ALONSO y SENNA

 
No sé por qué razón, siempre que he oído el nombre de Senna me ha infundido una venerable admiración. Cuando ayer se cumplió el duodécimo aniversario de su trágica muerte en Ímola, he recordado una frase que me dijo Alonso hace unos años: "De niño me aburría viendo carreras por televisión, sólo me paraba delante de la pantalla alguna vez cuando corría Senna". El más furibundo rival del brasileño, Alain Prost, llegó a afirmar del que fue su compañero en McLaren que "la gran diferencia entre ambos es que yo creo en Dios y Ayrton se cree Dios". Tal vez exageró pero el de Senna es, quizá, el icono más idolatrado  de la F-1 y su leyenda se vio catapultada al Olimpo desde que su vida frenó en seco en la curva Tamburello hace doce años.

Serán los caprichos del destino, pero la biografía del prodigio paulista revela detalles que dibujan un camino paralelo al de otro genio de altos vuelos. Su padre le construyó un kart cuando era niño, enseguida empezó a deslumbrar, debutó en el 'Gran Circo' con un equipo modesto (Toleman), dio el salto a otro más grande (Lotus-Renault) y acabó fichándolo Ron Dennis para relanzar a McLaren. Sus banderas eran un talento sin límites y una personalidad arrolladora ¿A que les suena la historia? En cierta ocasión, el mítico Juan Manuel Fangio designó al brasileño como su indiscutible heredero. Seguro que si el gran Ayrton viviera habría dicho lo mismo de Fernando hace tiempo. Aunque el asturiano superará sus tres títulos mundiales. Admito apuestas.

Tambien se parecen en la forma de hablar, ambos hablan cuando algunas veces deberían callarse, pero eso esta en sus genes, rebeldia, inconformismo, ansia de victorias... y  se diferencian en algo muy importante Senna desde niño lo tenia todo, fue un niño rico y Alonso pertenecia a una familia normal....hasta que llego el dinero.