A por el doblete
Pedro de la Rosa estuvo a punto de cumplir el sueño de toda su vida hace cinco años. En el Gran Premio de Alemania de 2000 llegó a acariciar el podio durante casi dos tercios de la prueba. Pilotaba un Arrows negro con notas naranjas, un coche que se adaptó aquel año al viejo Hockenheim como un guante. Pedro salió quinto con aquel coche británico propulsado por un motor Supertec (salido de Renault como los de hoy de Alonso) y mantuvo la tercera plaza hasta la vuelta 35, cuando se salió en la entrada al estadio y una excursión por la hierba le relegó al sexto final. Hubiera compartido honores con Barrichello (Ferrari) y Hakkinen (McLaren), pero al final del día quedó de nuevo la pesadumbre de que la F-1 era un coto cerrado para los españoles.

Fue lo más grande en la era moderna hasta la irrupción de Alonso, que transformó en pocas semanas de 2003 la percepción que se tenía en nuestro país de este deporte. En pleno cenit de la 'Alonsomanía', cuando los ojos del mundo se han girado hacia un asturiano que amenaza al más grande de todos los tiempos, que lidera el Mundial y que atesora 10 podios y dos victorias, Pedro tendrá otra oportunidad.

El destino ha querido brindarle al barcelonés de 34 años la posibilidad de resarcirse con un guiño precioso. Podrá competir con el McLaren-Mercedes, uno de los mejores coches de la actualidad y lo hará con alguien que saltó aquellos imposibles con creces y que busca otros. La posibilidad de un doble podio español planea sobre este Gran Premio de Bahrein, en este circuito perdido en el desierto a 6.000 kilómetros de casa.

Fernando dio la bienvenida a Pedro
Alonso dio la bienvenida a Pedro en la rueda de prensa oficial de la FIA, en la que el asturiano fue el primer protagonista en la jornada de ayer. "Estoy feliz por que corra... Que haya dos españoles es muy bueno para el automovilismo español y para el aficionado que cada día lo es más en España. Van a poder disfrutar más de la carrera teniendo a dos españoles en la pista. Y además, el hecho de que Montoya, que va sexto en la clasificación, no puntúe en unas cuantas carreras me va a venir muy bien", dijo con un toque de humor el líder del Mundial.

Mientras tanto, Pedro va metiéndose en su papel cada hora que pasa y avisa de que es el gran momento de su vida. "Esta carrera en mi cabeza ha estado un millón de veces. Desde que supe que estaba aquí he ido a doscientos por hora cada minuto del día, y quiero parar ya, porque ahora lo importante es coger el coche y darle gas", decía un eufórico De la Rosa, tras hacerse la foto oficial del equipo con Kimi Raikkonen. Luego, confió en un posible podio español. "Sí, podría darse que estemos los dos en el podio, aunque él ya lo ha hecho dos veces este año", añadió.

Pedro también cuenta
Alonso tampoco descarta a Pedro como un posible rival en la carrera del domingo. "Todo el mundo cuenta. También cuentan los dos Red Bull, los dos Toyota, los dos McLaren y los dos Ferrari. Pero bueno, nosotros somos el equipo que de momento ha ganado y creo que todo el mundo cuenta más con nosotros que nosotros con ellos", declaró.

Por su parte, Pedro no tiene más en el horizonte que un domingo, el de la carrera de su vida, y el catalán avisa: "Lo importante es ir a tope, no creo que haya otra alternativa, porque realmente esto es una carrera y no se puede afrontar de otra manera y no puedo ir a verlas venir. Quiero que lo tenga muy claro todo el mundo. La gente lucha por un campeonato y yo por una carrera, así que espero que vayan con cuidado conmigo. Quiero que sea eso lo que estén pensando porque no voy a hacer compromisos". La receta para lograrlo será sencilla: "Estar suelto, hacer como si nadie me mirase. Y realmente eso es lo que yo quiero, estar tranquilo, y hacer las cosas como yo sé".