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Fernando Alonso voló desde Mónaco en un avión privado hacia
Valencia en la tarde del martes, tras la presentación oficial del equipo, y este
miércoles ya estaba a las nueve de la mañana rodando en el circuito de Cheste,
con una de las tres unidades del R25 que ha construido Renault hasta el momento.
En el circuito valenciano estaban Ferrari, BAR, McLaren, Williams y Toyota, pero
el equipo que tiene asustados a todos sus rivales es el de Fernando Alonso, si
bien la fiabilidad del coche no estuvo a la altura de lo
esperado, aunque sólo es el principio del desarrollo, como reconoce el
piloto español.
«Es mejor que se rompa ahora todo y llegar a Australia
con los problemas resueltos», apunta Alonso. Tiene razón el asturiano en lo que
dice, y sobre todo ofrece razones cuando se pone al volante del monoplaza y
comienza a apretar a fondo. Con ruedas nuevas, pero con bastante gasolina, al
inicio de una de sus tandas largas de vueltas (30), Fernando marcó por la mañana
el segundo mejor tiempo, con un registro de 1m09.992s, por delante de su
compañero de equipo, Giancarlo Fisichella, que se quedó con un registro de
1m10.135, y muy por delante de Sato, con el BAR nuevo.
Finalmente ese
tiempo no pudo ser mejorado por el asturiano, que por la tarde enlazó tandas de
30 vueltas sin descanso, con paradas para simular repostajes, y continuar
pilotando hasta completar 130 rondas al trazado valenciano. El más rápido hasta
la hora de comer fue Wurz, que finalmente sería de nuevo el más rápido del día,
pero usando un McLaren del año pasado, cuya eficaz aerodinámica es mejor que las
de los monoplazas de este año.
El hecho de que Alonso esté siendo el más
rápido en pista de los pilotos que usan los coches nuevos, y sin apenas
esfuerzo, está preocupando a la competencia. Así, no es de extrañar que los ingenieros de Ferrari se aposten en la puerta de Renault para
espiar lo que puedan del coche nuevo. La lástima fue que Alonso acabó sus tandas
matinales con una rotura de motor en medio de la línea de meta y le imitó
después de comer su compañero Fisichella.
Llega Schumacher
«Tienen un coche muy competitivo, y serán uno de los aspirantes a
los primeros puestos, al menos si se confirman los resultados de aquí. Nunca se
sabe con la gasolina que ruedan, pero están haciendo los tiempos en tandas
largas y eso quiere decir que van con bastante combustible», comentaba el
catalán Marc Gené, que también tuvo un problema con su
Ferrari del año pasado, ya que Barrichello pilotó siempre el que debutará en
Australia.
Las espadas están en todo lo alto, y Michael Schumacher
llegará este jueves a Valencia para intentar frenar los ímpetus del asturiano,
que este año acaba contrato con Renault, aunque la
escudería francesa quiere conservarlo, ya que saben que Fernando es un hombre
ganador, «No me gusta perder ni al parchís. Si hasta cuando mi madre me llevaba
al colegio le echaba carreras para ver quién llegaba antes a la esquina de la
manzana, y si me ganaba me enfadaba muchísimo», ha comentado muchas veces
Alonso.
Si Fernando Alonso no cuenta con un coche ganador podría
plantearse la salida de Renault, y Ferrari está a la puerta del español, aunque
Schumacher y Barrichello tienen contrato hasta 2006 incluido. |