EL FUTURO COMPAÑERO DE ALONSO

Cada vez que uno de los grandes magnates suelta la lengua, la Fórmula 1 empieza a hacer cábalas. Cualquier comunicación -canalizada siempre a través de conductos oficiales, ajena a las confidencias o las charlas con un café de por medio- resulta sospechosa por dirigida. Rara vez sucede algo de forma casual. Ayer le tocó el turno a Ron Dennis, el patrón de McLaren, el futuro equipo de Fernando Alonso a partir de 2007 y hasta 2010.

«En términos de contrato es posible que pilote para nosotros, pero si domina la GP 2 podría ser atractivo para otras personas también», dijo Dennis. El destinatario de su alocución se llama Lewis Hamilton.

¿Y quién es Lewis Hamilton? Pues al decir de los expertos ingleses, del eco propagandístico de la prensa británica y del ojo clínico del jefe de McLaren, el nuevo mesías del automovilismo. Hamilton está bendecido por las ínfulas de las Islas.

Este inglés de 21 años conduce como los ángeles, según parece, y su impacto alcanza otra tonalidad social. Es negro. Y nunca ha habido un piloto negro en la historia de la Fórmula 1. Sus antecedentes designan una trayectoria similar a la de Fernando Alonso o la nueva sensación del mundillo, el alemán de sangre finlandesa Nico Rosberg. Un palmarés impecable en las categorías de promoción.

Con 11 años ganó la «carrera del futuro», una iniciativa de McLaren para captar chavales en la cantera de los karts. Desde entonces, y va para una decenio, Lewis Hamilton permanece en la órbita de Ron Dennis. En su formación venció en la Fórmula Renault británica, un certamen anual al que llegan pilotos de toda Europa en busca de horizontes. Inglaterra es la cuna de la Fórmula 1, la sede de la mayoría de las escuderías.

En su última escalada, Hamilton se impuso el año pasado en el campeonato europeo de Fórmula 3. Y lo hizo con la formación francesa ASM, a su vez filial de ART, el coche con el que pretende ahora demostrar lo que vale en el inminente campeonato mundial de GP 2, la segunda división de la Fórmula 1. Hamilton rodará con el dorsal número 2 en un Dallara Renault de 600 caballos en un equipo controlado por Mclaren.

De la GP 2 proviene Nico Rosberg, piloto oficial de Williams con 20 años y que el pasado domingo asombró con la vuelta rápida en Bahrein el día de su debut. Desde esa categoría accedió a la Fórmula 1 otro novato que ya empieza a dar que hablar, el polaco Robert Kubica, probador de BMW. Y por allí buscan su suerte otros nombres nacidos entre 1984 y 1985 cuyo objetivo es el mismo, el portugués Alvaro Parente, los venezolanos Ernesto Viso y Pastor Maldonado, y Nelson Angelo Piquet, hijo del campeón mundial.

El ex piloto Adrián Campos conoce ese territorio. Dirige una escudería de GP 2, Campos Racing en la que competirán este año Adrián Vallés y Félix Porteiro. Y hace unos días comentó en el programa «Fórmula Ser» que no tiene dudas al respecto. «Hamilton será el compañero de Fernando Alonso en 2007». Inglés, joven y con talento. Lewis Hamilton ejerce una fascinación sobre el clima británico de la F 1 que, sin embargo, ayer Dennis quiso apaciguar.

«McLaren no está en el negocio de hacer pilotos de grandes premios, está en el negocio de ganar carreras. No es imposible pero sí improbable que el primer coche de F 1 que pilote sea un McLaren. Si podemos ayudar a que se una a otro equipo, lo haremos. Lo más fácil es el dinero, pero también podríamos proveer orientación técnica, motores o apoyo».

En las últimas fechas, Ron Dennis sólo ha confirmado dos extremos. Fernando Alonso correrá en McLaren en 2007 y Vodafone (marca inglesa) será el patrocinador principal. El resto son mensajes al aire para quien los quiera recoger. «Raikkonen y Montoya pueden hablar con quien quieran y, por tanto, yo también puedo fichar a quien quiera», dijo a sus dos pilotos titulares, ahora que las especulaciones se disparan sobre el finlandés y su posible pase a Ferrari. Y ayer se fijó en otro de sus empleados, el probador británico Gary Paffet: «Hay un ingrediente clave para ser piloto de McLaren y es estar al 100%dedicado al equipo. Si estás buscando constantemente una oportunidad para correr en otro equipo, sin duda no hay sitio para ti. Es así de simple».