El factor Alonso

Tener un buen coche en Fórmula 1 no lo es todo. Para dar ese salto de calidad que hay entre pelear con los de cabeza y ganar una carrera se necesita un buen piloto. Sobre todo cuando el coche no es una perfecta máquina de relojería como lo era el año pasado el Ferrari. Después de dos carreras se ha visto que esta temporada las cosas se han igualado mucho entre los equipos, salvo la honrosa excepción de la escudería italiana, que se ha visto obligada a adelantar el debut del F2005 -el nuevo coche- para el próximo fin de semana en el Gran Premio de Bahrein. Sin embargo, hay un equipo que ha destacado por encima de los demás, Renault, que se ha situado en cabeza del Mundial de constructores y pilotos.

En este éxito de la escudería francesa en las dos primeras carreras de la temporada el factor Alonso ha tenido mucho que ver. El piloto asturiano concluyó tercero en Australia gracias a una emocionante remontada después de partir desde la decimotercera posición. Y el pasado fin de semana en Malasia consiguió la segunda victoria de su carrera, partiendo desde la pole.

Aparentemente se podría pensar que Renault y Fernando Alonso lo han tenido fácil en este arranque de temporada porque el coche se comporta bien. Pero analizando los tiempos por vuelta del Gran Premio de Malasia se concluye que el pilotaje del ovetense supuso una ventaja decisiva para ganar la carrera, ya que la comparativa con otros pilotos sitúa a McLaren a un nivel muy parejo.

Fernando Alonso tuvo que emplearse a fondo para lograr esa ansiada victoria. Y no sólo por los casi 50º de temperatura que tuvo que soportar en el «cockpit» al inicio de la carrera, superando en algunos momentos los 75º, con lo que ello supone de sudoración y deshidratación al no poder beber por una avería en el dispositivo que le debía de suministrar líquido durante la prueba. Alonso tuvo que emplearse a fondo porque el coche no fue de los mejores en carrera y sólo la optimización de recursos y la inteligencia que desborda el ovetense al conducir permitieron a Renault mantenerse al frente y consolidar su liderato en el Mundial por equipos. El otro piloto de la escudería francesa, Giancarlo Fisichella, terminó en la curva 15 de la vuelta 37.ª su participación después de una colisión con el Williams de Mark Webber.

El finlandés Kimi Raikkonen, con su McLaren Mercedes, fue el más rápido por vuelta en carrera. Marcó esa vuelta rápida por delante de Heidfeld, Trulli y Alonso, que en este apartado tuvo que conformarse con el cuarto puesto. Un inoportuno reventón de una rueda apartó a Raikkonen de los puestos de honor, mientras que Heidfeld fue tercero y Trulli, segundo en el podio.

Esas vueltas rápidas no son significativas si no se comparan con lo que se llaman vueltas «ideales». Cada vuelta está dividida en tres sectores y en cada sector se toman referencias de tiempos. Una vuelta ideal es la suma de los tres mejores tiempos en cada sector. Ahí Fernando Alonso ocupó el primer lugar, seguido de Raikkonen y Heidfeld. La diferencia entre el asturiano y el finlandés, sin embargo, fue mínima, de apenas una décima de segundo. Quiere esto decir que los coches Renault y los McLaren están tan parejos que sólo la conducción de sus pilotos marca diferencias. Fernando Alonso, en estas dos primeras carreras de la temporada, ha marcado esas diferencias.

Pero por el mismo motivo cualquier descuido puede significar que un McLaren, o incluso un Williams -escudería que también ha tenido un sólido arranque de temporada- se puede poner por delante de los Renault. Eso sin contar con Ferrari, que en cualquier momento puede despertar.