CADA VEZ MENOS F1

 

Motores que circulan a 20.000 revoluciones por minuto, vehículos que consumen 70 litros de gasolina a los 100 kilómetros y neumáticos que cuestan 18.000 euros son algunos de los datos que han ido alejando a la Fórmula 1 poco a poco de la realidad. Pero ahora está dispuesta a volver a ella.

El Consejo Mundial del Motor aprobó el viernes las líneas generales que marcarán hasta incluso 2012 la máxima competición. Y sus objetivos son evidentes: acercar la Fórmula 1 de vuelta a los espectadores, hacerla no sólo más interesante, sino también más práctica.

Por ejemplo, el Fórmula 1 que se define para el año 2011 tendrá un turbo de alta eficiencia, límites en la entrada del biocombustible, inyección directa, completa libertad para usar la electrónica y otros avances que asemejen los bólidos a los coches de calle, como los materiales y medidas de seguridad.

Lo decidido el viernes es la plasmación de las ideas del presidente de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA): un día de 2005, Mosley vio una encuesta de su organismo en la que los aficionados pedían más tecnología punta y más avances en la Fórmula 1 utilizables en los vehículos normales.

Tecnología más enfocada al conductor habitual

"La tecnología que ayude al piloto a controlar el coche no debe tener lugar en la Fórmula 1. Pero debería promoverse la tecnología que mejore el rendimiento del coche a través de, por ejemplo, el ahorro de energía o reduciendo los errores mecánicos", escribió entonces Mosley a los equipos. "Eso no devalúa las habilidades de un piloto y su desarrollo puede beneficiar al conductor ordinario".

Mosley logró poner de su lado a los fabricantes, a los que convenció con el argumento de que podrán aplicar a sus coches de calle muchos de los avances que se promoverán en la Fórmula 1. La Asociación de Constructores (GPMA) ya dio el visto bueno a lo que el viernes anunció la FIA.

Por el momento, lo aprobado no pasa de ser una declaración de intenciones, pero es una 'hoja de ruta' con grandes indicaciones de cómo y cuánto evolucionará la Fórmula 1 en los próximos años. Así, antes del final de este año se aprobarán definitivamente las normas para 2009. En el programa está la recuperación de energía desperdiciada en las frenadas y una reducción del 50 por ciento en el apoyo aerodinámico, entre otras.

El año 2010 será probablemente el último con los actuales motores de 2,4 litros, y se obligará a los equipos a reutilizar la energía y el calor desperdiciados en la combustión. Ciencia ficción hace poco, una probable realidad en sólo unos años.