El Step 11
Medición y transmisión automática de datos por cable, radio u otros medios desde una fuente remota. Esa es la definición más común de la palabra telemetría, una herramienta que provocó una revolución en la Fórmula 1. Pero como, en cuanto a revoluciones los expertos son los franceses, que empezaron en 1789, ahora Renault va más allá. La escudería gala estrenará en Australia un nuevo sistema electrónico con la potencia de cien ordenadores de sobremesa.

En estos momentos, un monoplaza de Fórmula 1 no podría ponerse en marcha sin la ayuda de la electrónica y el equipo que más avanzado esté en su dominio tendrá muchas posibilidades de vencer. En Renault lo saben y han construido un aparato realmente increíble para que nuestro Fernando Alonso sea campeón del mundo.

Ese prodigio de la técnica, un tópico que siempre es verdad, se llama Step 11 y ha sido posible gracias a la colaboración entre Renault y Magneti Marelli, franceses e italianos trabajando juntos en un proyecto fantástico. La gran diferencia del Step 11, un aparato negro de 20 centímetros, que posee la efectividad de unos cien procesadores Pentium IV, es que une en un mismo utensilio la información del motor y el chasis del monoplaza. El papel de sus chips es analizar, supervisar y ordenar. "La electrónica es el cerebro de un Fórmula 1. El sistema hace, fundamentalmente, dos cosas: transmitir órdenes y recibir datos", dice Arnauld Boulanger, que lidera el desarrollo del software externo de este producto. En el instante en que el piloto pisa el pedal del acelerador, el cerebro del coche desembraga, enciende el limitador de revoluciones, hace girar el eje de la caja de cambios, comprueba que el engranaje es correcto, conecta el embrague y los interruptores en el limitador de revoluciones. Esta operación dura 10 milésimas de segundo y es repetida cientos de veces en la carrera. Este aparato iba a ser comercializado por Magneti Marelli para todos sus clientes en Fórmula 1, pero finalmente es exclusivo de Renault. "La forma en que trabaja el Step 11 es diferente a la de otros equipos", explica Keyvan Sangelaji, director comercial de Magneti Marelli. Mientras, Tad Czapski, el director del proyecto, explica esa diferencia: "Podemos integrar el control de estrategias con nuestro motor. Está diseñado para preservar la vida del motor con la electrónica. Sabremos desde la eficiencia aerodinámica a la adherencia de los neumáticos, la progresión del piloto en pista, etc... todo en un solo aparato, con lo que se reduce peso". Es un sistema creado en poco tiempo, pensado a largo plazo, único para el chasis y el motor y que puede resultar decisivo para que Alonso llegue a ser el mejor.