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LA ESTADISTICA |
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La historia, la
estadística, está del lado de Fernando Alonso. Un triplete del
asturiano (su tercera victoria consecutiva) le debería conducir al
título mundial de Fórmula 1. Al menos eso dicen los resultados de los
últimos quince años. En este largo periodo de tiempo el triplete ha conducido casi siempre a la corona. El último caso fue el de Michael Schumacher en 2003. Esa temporada, la de la última crisis de Ferrari, el 'Kaiser' sólo se impuso por una renta de dos puntos a Kimi Raikkonen (93 a 91) al final del certamen. Sin embargo, después de un mal comienzo, el triplete en San Marino, España y Austria le colocó de nuevo en la pomada. El ovetense lleva en sólo tres carreras un tercio de los puntos que necesita para ser campeón. Es pronto para hacer cálculos certeros, pero esto pinta de maravilla. Ferrari reacciona. Y eso que ayer Ferrari, como ya analizaremos más adelante, demostró que se lo va a poner más difícil que nunca. No en vano se ha gastado 4,5 millones de euros en los entrenamientos privados de estas dos últimas semanas en tres circuitos diferentes. Este año ha utilizado veinte días de pruebas por los ocho que ha rodado Renault. Pero sigamos con la historia. Si Alonso gana mañana en Imola entraría en un club de ilustres de la biblia del automovilismo deportivo. El de los pilotos con tres victorias o más sucesivas en un mismo año. En ese club se encuentra Schumacher, que lo ha hecho en cinco ocasiones (95, 98, 2000, 2002 y 2003). De ellas, sólo en una no se proclamó campeón del mundo. Fue en el 98, y lo hubiera sido si no llega a chocarse bajo la lluvia de Spa con David Coulthard. Pertenecen también a este selecto grupo Juan Manuel Fangio, Jackie Stewart, Niki Lauda, Alan Jones, Alain Prost (todos con dos tripletes), Nigel Mansell (en 1991 y 1992), Damon Hill, Stirling Moss, Jim Clark, Ayrton Senna y Mika Hakkinen. Todos ellos han sido campeones del mundo. Mansell arrasó a sus rivales después de imponerse en Suráfrica, México y Brasil. Prost se aseguró el triunfo en 1993 después de dominar en Canadá, Francia e Inglaterra. Y Damon Hill, en el 96, se marcó otro hat trick en Australia, Brasil y Argentina. Un arranque similar al de Alonso fue el del finlandés Mika Hakkinen en 1998, con dos victorias (Australia y Brasil) y un segundo puesto en Argentina. Al final terminó en lo más alto. A pesar del dominio asombroso de Michael Schumacher y su Ferrari en las últimas temporadas y a sus siete triunfos seguidos de 2004, el germano no ha podido batir todavía el récord de Alberto Ascari, nueve triunfos consecutivos entre las temporadas 52 y 53. Eso se ve ahora todavía lejano, pero, con una temporada tan larga de 19 grandes premios, para ganar el título se necesitan seis o siete victorias. Quedan cuatro para este objetivo. Dales duro, Fernando. |