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| LA FIA RETRASA EL CASTIGO | |
| La Federación Internacional de Automovilismo (FIA)
anunció que considera culpables a las siete escuderías equipadas con
neumáticos Michelin por no haber permitido a sus monoplazas tomar la
salida en el Gran Premio de Estados Unidos y afirmó que estudiará
eventuales sanciones. El Consejo Mundial de la FIA, reunido en París,
aseguró además que los equipos de Michelin son culpables de no haberse
asegurado de tener los neumáticos convenientes para la carrera del
pasado día 19 de junio. El máximo organismo de la Fórmula 1 les absolvió de los otros tres cargos: negarse a permitir que sus coches disputaran la carrera respetando un límite de velocidad; de haberse asociado para organizar una manifestación contra la Fórmula Uno; y de no haber advertido a los comisarios de su intención de no disputar la carrera. Las eventuales sanciones que se impongan a las escuderías serán adoptadas en la reunión del Consejo Mundial que tendrá lugar el próximo 14 de septiembre. En ese encuentro, los 21 miembros del Consejo Mundial estudiarán las compensaciones propuestas por las siete escuderías y por Michelin para los espectadores que asistieron al circuito de Indianápolis y para reparar los daños causados a los organizadores del Gran Premio y a la Fórmula 1. Además, se analizarán las medidas adoptadas por los equipos para evitar que no se repita el error cometido en Indianápolis. Mosley reconoció que quisieron correr El Consejo Mundial escuchó las explicaciones de los representantes de los siete equipos inculpados: Flavio Briatore (Renault), Ron Dennis (McLaren-Mercedes), Franck Williams (Williams-BMW), Nick Fry (Bar-Honda), Peter Sauber (Sauber-Petronas), Christian Horner (Red Bull-Cosworth) y Tsutomu Tomita (Toyota). Al término de la reunión, el presidente de la FIA, Max Mosley, aseguró que el Consejo Mundial "reconoció que las escuderías querían de verdad correr" el Gran Premio. |