"TENGO QUE MEJORAR"

Tranquilo. Sereno. Relajado. En un pequeño despacho del box que tiene Renault en el circuito de Indianápolis, alrededor de una mesa redonda, Fernando Alonso dedicó la jornada de ayer a atender a diversos medios de comunicación. Con las pilas recargadas después de haber pasado unos días de descanso con su familia en Nueva York. En una entrevista exclusiva con este medio, el piloto asturiano sacó a flote su faceta más humana.
-¿Qué le queda por aprender en Fórmula 1? ¿En qué le gustaría mejorar?

-Me gustaría mejorar en todo. A todos los pilotos nos gustaría ser mejores de lo que somos. En la pista se hace todo lo que se puede y el coche unas veces responde de una manera y otras no. Siempre se hace lo mejor que se sabe para escoger los neumáticos, los reglajes... Cuanta más experiencia tienes, mejor eres, y desde 2001, cuando empecé en Fórmula 1, hasta ahora creo que he mejorado un poco en todo, sin destacar en ningún aspecto en especial. Supongo que con el paso de los años seguiré mejorando, pero si tuviera que pedir algo sería que en un solo año aprendiera muchas cosas.
-¿Un gran piloto es más cuestión de manos o de cabeza?
-Más de cabeza, porque los veinte pilotos que corremos hoy en día en Fórmula 1 todos tenemos buenas manos al volante o al menos se supone que tenemos esa habilidad para conducir un coche a más de 300 km/h. La diferencia entre unos y otros supongo que será más de cabeza.
-Siempre ha dicho que su padre ha sido fundamental en su trayectoria. ¿Qué influencia ha tenido en su escalada hacia el número uno y cuáles han sido sus esfuerzos?
-La influencia que ha tenido en mí ha sido un poco de todo. El carácter y la manera de afrontar los Grandes Premios me lo ha enseñado él; o la forma de aguantar la presión y de conocer el significado de la presión, que quizá se sobrevalora mucho en la Fórmula 1. También siempre me ha enseñado a afrontar las cosas con tranquilidad.
-¿Qué le gustaría dedicarle a su padre como homenaje?

-Nada en especial. Como a todo el mundo que me sigue o me conoce, si pudiera ser algún día campeón del mundo es lo mejor que le podría dar.
-Si tuviera un hijo, ¿le gustaría que también fuera piloto?
-No (se ríe)... No creo. No creo...
-¿Por quién le alegran especialmente sus triunfos?

-Por mi familia.
-Ha convertido la bandera de Asturias en un símbolo mundial. ¿Es consciente de que nunca hasta ahora Asturias había tenido tanta repercusión en el mundo, y todo gracias a usted?

-No lo sé, sinceramente. Tengo 23 años y tampoco sé muy bien lo que ha pasado en Asturias en la Historia. Pero sí me llama mucho la atención cuando ves banderas de Asturias, como las que he visto hoy (ayer para el lector) dando la vuelta al circuito y eso que estamos en Estados Unidos y en una carrera de Fórmula 1, que parecía un deporte muy lejano para nosotros. También me llama la atención ver cómo se venden las banderas de Asturias en los puestos de venta en Montecarlo, por ejemplo. Ver la bandera de España por fuera podría ser más normal, pero la de Asturias es una bandera que atrae muchísimo a la gente y que ahora se ha relacionado conmigo.
-Ha recorrido prácticamente el mundo entero. ¿Ha encontrado algún lugar parecido a Asturias?

-Sí, parecidos hay algunos países, como en zonas de Alemania, Suiza o Inglaterra, pero sin la comida que tenemos en España.
-¿Qué es lo que más le gusta del Principado?

-La comida y la gente, que somos más tranquilos en Asturias que en el resto de España o de Europa.
-¿Cuál ha sido la última broma simpática que le gastó algún amigo?

-No lo sé... Seguro que fue el «Titi» (amigo suyo de Asturias), pero no recuerdo cuál.
-¿Y la última que usted ha gastado?

-Tampoco me acuerdo. Seguro también que fue estos últimos días, pero no me acuerdo.
-¿El último truco de magia que ha aprendido?

-El último fue con unas cartas. Lo vi en un libro que encontré en casa el otro día y se lo hice a Fisichella.
-Por cierto, cuando viaja con la familia, ¿quién conduce?

-Yo, yo.
-¿...?
-No es que no me fíe, pero a veces mi padre conduce un poco brusco y, si yo no conduzco, duermo; pero con él no duermo mucho, así que prefiero ir conduciendo yo y que descansen ellos.
-Hemos pasado la entrevista prácticamente sin hablar de su magnífica temporada de Fórmula 1. ¿Será julio, con cuatro carreras casi consecutivas, el mes clave para lograr el título?

-Sí, julio va a quitar más que dar el título. Tenemos cinco carreras en siete semanas y a alguno de los favoritos le tiene que dejar prácticamente k.o. Yo llego en una buena posición y espero salir de este maratón siendo líder todavía. Y la ventaja que tenga dependerá de lo que hagamos nosotros, de lo bien que hagamos las cosas en estas próximas cinco carreras. Ojalá pudiéramos tener esta ventaja cuando concluya julio.