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Territorio
Alonso
Capítulo dos de la edición
2005. GP de Malaisia, circuito de Sepang. Territorio Alonso, escenario favorable
a las aspiraciones de esa escudería revelación (al menos para algunos) que se
llama Renault. Sobre todo teniendo en cuenta los antecedentes del piloto
asturiano: primera pole y primer podio en la temporada 2003, la del debut en
competición con la marca del rombo (antes había sido su probador durante
2002).
Y si el
GP de Australia era el de la incertidumbre por aquello del arranque del Mundial,
el de este fin de semana puede ser el de la confirmación. La confirmación del
potencial de la 'Cuadra Briatore', confirmación de las prestaciones de su
monoplaza, confirmación de las complicaciones para Ferrari y confirmación de
dónde ha situado a cada uno el nuevo reglamento.
Porque tampoco faltarán incógnitas
en Sepang. Por un lado, conocer cuánto aguantan los motores ahora que
obligatoriamente tienen que durar dos grandes premios completos. Y será una
prueba especialmente exigente, tremendamente dura. El clima malayo es de los que
provoca sofocos sólo con recordarlo: altas temperaturas y elevada humedad
ambiental. Algo así como poner a funcionar esa joya mecánica a 19.000rpm dentro
de una sauna. Por suerte, el régimen máximo no es lo habitual en este trazado,
ya que los pilotos sólo aceleran a tope durante el 57 por ciento de cada vuelta,
aunque las dificultades vienen por otro lado, tal y como explica uno de los
ingenieros de motores de Renault, Fabrice Lom: "La alta temperatura y la humedad
provocan que la potencia disponible disminuya, por lo que hay que aumentar el
régimen del motor para recuperar ese rendimiento perdido. Eso aumenta la
temperatura, lo que nos obliga a incrementar la refrigeración. Se trabaja así en
condiciones un tanto contradictorias y encontrar el equilibrio es una de las
claves del éxito".
Condiciones extremas. Los neumáticos serán otra de las
preocupaciones principales de los ingenieros durante el fin de semana. Las
condiciones ambientales son extremas para las gomas y nadie tiene muy claro cómo
se comportarán durante todo una carrera.
Las simulaciones y los test sirven
para tener referencias del desgaste y la adherencia a medida que pasan las
vueltas, pero en competición las cosas pueden cambiar y se producen situaciones
difíciles de reproducir teóricamente. Lo que sí saben ya los especialistas es lo
que pide Sepang a las ruedas: curvas rápidas que someten a una enorme presión a
los neumáticos (muy superior a la de Australia), lo que se traduce lógicamente
en un mayor desgaste.
Por suerte, el esquema de suspensiones del R25 se ha revelado muy
cuidadoso con las gomas y eso puede ser una ventaja añadida tanto para Alonso
como para su compañero Fisichella. Aunque en el equipo no quieren lanzar las
campanas al vuelo, como justifica el ingeniero de chasis Alan Permane: "El nivel
de desgaste de neumáticos que presenta el R25 es muy uniforme; sin embargo,
todavía estamos comenzando la temporada y aún no hemos completado grandes
distancias bajo unas temperaturas tan elevadas".
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