ALONSO ... LA CONSISTENCIA

Hace apenas un año, nada más iniciarse el Mundial, el panorama era diametralmente distinto para los equipos Renault y McLaren. Dos polos opuestos, completamente. Los coches franceses empezaron arrasando y los británicos, con graves problemas de prestaciones y fiabilidad. El debate se cerró a final de año con el segundo título consecutivo para Renault y con McLaren, por primera vez en una década, sin ganar una carrera.

El decorado ha cambiado. En Australia McLaren ha demostrado ya que tiene un coche para estar delante, que pueden ganar carreras y optar al título. con el permiso de los Ferrari. Por el contrario, Renault, como a lo largo de la pretemporada, no ha lucido ni se ha adaptado a los neumáticos Bridgestone. Si el año pasado ganaron las primeras carreras de una tacada, esta vez el mejor ha sido Fisichella, quinto, mientras que el debutante Kovalainen se hundía. Hay margen de maniobra y aseguran que van a mejorar, pero inicialmente han caído al cuarto equipo de la parrilla y, a tenor de lo visto en Melbourne, la caída puede ser aún mayor. Renault hizo la pole en seis de las nueve primeras carreras el año pasado y ganó siete de ellas. Hoy, pensar en ello es una quimera. El título mundial, aparentemente, ha dejado de ser un objetivo a su alcance para convertirse en un asunto entre McLaren y Ferrari.
¿Qué ha pasado para que el panorama cambiara tan radicalmente entre un equipo y otro? La respuesta es el fenómeno Alonso. El bicampeón español ha cambiado de bando y ha trasladado su espíritu competitivo y de trabajador incansable a la competencia.

"Éste es el motor para los próximos cuatro años, pero ya ha dejado de ser mi problema", aseguró Kimi Raikkonen al despedirse de McLaren, cuando afirmó en la calificación del GP de Japón 2006 que había dado la mejor vuelta posible con aquel bólido. que era undécimo y no había pasado el último corte.

Precisamente, uno de los caballos de batalla de Fernando Alonso desde que firmó el contrato para trabajar con McLaren en las tres próximas temporadas, fue que tuvieran dos coches desde el inicio de la pretemporada. "Necesito un coche ganador y, sobre todo, fiable", le recalcó a Ron Dennis. Los ingenieros de McLaren y los de Mercedes -motores- han estado trabajando muy duro los últimos meses y la presencia del asturiano en Woking se ha hecho habitual. Su espíritu trabajador se ha contagiado, ha devuelto el optimismo a un equipo que estaba contra las cuerdas y además ha hecho que sea considerado como un héroe.

En pretemporada ya se vieron cosas, pero está claro que las primeras valoraciones llegaron en Australia, donde el coche no tuvo ningún problema durante el fin de semana, refrendando que ha ganado en fiabilidad y se ha mostrado sólido y rápido. Le falta mejorar, eso sí, en las tandas largas. Además, se han adaptado bien a las características de los nuevos neumáticos.

Problemas en Renault

Si en McLaren todo son alegrías, en Renault el ambiente está muy cargado. El equipo campeón del mundo los dos últimos años, el coche que había arrasado en las primeras carreras de cada año, se diluye. Giancarlo Fisichella hizo una carrera gris que le llevó sin estridencias a la quinta plaza y, salvo algunas tandas largas en entrenamientos muy interesantes, el rendimiento del coche y de sus pilotos ha estado muy por debajo de las expectativas.

No es de extrañar, por lo tanto, el feroz ataque de Flavio Briatore a Heikki Kovalainen, tildando de "basura" su carrera y asegurando que después de verle cometer tantos errores pensó que no era él quien iba dentro del coche sino su hermano. La 'espada de Damocles' pende sobre Kovalainen, pero también sobre Fisichella, y si no hay resultados no sería de extrañar que a media temporada, justo antes del verano, se subiera al coche Nelsinho Piquet. El brasileño, que estuvo en Australia como piloto reserva, se ha convertido en el hombre de moda en Renault.

Tampoco extraña que Flavio Briatore reconozca que "cien por cien" echa de menos a Fernando Alonso después de haber permanecido cinco años juntos, ya que "la despedida es todavía demasiado reciente". El jefe de Renault aseguraba que añora "el trabajo y la persona" de Alonso y compara su pérdida con lo que supuso para Benetton que Michael Schumacher se fuera a Ferrari en 1996 después de ganar también dos títulos consecutivos.

Por otro lado, la marcha de Fernando también ha afectado a las arcas de la escudería. Además de la pérdida de Japan Tobacco, que con su marca Mild Seven era patrocinador principal del equipo desde 1994, muchos patrocinadores han abandonado la nave ante las dudas que surgían y entre ellos podemos citar, por ejemplo, a Telefónica, Mútua Madrileña y Guru. La aportación de ING no cubre el 'agujero' dejado por Mild Seven y Renault no aporta más de lo que tenía presupuestado.