DIEZ MIL ESPECTADORES EN MONTMELO

La primera noticia del tercer día de pruebas en el circuito de Montmeló había que buscarla en las gradas. Diez mil aficionados se desplazaron hasta el trazado catalán para seguir las evoluciones de las escuderías de Fórmula 1. Todo un récord, aunque seguro que ayudó que ayer se pusieran a la venta las últimas 2.500 entradas para el GP de España. Con todo era un día propicio para acercarse al circuito, porque había dieciocho pilotos en pista. Casi una parrilla al completo. Y como plato principal, un nuevo duelo entre Fernando Alonso y los dos pilotos que el asturiano señala como sus máximos rivales, Kimi Raikkonen y Michael Schumacher. Pues bien, al final de la jornada el actual campeón les había vuelto a batir. Nada nuevo bajo el sol.

Fue una jornada maratoniana y con una climatología casi perfecta y en la que Alonso se machacó durante 106 vueltas. Su trabajo consistió principalmente en trabajar diferentes configuraciones aerodinámicas y continuar con el desarrollo de la evolución B del motor del R26. Lo mejor fue que pudo solventar los problemas electrónicos de la jornada anterior, aunque un pequeño problema mecánico le provocó una excursión por la grava a mitad de mañana. Sólo el Toyota de Jarno Trulli pudo ir más rápido que él. Diez milésimas le sacó el italiano tras una vuelta con la sesión casi concluida. Por detrás de ellos dos ya aparecían Kimi y Schumacher, a dos y tres décimas de Trulli, respectivamente.

Lo visto ayer en Montmeló deja entrever que la llegada a Europa puede ser un calco a la del año pasado, con McLaren engrasando y poniendo en marcha su maquinaria de evoluciones y con Ferrari revolviéndose y dando la cara ante el primero de sus grandes premios en casa. Es decir, en Renault es hora de repetir las constantes que le dieron el título al asturiano en 2005; fiabilidad y constancia. Con que a Fernando le salga la mitad de bien que el año pasado puede darse por satisfecho.

Al margen de esta batalla y del sorprendente primer puesto de Trulli, en la pista barcelonesa destacó el rendimiento del BMW de Nick Heidfeld, que se coló por delante de Fisichella.

En el lado negativo, las actuaciones de Juan Pablo Montoya y Mark Webber. El colombiano terminó la jornada decimocuarto, alejadísimo de la cabeza y a casi un segundo de su compañero a pesar de realizar exactamente el mismo programa de pruebas. Da la sensación de que Montoya cada vez está más ausente y apartado de las decisiones de su equipo. Algo parecido ocurrió con el australiano Webber. Nico Rosberg le aventajó en ocho décimas y volvió a postularse como primer piloto de la escudería Williams a pesar de su juventud.

Hoy, ya sin Alonso, se pondrá el punto y final a la semana de pruebas en Montmeló.