GP de Australia, Fernando Alonso tercero

Fernando Alonso empezó la temporada igual que el año pasado: en el podio. El piloto español fue tercero en el Gran Premio de Australia, dominado de principio a fin por su compañero Giancarlo Fisichella, tras una impresionante remontada que incluyó la vuelta rápida de la carrera. En medio de los dos pilotos de Renault, equipo que se ha mostrado por encima del resto, terminó Rubens Barrichello. El campeón mundial, Michael Schumacher, se retiró tras un toque con Nick Heidfeld.

Un año más, Fernando Alonso vuelve al podio de Australia tras completar una espectacular remontada desde el 13º puesto que tenía en parrilla. El asturiano completaba el doblete de Renault en una carrera que venció su compañero Fisichella. Barrichello terminó segundo, manteniendo el orgullo de Ferrari, ya que Schumacher completó un aciago fin de semana con un abandono.

Nos quedaremos con la duda de saber qué hubiera pasado si la primera serie de calificación hubiera tenido las mismas condiciones para todos. Es jugar a ser adivino, pero lo cierto es que por esos caprichos de la climatología parecía que la carrera estaba muy decantada de antemano. Y así fue para Fisichella, líder cómodo de principio a fin.

  • Renault presenta su candidatura

Pero por detrás de él hubo tiempo y material suficiente para echar por tierra la idea de que la apuesta de Renault no era ganadora. Esta réplica se basó en el dominio de Fisichella, pero sobre todo en el carisma de Fernando Alonso, capaz de alcanzar un nuevo podio tras una espectacular remontada.

Lo del asturiano es cosa de estudio. Él es la constante de una ecuación en la que la mecánica de su coche, la estrategia del equipo y el inestimable talento de sus manos dan como resultado una posibilidad que empieza a dejar el camino del sueño para hacerse real. Sólo así se explica que el español alcance un podio que apenas unas horas antes parecía increíble. Sin embargo, la carrera de Alonso no es un milagro, sino la promesa de espectáculo y resultados. La ilusión ya está generada.

  • Ferrari reflexiona

Entre los dos coches de Renault se coló Barrichello. Escudero habitual de Schumacher, tuvo que asumir el protagonismo por parte del equipo italiano y lo hizo bien, remontando también desde su décima posición de salida y dando de paso un toque de atención a quienes pensaban en una Ferrari deshauciada.

Faltó Schumacher en la foto del podio, y como advertencia, más real y tangible que nunca, su puesto fue ocupado por un piloto de Renault. Pero el caso del alemán debe analizarse con cuidado. Aunque eso sí, el que la suerte no le haya acompañado ya es al menos un signo diferencial con respecto a otros años. En todo caso, este mal resultado del 'kaiser' podría adelantar la llegada del nuevo coche. Veremos si hasta entonces les siguen poniendo las cosas difíciles.

  • McLaren, la otra alternativa

Otros de los llamados a meterse en la pomada son los McLaren. Discreta carrera de Montoya -sexto- pero muy buena de Raikkonen -octavo-. Pese a que el colombiano sumó más puntos, 'Kimi' debería apuntarse el duelo entre compañeros. El finlandés se vio obligado a salir desde los boxes, tuvo que hacer una parada extra para arreglar una parte desprendida del chasis y aún así tuvo tiempo para alcanzar un punto. Un buen resultado para la otra escudería destinada a amargar la vida a Ferrari esta temporada.

El desorden alimentado por la lluvia en la clasificación dió lugar a una carrera extraña, no tan accidente como en temporadas precedentes y que dio importancia a algunos actores llamados a un papel secundario. Fue el caso de los Red Bull: Coulthard -cuarto- rozó un podio con el que la nueva escudería ni soñaba y Klien acabó séptimo. Más perdidos acabaron los Williams, 'salvados' por el quinto puesto de Weber y los BAR Honda, que demostraron que aún deben trabajar duro para solucionar los problemas de los test invernales. Tienen tiempo, Australia es la primera carrera y esto no es como empieza sino como acaba. La bandera de cuadros siempre dicta sentencia.