TOYOTA SUEÑA CON ALONSO

Toyota pretende dar el gran salto cualitativo en 2006, el que le lleve de los podios esporádicos a las victorias asiduas, el que pueda elevar el atractivo de su escaparate en todos los ámbitos de la Fórmula 1. Su gran apuesta de futuro, el punto de apoyo para el ansiado asalto al título Mundial en 2007, no es otro que Fernando Alonso, el piloto con el que sueña la escuadra japonesa para culminar su proyecto.

El rumor corre ya por el 'paddock' y se asegura que se han mantenido conversaciones preliminares entre algún emisario de la marca y Flavio Briatore, mánager de Alonso hasta el final 2007. Fernando se encuentra en la misma tesitura que hace exactamente un año, la de comprobar de forma cuidadosa qué ofrece Renault desde el principio de esta temporada con su R26 y cuál es la evolución del resto de equipos. En 2005, el magnífico coche construido por la marca del rombo y el inicio con tres victorias consecutivas despejó muy rápido las dudas. A Fernando le quedaba un año de vínculo con Renault (2006) y no tuvo dudas en aceptar cumplirlo sin casi mirar otras ofertas. En el Gran Premio de San Marino se anunció su continuidad.

Esta temporada la actitud de Fernando respecto a su futuro será la misma, con la ventaja además de que el asturiano queda libre sin tener que pagar un duro a Renault para marcharse. Los grandes fichajes en la Fórmula 1 suelen quedar casi cerrados sobre el mes de junio o julio y para entonces todo el mundo tendrá una idea clara de quién sube y quién retrocede. Toyota deberá darle motivos a Fernando para mirar hacia su 'box' en lo deportivo.


Podría entrar por Ralf

En lo económico, el dinero parece no ser problema para los nipones. Es más hoy parece uno de los contados equipos capaces de poder satisfacer las pretensiones económicas de Alonso. La carga por las nóminas de sus dos pilotos que ahora soporta Toyota asciende a 24 millones de euros al año: 15 para la de Ralf Schumacher y 9 para Jarno Trulli. Recientemente, el alemán ha renovado hasta 2009, pero con la posibilidad de poder contar con Alonso estaría claro quién sería el primer piloto y el contrato que decidirían romper.

Esta tesis está avalada también por Mike Gascoyne, director técnico de Toyota, quien hace dos temporadas lo era de Fernando Alonso y Jarno Trulli en Renault. Gascoyne es uno de los grandes valedores del español y pretende volver a juntar a una pareja que ha sido una de las más completas y competitivas en la última década de la Fórmula 1. La magnífica relación entre el ovetense y el italiano también es un punto a favor para volver a reunirlos. Gascoyne tiene hoy casi plenos poderes en la marca en la que está cumpliendo de momento las expectativas que generó su millonario fichaje por Toyota hace dos temporadas.

En caso contrario, el morbo estaría servido con una posible pareja Alonso-Ralf, los rivales más encarnizados de años recientes desde el famoso incidente del túnel de Mónaco en 2004. Pero si Fernando accede a Toyota es muy probable que pusiera la condición del veto al alemán, al que considera un peligro público en la pista.


Briatore, beneficiado

Además del interés de Toyota, Flavio Briatore sería uno de los principales interesados en que la operación de llevase a cabo, pues llevaría una parte de la negociación. Hoy sigue detentando los derechos de imagen de Alonso y podría llevarse unos beneficios suculentos si el trato se cierra antes de que se rompa la relación entre el italiano y el español.

En lo deportivo, Toyota prepara su temporada más ambiciosa. Es la primera escudería que ya tiene el coche completo de 2006 sobre la pista, Antes de la primera carrera sufrirá una revisión completa de chasis y motor y para España (sexta carrera) tendrá un nuevo coche

Hace dos años se situaba a Fernando muy cerca de Ferrari, el mejor de largo en aquella época, y que en los últimos tiempos parece mirar con insistencia a Kimi Raikkonen como el hombre de relevo a la era Schumacher. De hecho, el finlandés, que también acaba contrato con McLaren a finales de 2006, ha rechazado sucesivas ofertas de renovación de su actual escudería, de la que está cobrando hoy unos 20 millones de euros. Raikkonen manda mensajes insistentes a su patrón en cuanto a que todo dependerá de si le dan un coche competitivo (y que no se rompa) esta temporada.