MEJORAS EN EL MOTOR
Rob White, el director técnico del motor RS25 del monoplaza de Fernando Alonso, aseguró que el motor del líder del Mundial está en perfectas condiciones para afrontar el Gran Premio de Turquía este fin de semana, la que supone la segunda carrera seguida de este propulsor que sufrió lo suyo en el pasado Gran Premio de Hungría.

"Los problemas de Fernando en Hungría llegaron tras su colisión con Ralf Schumacher en la salida, el daño de la carrocería en el lado derecho del coche deterioró la refrigeración del aceite. Se tomaron contramedidas para poder acabar la carrera sobre la marcha y lo hizo en buenas condiciones, así que el motor está en la buena forma para Turquía", afirma para tranquilidad, esperemos, de todos.

White asegura que la otra avería importante, la del motor que sufrió Fisichella en el otro Renault, también está resuelta. "Giancarlo tenía un problema en la célula de combustible que causó una caída de presión en el motor. El problema se ha diagnosticado y arreglado para Turquía, así que no esperamos defecto alguno para esta carrera", afirma en las vísperas del cierre de ciclo de dos carreras más caluroso en todo el año para el motor Renault, el de Hungría y Turquía.

Evolución en Brasil
Pero White no sólo garantizó que los motores aguantarán en Turquía, sino que el propulsor de Alonso mejorará carrera a carrera y no se estancará su desarrollo. "El motor será mejorado hasta el final de la temporada introduciendo cambios que mejorarán las prestaciones circuito a circuito, aunque sin incrementar el riesgo de avería", comenta, lo que demuestra que la filosofía de Renault no va por el mismo camino que la que ha llevado McLaren-Mercedes en la salida de sus nuevos motores. Pese a esos pequeños retoques, en realidad sólo se espera una nueva especificación de motor, es decir, un verdadero desarrollo para el Gran Premio de Brasil.

Aunque White no quiere riesgos, también reconoce que Renault no puede dormirse en los laureles en su batalla con McLaren porque la pueden perder. "Durante trece carreras hemos sido mejores, pero eso no es suficiente, hoy por hoy no nos garantiza nada. Los dos títulos se van a decidir en seis carreras y la clave va a estar en que los dos coches crucen la bandera a cuadros luchando por el podio", señala.

El juego del ratón y el gato, ese es el que van a tener Renault y McLaren hasta el final del campeonato, el de saber cuando mejorar y pillar al otro desprevenido, lo que a veces es una decisión difícil de tomar pues hay que priorizar la fiabilidad sobre las prestaciones puras. "Nosotros creemos que el objetivo de 'cero defectos' es el único objetivo razonable para un campeonato de Fórmula 1. En realidad, hay decisiones difíciles que se tomarán en la fábrica y en la pista para lograr un equilibrio razonable, pero una de las fuerzas de este equipo es su capacidad de identificar las decisiones difíciles y de elegir la mejor solución", afirma White.