EL PEQUEÑO TORO ES OPTIMISTA
 
Little toro is very optimistic. It's possible to win" ("El pequeño toro es muy optimista. Cree que es posible ganar aquí"). Un mensaje furtivo a un móvil con el apodo que tiene Alonso en el equipo, resumió a última hora del viernes las sensaciones del piloto asturiano. Se pasó la primera jornada de entrenamientos tirando balones fuera. Hablando de lo que iban a sufrir en Silverstone. Asumió el papel de víctima ante los poderosos McLaren. En las flechas de plata se lo creyeron ("los Renault no van aquí tan fuertes", decían). Y el líder del Mundial aprovechó ayer para endosarles un duro golpe en el hígado a sus rivales en la carrera de casa. Sacó su varita de mago para volar al estilo Harry Potter en Silverstone. A sólo 150 kilómetros de la sede de sus adversarios en Woking. Con varios miles de aficionados luciendo sus gorras. Por 27 milésimas sobre el finlandés y en el último segundo. Al principio de la vuelta, el ovetense estaba a 108 milésimas.

La prensa británica estaba esperando ansiosa un rodillo de Raikkonen. Sus esperanzas fueron silenciadas por los aplausos de sus colegas de medio mundo. Hasta los escépticos del 'Alonsismo' se rindieron ante él. Ovaciones raras. Con los cinco dedos bien abiertos. Hoy pueden convertirse en seis si la suerte le acompaña. Un triunfo que puede ser decisivo. Fernando sale desde la pole con un coche ligeramente más lento que el de Raikkonen, pero su mayor adversario parte 12º. Es la consecuencia de la penalización de diez puestos por romper el motor en las pruebas libres de la mañana. Mercedes tiene un problema, y muy grave en el horizonte. Dos carreras consecutivas, dos averías. Una en el motor evolución y otra en la especificación anterior, en el tramo clave de la temporada. Para su remontada, 'Iceman' contará con la ventaja de que le han montado esta vez el motor evolución, que le da al menos diez caballos más (aunque Montoya cree que son muchos más).

Para la carrera, el rubio finlandés parará más tarde que su adversario. Cuatro o cinco vueltas. Esto demuestra que sigue teniendo el mejor coche y la pole podría haber sido suya. Todo indica que ambos llevan una estrategia calcada, a dos paradas adaptables a tres en función de las necesidades. El escenario vuelve a ser parecido al de la carrera anterior, y nadie duda ya de que Kimi puede llegar hasta la segunda plaza. Pocos creen en Button, que fue tercero para éxtasis de las gradas y acompañará a Alonso en la primera fila. Y el enemigo por el triunfo puede ser Montoya, que saldrá justo detrás del español, quizás con menos gasolina que él. Barrichello superó ayer a Schumacher y puede hacer daño desde la quinta plaza en su circuito favorito. Michael tuvo problemas con las presiones y realizó una mala vuelta (noveno en parrilla). Esta vez los bólidos rojos no serán para Raikkonen como hielos que se deshacen en el vodka. Le darán más guerra que en Francia.