|
Renault ha hecho un coche
fantástico, pero no creo que aguante el ritmo de evoluciones de los otros
grandes a lo largo del año". Son palabras de uno de los ingenieros rivales de
Fernando Alonso, de nuevo favorito en Bahrain. Y un sentimiento que se ha
extendido por el paddock. Esperemos que se equivoque, pero conviene dejar claro
que el asturiano se enfrenta a un monstruo, Ferrari. Un estudio de la
prestigiosa revista 'F-1 Racing', revela este mes que, mientras todos ajustaban
costes en 2004, la escudería italiana se gastó 329,32 millones de euros para
arrasar en el Mundial. En contrapartida, Renault sólo empleó 199,75. Es decir,
entre ambos hubo una diferencia de presupuesto de 130,57 millones. Lo que es lo
mismo, la bagatela de más de veinte mil millones de las antiguas
pesetas.
Porque
la escudería francesa fue la sexta en el total, por detrás de BAR-Honda y lejos
del despliegue brutal de Toyota (306,89 millones), que ha alcanzado ya una
plantilla en su sede de Colonia de más de 1.300 personas (algunos eventuales,
eso sí). Parece que Renault optimizó mejor que otros sus recursos.
McLaren-Mercedes roza los mil empleados. Y Ferrari anda por los 900. Sólo para
poner un coche en pista. Respecto a la temporada anterior, casi todos
mantuvieron sus presupuestos, menos el mito del Cavallino y los ya citados de
Toyota. Ellos consiguieron elevar la cifra total hasta los 1.960,14 millones de
euros. Se trata, sin duda, del deporte más caro del mundo.
Sin embargo, en Ferrari no son
tontos. Montezemolo, su presidente, ha aceptado prolongar el Pacto de la
Concordia hasta 2012 (el actual concluye en 2008) a cambio del 5% de los
ingresos del Mundial, antes de que puedan verlo el resto de las escuderías. Esto
les supondrá 246,8 millones de euros por este concepto en ocho años. Así no
extraña que el año pasado hicieran 56.000 kilómetros de tests. A 800 euros de
coste por kilómetro, echen cuentas. Y 48,46 millones para evolucionar el
monoplaza. ¿Cuánto se estará gastando ahora para volver a
ganar?
A
diferencia de su preparación de invierno, Renault siempre ha sido cicatera con
los tests durante la temporada. Usan mucho los simuladores informáticos. La
pasada campaña se quedaron como la sexta escudería y última de las grandes, con
un gasto de 21,94 millones, menos de la mitad. Ahora que disfrutamos de un
momento dulce, con el R25 y Alonso en plan dominadores, conviene advertir de que
esto no se puede parar. Renault debe intensificar la mejora de un coche tan
prometedor si quiere llegar al final de año luchando por el
título.
los
presupuestos
Escudería/Millones de euros Ferrari: 329,32 Toyota: 306,89 McLaren: 277,62 BMW: 274,74 BAR: 265,46 Renault: 199,75 Sauber: 113,14 Jaguar-Red Bull:
110,52 Jordan:
52,37 Minardi:
30,33
Total:
1.960,14
|