LA FIA AVISO

Ayer la FIA hizo público en un comunicado que la propuesta de la chicane era inadmisible ("podían demandarnos a nosotros en caso de accidente") y que los compuestos con especificación de Barcelona eran también inseguros. Y que ya avisó del peligro por carta de Max Mosley, su presidente, el 1 de junio pasado: "A lo largo de la temporada hemos detectado muchos fallos en los neumáticos. Los suministradores de ruedas deben asegurar la seguridad de sus compuestos aunque esto merme sus prestaciones". Carta que escribió tras el accidente de Raikkonen en Nurburgring.

En la nota de ayer, la FIA cree que los equipos deberían haber competido con normalidad pero "disminuyendo la velocidad en la curva trece". Esta última apreciación es fácil de hacer desde un despacho, pero seguro que los pilotos habrían aumentado el ritmo a lo largo de la carrera y el gran premio podría haber acabado en desastre. También les daba la posibilidad de parar en boxes más veces, pero sin excederse en el número de compuestos que tuvieran disponibles. Es decir, que sólo podrían haber hecho dos detenciones más, cuando las ruedas sólo aguantaban diez vueltas.

Los equipos cedieron mucho más de lo que parece. Siguiendo los consejos de Michelin, las escuderías implicadas pidieron a toda costa la chicane. Y en último término solicitaron incluso correr sin puntuar, entregándole todo el botín a Bridgestone, para no dañar su imagen en Estados Unidos. No hubo forma. Ferrari podría haber apoyado alguna de las ideas pero se limitó a sentarse a esperar como caían sus enemigos. La sonrisita de Todt debajo del podio lo expresaba todo. Su postura fue legítima, aunque sus rivales ya tienen otro motivo para tenérsela jurada.

Los organizadores del Speedway dicen que van a pensarse lo de albergar la F-1 otra vez, y les han ofrecido ya en compensación a sus espectadores la posibilidad de que la entrada del pasado domingo les sirva para ver la siguiente prueba de la Champ Car en Cleveland. "Una carrera de verdad", según se mofan en los programas deportivos.

Williams y renault no tuvieron problemas
De los siete equipos Michelin, sólo dos, Williams y Renault, no tuvieron indicios de reventón durante el fin de semana. Toyota y BAR fueron los que más sufrieron. También McLaren. Frank Williams quería correr, pero entre Michelin y Briatore, al que tampoco le venía mal, le convencieron.