A por el campeonato del mundo
Vaya inicio de Mundial en Australia. Alonso no ganó, pero fue el vencedor moral con su apasionante remontada. Y se llevó la vuelta rápida en carrera. Su demostración fue tal, que el sueño de ver al asturiano luchando por el título con Michael Schumacher empieza a tomar visos de realidad. Vale que es sólo una carrera (tan buena que requiere por sí sola un análisis aparte), pero por lo menos estamos ante el mejor inicio de la escudería francesa desde que regresó a la F-1. El triunfo de Fisichella y el tercer puesto del asturiano han impresionado a sus rivales. Incluso a Barrichello, que terminó ayer segundo ("Fernando venía realmente deprisa"). Y la conclusión de todos coincide con la de De la Rosa (probador de McLaren): "Renault está un paso por delante de los demás".

"Has hecho una carrera 'di la Madonna". Eso fue lo que le dijo Flavio Briatore a Fernando Alonso nada más terminar el gran premio. Porque la victoria de Giancarlo se daba por segura tras conseguir la pole. El jueves se lo contábamos en estas páginas: "Renault piensa que ganará de calle en Melbourne". Y es que ése era el convencimiento de su equipo de ingenieros, aunque de cara al exterior quisieran guardar las formas. La razón de tanto optimismo fue una pretemporada de ensueño.

El R25 se mostró en Albert Park como un conjunto equilibradísimo. Con un gran motor, con 320,7 km/h en la recta de meta. Sólo superado por los 322,7 km/h del Ferrari de Schumacher. Al menos en este primer gran premio, el propulsor RS25 de los bólidos azules se ha mostrado fiable. Malaisia, con un fuerte calor y altísima humedad, puede ser su prueba de fuego. El nuevo monoplaza de Alonso también se ha confirmado como el que mejor cuida los neumáticos. Los tiempos apenas decrecieron y las Bridgestone de Barrichello sólo fueron parejas a las Michelin en las últimas diez vueltas. Y el asturiano estuvo rodando en 1:26 hasta el mismísimo final de carrera. Este hecho y su estabilidad (ayer se mostró como una madre en las curvas ante las batallas a las que le sometió Fernando) acaban de configurar un package, como se dice en el argot, completísimo. Si a eso le añadimos dos pilotos y el primer cero del año para Michael Schumacher, el panorama es perfecto. Lo único que puede echar al traste el trabajo de Renault es el arma que Ferrari prepara, el F2005, que deberían estrenar en Barcelona.

Si las cosas van mal lo adelantarán a Imola o Bahrain. Sin embargo, Pat Symonds, jefe de ingeniería de la escudería francesa, no le tiene miedo: "Lo importante no es lo que tengan preparado otras escuderías sino nuestra evolución. Y ésta va a ser constante. En Malaisia, por ejemplo, estrenaremos un par de piezas aerodinámicas. Nuestra misión es que el coche sea el más rápido en todo momento".