Amento de costes
A nueve días para el inicio del Mundial, los monoplazas de Fórmula 1 han dejado a la altura del betún la revolución técnica, o mejor dicho, involución, impuesta por la Federación Internacional (FIA), ya que los monoplazas punteros, como el Renault R25 de Fernando Alonso, han logrado igualar las prestaciones del pasado año. La FIA pretendía reducir en 3 o 4 segundos la velocidad de los coches y de paso abaratar los disparatados costes, pero nada puede con el talento de los ingenieros.

En febrero, Raikkonen batió el récord de Cheste, Alonso y Fisichella se quedaron a dos décimas del de Montmeló y Fernando y Button rozaron el de Jerez en una viva muestra de que para el talento de los ingenieros no es nada enjugar ese 25 por ciento de reducción aerodinámica, así como las exigencias de unos neumáticos que duren una carrera entera y un motor que dure dos.

El colorido de la parrilla es un ejemplo ineludible. Donde el año pasado había monotonía en el diseño, esta pretemporada han vuelto a aparecer la diversidad más atrevida para paliar esa pérdida del 25% de adherencia. Por encima de todo destacan los 'cuernos' en la cúpula del McLaren, un invento que parece marchar bien, ya que Montoya ha sido el hombre fuerte juanto a Alonso esta pretemporada. Además de los cuernos, la cintura de avispa de este MP4/20 le hacen el más estilizado y sorprendente de la parrilla.

Mucho morro en Ferrari
Hoy se presenta el nuevo Ferrari F-2005 en Maranello, el que debe aparecer en el quinto gran premio del año, pero hasta entonces Ferrari ha apostado en su híbrido por otra solución extraña para paliar la pérdida de efecto suelo decretada por la FIA, el doble alerón delantero en vez de sólo uno curvado como han hecho los demás.

Otro que llama la atención entre los grandes es el nuevo Toyota, que ha situado un tremendo aletín en las entradas de los radiadores. Los demás siguen con los aletines encima de los pontones pero los de Williams están primorosamente integrados con las chimeneas. Además incorpora dos pequeños deflectores en la cúpula, cuando el resto tiene uno (Renault) o ninguno, pudiendo ser grandes (como Toyota o Red Bull) o pequeños, como el R25 de Renault. El coche de Alonso destaca a su vez por esas branquias en el capó motor y un diseño aerodinámico sin grandes alardes, eso sí, tan curvo como el Sauber o el McLaren con sus cinturas de botella de Coca-Cola. Jordan, por ahora es el más estraflario con toda una suerte de protuberancias autóctonas en los pontones.

Motores y neumáticos
Eso en cuanto a diseño. En cuanto a los propulsores, para alargarles la vida sólo se ha incrementado el peso y resistencia de los materiales, así de simple. Algunos han mermado algo la potencia, como Ferrari y BAR-Honda pero Renault ha logrado incrementarla (ronda los 900 CV) ya que partían con mucha desventaja. A esto hay que unir el excelente trabajo de Michelin y Bridgestone que han tardado poco en construir neumáticos que duren toda una carrera, sin perjuicio de los tiempos.

Así que en tres meses, la F-1 ha vuelto al mismo cauce donde acabó en octubre de 2004 e irónicamente, ni siquiera se puede decir que la FIA haya logrado que se ahorre algo, porque el coste para conseguir paliar estas nuevas normas, en tiempo, dinero y material, parece mayor que haber seguido con el mismo reglamento. Aunque, como dice el presidente de la FIA, Max Mosley "lo importante es dónde habrían llegado estos coches sin las nuevas normas"