Mas desconcierto...Una mala norma...Una mala aplicación
La aclaración que hizo el miércoles la Federación Internacional del Automóvil (FIA) sobre el reglamento de los motores, que deben utilizarse para dos Grandes Premios consecutivos, y su distinción entre abandono accidental y abandono voluntario, han causado aún mayor desconcierto entre los ingenieros que la norma primitiva.

Para Denis Chevrier, responsable de los motores de Renault en los Grandes Premios, la primera norma de cambiar el motor si el coche abandonaba en carrera, aunque fuera de forma voluntaria, era, al menos, igual para todos.

Al intervenir el factor humano, que debe decidir por parte de la FIA qué abandonos son justificados y cuales no, hace que, tras la aclaración de la FIA, la norma sea injusta, "ya que va a ser imposible medir a todos por el mismo rasero y eso va a levantar suspicacias".

Denis Chevrier no ha dudado en hacer un símil con el fútbol. "Ahora habrá un árbitro, que además no tendrá jueces de línea", subrayaba esta tarde bajo el calor sofocante del circuito de Sepang, donde la temperatura ha alcanzado los 38 grados centígrados.

Liberados los motores
Los motores, que son precintados al acabar el Gran Premio, ya que no pueden ser puestos en marcha entre carrera y carrera, para lo cual se sellan los escapes, han sido liberados esta mañana por los comisarios técnicos del Gran Premio, que han comprobado que los precintos no han sido manipulados.

Entonces ha llegado el momento de que los mecánicos se hayan puesto manos a la obra, para preparar los coches para los entrenamientos libres de la mañana, mientras algunos pilotos daban la tradicional vuelta a pie por el circuito, para analizar cada metro de la pista, por donde se pueden cortar las curvas, o por donde no es conveniente pasar.

Los pilotos de Renault Fernando Alonso y Giancarlo Fisichella lo han hecho a primera hora de la mañana, 9.35 locales, cuando el sol ya apretaba fuerte, 34 grados centígrados, para cuando han concluido el recorrido, una hora después, reunirse con los ingenieros, para preparar ésta segunda prueba del campeonato del mundo de Fórmula Uno.

Para aclimatarse al fuerte calor y la humedad, la mayoría de los pilotos han permanecido en la zona y así el colombiano Juan Pablo Montoya (McLaren-Mercedes) ha permanecido en Singapur, con un clima muy parecido al de Kuala Lumpur.

Dura adaptación
Según los médicos hacen falta de tres a cuatro días para que el cuerpo se adapte a la temperatura y los entrenamientos que realizan con los preparadores físicos se realizan en el exterior y no en el gimnasio.

Asimismo deben ingerir una gran cantidad de líquidos, entre tres y cuatro litros diarios, y también tienen un régimen de comidas especial, establecido de acuerdo a su preparador físico, para que contengan una cantidad suficiente de proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas y minerales, para que estén en perfecta forma.

Por último en la carrera del domingo los pilotos sufren de temperaturas superiores a los 50 grados en el interior del coche y la pérdida de fluidos puede llegar hasta los cuatro litros y eso que en el coche llevan aproximadamente un litro de bebida isotónica en el interior del coche, para evitar la deshidratación