EL JEFE DE LOS MOTORES

Cada miembro del equipo Renault F1 tiene su propia experiencia en el deporte de motor. Esta es la primera de una serie de entrevistas en las que los componentes del Renault F1 Team nos divertirán con sus anécdotas.

Lleva 18 años en Renault, y hoy Denis Chevrier es el Director de Operaciones de Motor del Renault F1 Team. Este hombre, fiel a la marca Renault, se unió al Renault Sport en el año 1985. "Me presentaron al mismo tiempo que la inyección electrónica", bromea. En Renault se encontró con un mundo completamente nuevo y lleno de posibilidades, y progresivamente fue escalando posiciones en su carrera. En el año 1989, cuando el Renault F1 Team decidió volver a la F1 con el motor V10, el ingeniero se había convertido ya en uno de los hombres clave para su equipo. De los cuatro títulos mundiales que Renault ganó, Denis estuvo en todos. En 1992, como Ingeniero de Carrera de Nigell Mansell. En 1993, de Alain Prost. En 1996, de Damon Hill, y en 1997 de Jacques Villeneuve.

Denis tiene hasta el momento muchos recuerdos increíbles. El más sorprendente es quizás una visita a Tyrrell, equipo-cliente de Renault en 1985 y 1986. Denis trabajaba entonces como ingeniero de apoyo del equipo británico. "Recuerdo que teníamos que hacer una prueba y tuve que trasladar un motor R18 con herramientas y piezas mecánicas por mi cuenta, desde Viry hasta el Reino Unido. Eran otros tiempos. En aquellos días la División de Motor trabajaba para tres equipos y estaba formada por un ingeniero, un técnico de electrónica y tres mecánicos", sonríe Denis al recordar los días en que trabajaba con el equipo Tyrrell tanto en los test como en las carreras. "No era el clásico trabajo que se aprende en los libros", explica. "Necesitabas ser muy organizado, tener a punto las herramientas, llevar tu propio control de las listas de inspección, estar siempre preparado para entrar en acción y ser completamente independiente. Fue una época inolvidable."

En el año 1985 Denis comenzó trabajando en la F1 y fue testigo de excepción de la introducción del motor electrónico en la F1. "En seguida nos dimos cuenta de que se estaba dando un enorme paso adelante", nos explica Denis. "Por supuesto las cosas que podíamos controlar con nuestra "caja negra" eran muy limitadas, pero ya entonces habíamos empezado a intuir lo que podía hacerse en términos de control del motor y adquisición de datos. Este desarrollo marcó un hito y abrió las puertas de muchas áreas de investigación. ¡Fue fantástico!

Hoy el trabajo de Denis está centrado en afrontar con éxito la nueva regulación del 2005, y aunque no le sobra tiempo para recordar el pasado, afirma que nunca olvidará el camino que ha recorrido. "Desde un punto de vista personal he conocido gente extraordinaria", concluye. "Eso es lo más importante. Puede que lo principal en mi trabajo sea la técnica y la mecánica, pero por encima de todo eso, la F1 es pasión y emoción."