Los V8 no molan

Jornada de puesta de largo en McLaren. Pedro de la Rosa fue el primer piloto del equipo en hacer debutar en pista el monoplaza híbrido con motor V8, obligatorio la temporada próxima. Rodó 37 vueltas y su primer test terminó con el motor en llamas y una espectacular humareda. Una falta de fiabilidad normal en estos primeros momentos de la mecánica. Lo que no es tan normal es la afición que los propulsores Mercedes han tenido a romperse este año, en plena temporada.

Nada más bajarse del monoplaza, De la Rosa bromeó sobre su incidente, que finalizó entre extintores: "Sólo se ha quemado un poco el chasis, seguiremos hoy las pruebas con normalidad". Y explicó como fueron sus sensaciones sintiendo el empuje del nuevo motor: "Ha ido el bautismo con el V8 para mí y para el equipo. Lo primero que notas es una pérdida clara de potencia, que al principio fue un claro shock para mí. A partir de ahora el pilotaje será menos físico". La llegada de este tipo de mecánicas va a afectar al estilo de conducción. No en vano, el adiós a los V10 se tratará del mayor cambio en la última década.

Así lo explicaba De la Rosa: "Tendremos que cambiar varias cosas. Una es que no deberemos frenar tan fuerte, porque, si lo hacemos, perderemos mucho al no poder acelerar tanto a la salida de las curvas. Los pilotos debemos aceptar que es más lento y adaptarnos".