Exigencias del motor en Melburne
El ingeniero de motor del piloto de Renault Fernando Alonso, Rémi Taffin, nos describe las exigencias que para el motor presentará el circuito Albert Park de Melbourne, escenario este próximo fin de semana de la primera prueba del Campeonato del Mundo de F1 2005, el GP de Australia.
Melbourne es un circuito duro para los motores: la sucesión de rectas unidas entre sí por curvas lentas suponen que una buena curva de aceleración del motor para poder salir bien de los virajes lentos y de media velocidad sea más importante incluso que la potencia máxima del motor.
El porcentaje de la vuelta en la que el acelerador va pisado a fondo (64%), así como también la velocidad media del motor a lo largo de la vuelta, son altos; combinado con la temperatura relativamente baja que registra la pista (alrededor de los 22°C) y la alta presión atmosférica (alrededor de los 1010 millibares), implica que el motor desarrolla más potencia. Todo ello supone que las piezas en movimiento del motor sean sometidas a una dura prueba. Elementos como los pistones soportan una gran presión y buscaremos la mejor forma de refrigerarlos para moderar esa presión.

Durante el fin de semana del Gran Premio, nos centramos en establecer los niveles de refrigeración, pero también en los detalles del trabajo electrónico que precisa cada circuito: reglajes del control de tracción, mapa del motor, consumo de combustible y relación de marchas. En general, Fernando prefiere que la respuesta del motor sea lo más progresiva posible: su estilo de pilotaje lo lleva a pisar el acelerador suavemente en la primera mitad del recorrido antes de pisar a fondo y muy rápidamente a la vez que confía en la respuesta del control de tracción. Nuestra estrategia en cuanto al uso del motor para el fin de semana también cambiará este año.

Hemos de ser capaces de gestionar el potencial del motor durante dos Grandes Premios: por ejemplo, la segunda carrera de la temporada será en Sepang, un circuito menos severo para el motor que el de Melbourne. En consecuencia, probablemente optemos por utilizar el 60% del potencial del motor en Australia y dejar un 40% para Malasia. Esto es un elemento nuevo de 2005, y las primeras carreras de la temporada nos enseñarán mucho en cuanto a la mejor forma de preservar el potencial del motor para que éste aguante dos Grandes Premios consecutivos.