Borja Garcia prueba un F1

Toyota brindó al valenciano la posibilidad de pilotar el TF104-B, monoplaza utilizado por la escudería la temporada pasada en el Mundial.

Borja García se marca metas a corto plazo. Su sueño, como el de cualquier otro piloto, es correr en Fórmula 1, pero es consciente de que aún le queda camino por recorrer. Tras pasar por la Fórmula Nissan, el valenciano debutó en 2004 en la Fórmula 3 y, con una superioridad notable, se proclamó campeón de España. Este año participará en la temporada inaugural de las GP 2 Series, una competición que toma el relevo a la F-3 y que se considera la antesala de la F-1.

Su primer campo de batalla será, el próximo 22 de abril, Imola y para empezar a calentar motores qué mejor que entrenarse... con un Toyota de F-1. La escudería japonesa brindó ayer a Borja la oportunidad de pilotar el TF104-B -monoplaza utilizado por Toyota la temporada pasada- en el emblemático circuito Paul Ricard como premio a su extraordinaria actuación en la F-3 española. "Ha sido el mejor día de mi vida con diferencia porque era un sueño para mí. No me lo creo, aún estoy en una nube", aseguró García.

En un trazado de 3'818 km, el piloto del equipo Racing Engineering tuvo su primera toma de contacto con el Toyota el viernes por la tarde, aunque la fuerte lluvia sólo le permitió dar una vuelta. La hora de la verdad llegó ayer. En una jornada marcada por una temperatura ambiente bastante fría (8°), Borja rodó seis tandas para completar un total de 47 vueltas. Su mejor crono se situó en 1:08.362, un tiempo muy positivo según el propio piloto. "Estoy muy contento porque me ha sorprendido adaptarme tan rápido al coche. Cuando el viernes di la primera vuelta para probar los pedales, me impresionó bastante la aceleración y creí que hoy -por ayer- lo tendría más complicado. La verdad, sin embargo, es que me he acostumbrado bastante bien a la potencia", explicó el valenciano.

Los primeros sorprendidos ante la soltura de Borja García fueron los ingenieros de Toyota. El piloto, de 22 años, comentó muy orgulloso: "El equipo está bastante contento, sobre todo porque no he roto nada, no me he salido de pista ni he hecho ningún trompo", aunque no todo fueron facilidades. "Del Toyota me ha sorprendido todo, en especial los frenos. Me ha ayudado el hecho de haber rodado en Paul Ricard con un GP 2, pero he notado bastante la frenada ya que hay diferencia entre los frenos de carbono de este coche y el de F-1", analizó. Por contra, Borja resaltó que el GP 2 que conducirá esta temporada "es un pelín más complicado que el F-1 porque no lleva control de tracción ni dirección asistida".

No cabe duda de que el valenciano tardará en olvidar su primer entrenamiento con un F-1: "Al final me ha sabido a poco pues cuando le he cogido el truquillo ya tenía que acabar. No creo que exista algo con ruedas que corra tanto. Mi objetivo es hacerlo lo mejor posible con el GP 2 para así poder hacer otro test como éste o ser piloto de pruebas", apostilló.

El presente de Borja se sitúa ahora en Imola, donde el viernes debutará en el GP 2, competición donde también toman parte pilotos conocidos como Pantano, Bruni, Kovalainen o Speed. Su objetivo este año es "quedar entre los cinco primeros" y en un futuro quién sabe si logrará su sueño de correr en F-1. El camino no es fácil, pero calidad y ganas le sobran.