LA PESADILLA DE ALONSO
La constancia es una de las mejores cualidades de Kimi Raikkonen, aseguran quienes le conocen. El finlandés perseverante ha vuelto de sus vacaciones con el mismo objetivo de siempre: dar caza a Fernando Alonso en la clasificación del Mundial. Les separan 26 puntos a falta de seis carreras, una distancia que según el piloto de McLaren "no es insalvable". De hecho, Kimi confía que el Gran Premio de Turquía, que se disputará esta semana tras el parón estival de la Fórmula 1, dé un nuevo vuelco a la situación: "En Hungría se vio lo rápidamente que puede cambiar la clasificación. Si gano yo y Alonso tiene otro mal día las cosas aún pueden variar mucho y el título estará más cerca".

Fiel a su carácter, 'Iceman' no tiene inconveniente en reconocer la superioridad mantenida hasta el momento por su gran rival: "Renault tiene un gran equipo y si Alonso se proclama finalmente campeón querrá decir que se lo ha merecido, pero nosotros debemos intentar ponérselo difícil".
En declaraciones al periódico alemán 'Bild am Sonntag', Raikkonen asegura que "hasta ahora he tenido verdadera mala suerte con algunos incidentes". Recuerda que a lo largo de la temporada ha sido sin duda el piloto al que más veces ha 'traicionado' la mecánica: "Cada vez que he debido retirarme por problemas técnicos he sentido una enorme rabia porque sé que tengo el mejor coche y el motor más potente, pero quizá en adelante yo sea más afortunado y la mala suerte persiga a Alonso".

Las palabras de Raikkonen contradicen la teoría defendida por Alonso, que días atrás, con vistas a la próxima cita de Estambul y a la recta final del Mundial, apuntaba que "sin duda me he beneficiado de las averías de Raikkonen, pero no me gusta hablar de suerte porque no creo en ella y porque Renault ha trabajado muy duro para estar preparado desde la primera carrera en Australia. Nuestra ventaja es que estuvimos preparados desde el primer día y ahora que McLaren tiene el coche más rápido, nuestra prioridad es ser fiables y acabar carreras".