Ralf hace la pelota a Alonso
La pretemporada 2005 termina y los protagonistas del Mundial más largo de la historia de la Fórmula 1 empiezan a hacer las maletas y las apuestas para la carrera inaugural. Todos los equipos empaquetan material, coches e intendencia para pasar un mes fuera de casa, y recorrer los casi 40.000 km necesarios para disputar las tres primeras carreras del año.

Renault canceló su último día de test ayer en Silverstone y Schumacher fue el mejor en la lluvia de Cheste, en lo que suponen los últimos coletazos antes de Australia, la carrera en la que todos señalan a Renault con el dedo de la victoria.

La última voz ha llegado del lugar más inesperado, de la trinchera enemiga. Ralf Schumacher confía más en Renault que en su propio hermano. "Para el podio de Melbourne veo en este orden una victoria de Renault, seguida de McLaren y Ferrari, que no anda como estaba previsto porque están pagando el haber construido dos coches al mismo tiempo. Renault tiene la máquina mejor adaptada a aquel circuito y un motor ahora menos escaso que los rivales. Es posible que ya no les veamos en Sepang e Imola y reaparezcan en Mónaco, donde ya ganaron el año pasado", sentenció Schumacher Jr. en La Gazzetta dello Sport.