Huele a Champang
Huele a gasolina. La familia española de la F-1 duerme cada vez peor. Hay mariposas en el estómago, y todo porque Fernando Alonso podría luchar por la victoria desde la primera carrera. Por si fuera poco con los tiempazos que han convertido al asturiano en el rey de la pretemporada, ahora va Flavio Briatore y da toda una declaración de euforia: "Schumacher tuvo suerte de llegar en una época de vacío. Ganó su primer Mundial en 1994 cuando ya no estaban Senna, Mansell o Prost. Se quedaron Damon Hill y Mika Hakkinen. Ahora, en vez de a Schumacher, tenemos a Alonso. Nuestra filosofía es idéntica y Fernando puede hacer lo mismo, iniciar una nueva era. Gracias al asturiano España ya es uno de los grandes países de la Fórmula 1, como en su tiempo pasó en Alemania con Michael". Son palabras al semanario británico 'Sunday Telegraph'. En dicha entrevista, el jefe del equipo Renault demuestra una confianza absoluta en la arma que llevarán este año, el R25 y vaticina una temporada complicada para los Ferrari: "Nosotros y otras escuderías debemos poner a Michael bajo presión. La pasada temporada él condujo como un taxista, con un brazo apoyado en la ventana. Las cosas le resultaron demasiado fáciles. Si le presionas lo suficiente, puedes batirle, como hicieron Hill y Hakkinen (y también Villeneuve). Renault tiene que conseguirlo por el bien de este deporte, y creo que las cosas serán mejores este año".

A pesar de que el magnate italiano, de 54 años, acaba contrato este año con la escudería francesa, no se le ven demasiadas ganas de dejar las carreras, y menos para acabar siendo el mandamás del Mundial: "No me interesa ser el relevo de Bernie Ecclestone. Para mí la motivación es competir cada día, primero en Benetton, después en Supertec y ahora de nuevo con Renault. El año pasado terminamos terceros en el Mundial de constructores. Esta temporada nuestra escudería y McLaren podemos luchar con Ferrari, así que me encantaría terminar el trabajo". Es decir, que quiere la renovación.

Flavio también explicó sus ideas para abaratar costes en la F-1 y que se centran en una reducción de personal: "He asistido a reuniones sobre cajas de cambio, pero nunca he visto que eso gane carreras. Lo que no tiene sentido es emplear a 800 personas para poner dos coches en pista".

"Kimi, a divertirse".
Y, por último, Briatore dio su particular visión sobre los devaneos juerguistas de Raikkonen: "Si Kimi fuera mi piloto y se marchara a un club para beber y divertirse, no habría por mi parte ningún problema. Un joven piloto no es un robot. No pasa nada mientras no beba el día antes de la carrera. Estos hombres no pueden ser bibliotecarios".