Renault a rito de campeon

 
Renault escribió ayer el enésimo capítulo de su impresionante pretemporada durante la segunda jornada de ensayos en Montmeló. A Fernando Alonso de momento sólo le tose su compañero de escudería Giancarlo Fisichella, que ayer le robó el privilegio de marcharse a casa con el mejor tiempo. Fueron los únicos que bajaron de 1:15 junto con el Toyota del año pasado de Ricardo Zonta. Nada grave teniendo en cuenta que el de este año, conducido por Trulli, terminó en una discreta novena plaza.

Y eso que no fue el día más idóneo para la escudería francesa. Las bajas temperaturas y diversos problemas eléctricos en el monoplaza del asturiano retrasaron el plan de trabajo, centrado en probar los compuestos para la primera carrera de Melbourne. Sin embargo, al final del día los resultados obtenidos eran prometedores. Tanto es así, que Renault ha decidido ampliar su estancia en Barcelona y también sacarán mañana los monoplazas a la pista.

Si el 6 de marzo en Australia se mantuviera la tónica de este invierno, el McLaren de Montoya acompañaría en el podio a los Renault. El colombiano fue cuarto ayer y sigue la estela de los monoplazas azules. Menos afortunado estuvo Pedro de la Rosa, que sustituyó al contusionado Raikkonen al volante del MP4/20.

¿Y Ferrari? Nadie lo sabe. Barrichello fue noveno, y Michael Schumacher, que realizó una simulación de carrera, volvió a quedarse en la cola, sólo por delante de los Jordan.

La FIA vigilará a los tramposos
Max Mosley, presidente de la FIA, dijo ayer que desde su organismo se vigilará estrictamente a los equipos para que cumplan la nueva reglamentación, sobre todo en lo referente a los motores, que deben durar dos grandes premios. "Sabemos que puede haber equipos que rompan intencionadamente un motor para estrenar otro en la siguiente carrera. Estaremos atentos porque estadísticamente no hay tantas roturas, y si a algún equipo le ocurre en demasiadas ocasiones resultará sospechoso".Mosley incidió también en que la FIA también estará encima para que no haya órdenes de equipo durante la carrera: "Eso es más difícil de controlar, pero si podemos demostrar que un equipo interfiere en el carácter deportivo de la Fórmula 1, como hizo Ferrari en Austria, actuaremos". La recompensa para aquel que demuestre que alguien ha dado órdenes de equipo es de 500.000 libras.