como el de Shangai (China), sólo se
pueden reservar de cinco en cinco, enviar el dinero y esperar a que lleguen diez
o quince días antes de viajar. En todos los casos, tras la reserva hay una fecha
límite e insuperable de tiempo en la que, o se paga, o todo se va al
traste.
Otro sistema para seguir a Alonso allá donde vaya son páginas web
de Fórmula 1, como F1-live.com o grandprixtickets.com, independientes de los
circuitos y especializadas en deporte y en venta de entradas, que ofrecen
también sus 'packs' con entrada (con funda y tapones incluidos) a unos precios
similares a los oficiales, aunque siempre hay comisiones de por medio que
encarecen unos 25 euros el producto.
Buenos precios con
grupos grandes Cuantos más intermediarios hay, más va subiendo el
servicio. Y, cómo no, el más viejo de los sistemas. El de viajar sin nada,
dormir en los parkings que rodean los circuitos a un precio módico, y buscar los
reventas en las puertas de entrada, que los hay, como en todos los
lados.
En la peña 'F-1 Oviedo' están deseando que llegue el Gran Premio
de España, porque han reunido a 2.000 para ir a Montmeló todo el fin de semana
por 358 euros, algunos en autobús, otros en avión, todos con hotel, espichas
(meriendas asturianas), bocatas en la carreras y la tribuna más barata posible,
la N, que aun así cuesta 180 euros. Lo siguiente es la 'pelousse'. Irán también
a Mónaco, Francia, Bélgica, Turquía y para China han pedido 100 entradas ya que
aprovechan para pasar toda la semana de turismo. "En Asturias hay más demanda y
muchas salidas las organizamos desde allí, pero a China salimos desde Madrid y
quién quiera puede venirse desde cualquier punto de España.
Salen buenos
precios cuando son grupos grandes, como la peña de Alonso, pero si una pareja
quiere irse de luna de miel, pues se le hace también", decía en Cheste Jorge
Fernández, de Marsans... y de la peña de Alonso.
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