FRIA ACOGIDA EN MONACO |
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Fría acogida a Fernando Alonso en el auditorio
de Mónaco, escenario escogido por la escudería del piloto asturiano
para presentar en sociedad el coche destinado a reeditar los títulos
mundiales «La victoria es justo el principio». Ése fue el eslogan escogido por Renault para presentar de forma oficial el nuevo coche de 2006. El R26 ya tiene dos semanas de rodaje -Jerez y Barcelona-, aunque ayer fue la primera vez que apareció rotulado con la publicidad del presente curso. No hay grandes cambios externos en el monoplaza. Pero aunque ganar sólo haya sido el principio para Renault, escudería que ayer se mostró ambiciosa y se apuntó como objetivo el reeditar los dos títulos mundiales logrados en 2005, para su piloto estrella, Fernando Alonso, este inicio de 2006 es el principio del fin de su matrimonio. El piloto asturiano tuvo una fría acogida en el pomposo acto que tuvo lugar, por segundo año consecutivo, en el Forum Grimaldi de Mónaco. Pese a batir todos los récords de juventud y ser el artífice del Campeonato de escuderías gracias a sus 15 podios y su título individual, las alusiones hacia el nuevo rey de la Fórmula 1, tanto en el vídeo de presentación del acto de ayer como en las intervenciones posteriores, fueron las justas. La presentación en sociedad del nuevo monoplaza fue un elogio a la máquina, no al hombre. En el fondo estaba latente el anuncio de la marcha de Fernando Alonso a McLaren a partir de 2007, por lo que la escudería francesa optó por dar idéntico protagonismo a sus dos pilotos titulares, Fernando Alonso y Giancarlo Fisichella, que compartieron escenario con el nuevo probador, el finlandés Heikki Kovalainen, que sustituye en ese cometido al francés Frank Montagny. En el mismo escenario donde le coronaron de forma oficial rey de la Fórmula 1 el pasado mes de noviembre, Fernando Alonso no recibió de su actual equipo ni un elogio más que Fisichella, Kovalainen o el nuevo R26. Incluso tuvo que escuchar cómo el piloto italiano expresó públicamente su intención de pelear por el título de conductores y sumar los máximos puntos posibles. «Éste es un pequeño bebé, muy similar al coche del año pasado, muy confortable para conducir y con gran potencial», dijo Fisichella para explicar sus ambiciosos objetivos. El acto se inició con la proyección de un vídeo en el que, año por año, se fueron repasando los eslóganes utilizados: «Preparados», «Creímos»... «Campeones». El presidente de Renault F1, Patrick Faure, y el director deportivo de la escudería, Flavio Briatore, tomaron inicialmente el protagonismo para ensalzar la temporada pasada y elogiar el potencial de los Renault, al tiempo que agradecieron el apoyo de los patrocinadores y del fabricante de neumáticos. Posteriormente, y tras unas breves palabras de los tres pilotos -incluido el probador-, que aparecieron fugazmente en el escenario, éste se abrió y en su interior dejó ver el nuevo R26, con el motor RS26 de 8 válvulas -es la gran novedad de esta temporada, al rebajarse la potencia para adaptarse a la nueva reglamentación, aunque tampoco ofreció ninguna sorpresa por cuanto ya se conocía de las dos semanas que había rodado en España. |