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GP EEUU SE RETIRAN LOS EQUIPOS MICHELIN |
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El Gran Premio de Estados Unidos, novena prueba del
Mundial de Fórmula 1, pasará a la historia, y no precisamente por el
espectáculo deportivo. El problema mayúsculo surgido por los problemas
de los neumáticos Michelin no fue solucionado pese a las numerosas
reuniones mantenidas entre los equipos y la Federación Internacional
(FIA) y al final sólo seis monoplazas -los dos Ferrari, los dos Jordan
y los dos Minardi- tomaron la salida. El espectáculo es lamentable y el público muestra su enfado lanzando objetos a la pista. No es una carrera. Es una farsa. Ferrari, Jordan y Minardi son los tres únicos equipos que montan neumáticos Bridgestone, con lo que no tienen los problemas de seguridad de Michelin. Todo empezó el viernes, cuando varios equipos detectaron problemas en los neumáticos traseros de sus monoplazas. La gota que colmó el vaso llegó con el accidente de Ralf Schumacher, que se estrelló violentamente contra el muro. Fue entonces cuando Michelin afirmó que no era capaz de encontrar el origen del problema a pesar de las pruebas realizadas tanto en Francia como en Estados Unidos y, por tanto, avisó a los equipos de que la seguridad de los pilotos estaba en entredicho. Michelin fletó un avión con neumáticos nuevos, aparentemente fiables, desde Francia e intentó convencer a la FIA para que aceptase la sustitución por los otros, pero la propuesta no fue aceptada. El reglamento exige que los equipos corran con las mismas gomas con las que han disputado los entrenamientos de los viernes. La última alternativa, tras la reunión a última hora de los equipos, fue que se instalara una 'chicane' entre las curvas 12 y 13, donde llegaban los problemas, algo que tampoco fue aceptado ni por Ferrari -que había hecho bien su trabajo, por otro lado- ni por la FIA. Conclusión: todos los monoplazas se alinearon en la parrilla pero al concluir la vuelta de formación se metieron en los boxes. |